“Cortesía venenosa”

1790 Words

El domingo amaneció con olor a pan tostado y café. Ales, aún medio dormido, bajó la vista desde el marco de la puerta al verla en la cocina. Natalia llevaba shorts y una camiseta larga. Sus piernas desnudas se movían con naturalidad entre la cafetera, el sartén y los platos. Era increíble. Cómo podía una mujer verse tan normal, tan sencilla, tan doméstica… y al mismo tiempo tan jodidamente irresistible. Ella cocinaba como si llevara años haciéndolo para alguien, aunque él sabía que su vida en España había sido muy diferente. Lo que no sabía —y le carcomía por dentro— era con quién había vivido allá. Porque ella tenía marido. Lo sabía. Lo sentía. Pero ni una foto, ni un rastro, ni una prenda masculina. Revisó como un maldito enfermo los armarios, los estantes, el baño. Ni siquiera un p

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD