Noche de placeres infernales e inconmensurables.

1466 Words
Eván y el príncipe infernal de la lujuria llegaron hasta un lugar menos concurrido, donde podrían enfrentar al demonio sin público. Asmodeo junto sus manos e hizo tronar sus dedos, estaba preparado para patear algunos traseros, y seguramente le daría tiempo para volver al restaurante de sushi a comer. Pasaron solo segundos, cuando llegó un hombre de cuerpo esbelto. Llevaba puestos unos lentes y su cabello era pelirrojo. Tenia un cuerpo envidiable (igual al de Jacob) y de las sombras apareció quien parecía ser su brujo de magia negra. —No creí huirían, son muy rápidos —dijo el sujeto de cabello oscuro, mientras con su mano rascaba su cabeza, parecía tener la misma edad de Eván, y también tenía buen gusto para la moda, vestía muy bien y su ropa parecía ser de marcas buenas. —Cometiste un error, al querer enfrentarnos —comentó el príncipe infernal de la lujuria de forma agresiva. —¿Por qué lo dices? Debes tener mucha confianza —El sujeto de buen gusto para la moda no parecía preocupado en lo absoluto, más bien parecía echar más leña al fuego, incitando al demonio a luchar contra ellos. —No los provoques, Mikael —Dijo el apuesto pelirrojo, acercándose al tal Mikael, para encestar un beso vulgar en sus labios, pero muy apasionado y candente. Asmodeo y Eván observaron sus rostros confundidos ¿Realmente que querían ellos? No parecían preocupados en lo absoluto. —Si vinieron a exhibir cuanto se aman, solo quiero decir; que no estamos interesados en saberlo —Eván estaba molesto, Jacob lo había invitado a comer sushi y ahora tendría que luchar contra otro demonio y su brujo. Pero lo peor de todo, es que Eván aún no se había dignado a aprender a utilizar siquiera un solo hechizo, conjuro o maldición. —Siendo honestos queríamos invitarlos a una noche de placer junto a nosotros — explicó el brujo del pelirrojo. Eván se sorprendió por tal oferta, observó a Jacob y este le guiño el ojo ¿La propuesta era real? Parecía que el lujurioso demonio estaba encantado con la propuesta indecente del brujo de magia negra. Mientras, Eván. Sus mejillas ruborizaron y miro Asmodeo con sorpresa debido a que él, si parecía dispuesto a participar en dicha propuesta cadente. —Solo bromeó, no se emocionen —. Explicó el brujo entre risas. —¿Qué les parece si conversamos un poco? —aquel brujo parecía ser muy osado, los había seguido tan solo para conversar. —Veraz, te había observado en tu trabajo hace algunos días, me percate que en Book's and Coffee habían dos brujos de magia negra, y entre ellos estaba una chica que por poco me asesina —. Explicó el sujeto de vestimenta elegante. —Observe entre las sombras su combate, no se percataron de mi presencia porque no tenía en ese momento a Cédric —continuó. Luego el sexy demonio de cabello pelirrojo tomo la palabra. —Queríamos agradecerte, ella en varias oportunidades intento, asesinar a Mikael pero sin ningún éxito. Mikael es muy astuto cuando se trata de huir —. Comentó el demonio, llevando su puño hasta su boca y toser un poco. —El demonio de ella no era fuerte, pero ella era inteligente y muy buena con la magia, pero gracias a ti, no tenemos más esa preocupación en Londres —los dos hombres agradecieron a Eván y Jacob, inclinándose un poco. —Les debemos una —Dijo sonriendo Mikael. —Cuando necesiten algún favor, no duden en contactarnos —Continuó el amante de la moda. Seguidamente el muchacho cuando ya tenía pensado en irse, fue detenido por Asmodeo. —¿No nos habían prometido una noche pasional? —Entonces eso contaría como favor —Dijo Mikaél con una sonrisa picara, mientras la cubría con su mano. Él parecía ser muy chistoso, pero Asmodeo deseaba incluir al demonio y a él en algún momento en una noche muy pasional, amaba a Eván, pero él era el demonio de la lujuria y era muy difícil para él escapar del sexo y los placeres carnales. —¿Les gustaría acompañarnos esta noche a comer sushi? —inquirió Eván. El demonio pelirrojo y su brujo n***o observarlo sus rostros el uno al otro, sin embargo no tuvieron objeción, parecían no tener planes esa noche. A Eván también le había tomado por sorpresa la audacia de Asmodeo, pero no estaba preocupado por compartir una noche de sushi con los dos. Parecía que Jacob no quería perder esa noche prometida, así que algo haría para conseguirla. Todos llegaron al restaurante, la policía estaba allí arrestando a los dos meseros que habían sido hechizados por Asmodeo, ellos no entendían nada de lo sucedido debido al hechizo efectuado en ellos, pero se limitaron a seguir la ley. Los demonios y sus brujos ingresaron al restaurante, y como no habían tardado prácticamente nada, conversaron un poco y luego de algunos minutos llego el sushi, por suerte Eván y Jacob habían pedido suficiente sushi, siempre quedaban hambrientos cuando pedían poca comida, y esa noche no había sido la excepción. –¿Cómo se conocieron? – inquirió el sujeto de cabello n***o y ojos claros con curiosidad. A lo que Évan respondió. —Estaba a punto de ser asesinado y Jacob me salvó la vida —¿En serio? Wow, Cédric y yo nos conocimos en una fiesta, nunca imaginé que sería un demonio. Y luego, como si fuera propuesta de matrimonio me pidió hacer un pacto infernal de sangre. Al cual no me negué, como podrán darse cuenta. —Mencionó entre risillas Mikael. Hablaron, comieron y bebieron para conocerse un poco más, cuando ya era hora de irse pagaron su cuenta y se retiraron del lugar. Mikael los había invitado a quedarse esa noche en su casa en Fitzrovia. Al salir del restaurante Mikael y Cecric tomaron sus manos, y esperaban que Eván y Jacob también hicieran lo mismo. —¿Por qué necesitan que tomemos sus manos? —Preguntó Eván. —Solo hazlo, ya verás la razón. —Asmodeo y Eván siguieron sus instrucciones. Y en un abrir y cerrar de otros, ya no se encontraban en Bloomsbury. Ahora por las características del lugar, se percataron de que estaban en Fitzrovia. —¿Cómo hicieron eso? —inquirió Eván sorprendido, Cédric sonrió y se dispuso a responder. —Como demonio, mi habilidad más característica, es la teletransportación. Sin perder el tiempo ingresaron a casa de Mikael su hogar era hermoso, tenia un diseño idéntico a cualquier hogar londinense, pero por dentro su casa era más bonita que otras. Los cuatro estaban pasados de copas, solo un poco. Y como era de esperarse el demonio de la lujuria no pudo contener sus instintos. Dando un beso a Mikael. El brujo de cabellos negros de sorprendió por ese beso irresistible, pero no tardó ningún segundo en corresponder dicha acción. —Me pareces muy atractivo Mikael —aduló Asmodeo. —Tu también me pareces irresistible Jacob. Por otro lado, Cédric el demonio pelirrojo, sujeto de la cintura a Eván dando así besos en su cuello desde atrás. Mientras acercaba su cuerpo al de Eván. —te molesta si beso tu cuerpo? —inquirió el ser del infierno. —Eres libre de hacer con mi cuerpo lo que desees —contestó Eván. Eván como homosexual al ser besado por el hermoso demonio Cédric, no pudo contener la sensación de satisfacción e instintivamente giro su cuerpo para besar los labios del ser infernal. Sus lenguas se tocaban la una a la otra y parecía que ninguno de los dos deseaba poner fin a ese beso candente. El demonio pelirrojo (Cédric), empujó a Eván hasta la cama matrimonial y allí comenzó a besar lentamente el abdomen de Eván, subiendo lentamente hasta su pecho, deteniendo su ascenso en cuello y deteniéndose allí para besarlo continuamente. Las mejillas de Eván estaban más rojas que un tomate y con sus manos, ingreso por el pantalón del ser infernal para acariciar los firmes glúteos de Cédric. Mientras esté continuaba con sus apasionados besos. Jacob por otra parte, besaba los suaves labios de Mikael, mientras que con sus manos acariciaba el marcado abdomen de este. Hasta llegar el punto de comenzar a desvestirlo y poder apreciar mejor su escultural cuerpo. —Eres hermoso, Mikael —dijo Asmodeo sin ningún pudor, mientras desabotonaba su pantalón. Jacob comenzó a desvestir lentamente a Mikael y Cédric hacia lo mismo con Eván. Los demonios besaban los cuerpos desnudos de Eván y Mikael hasta llegar al punto máximo de placer incontenible. Los seres del infierno colocaron preservativos en sus respectivos miembros masculinos y se adentraron en Mikael y Eván, los cuales mientras recibían su dosis de pasión en los adentros de sus seres, besan sus labios el uno al otro.
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