Capitulo 3 Intentos fallidos

2098 Words
En un día soleado bajo un gran árbol 4 muchachas estaban charlando animadamente. -Por eso te dije que Dylan tenía dos pies izquierdos!-Silene pincho las mejillas de Lila-Eso te pasa por no escucharme- -Como iba a saber que era tan grave!! ¿Cómo pudo pisarme 10 veces?!-Lila frunció el ceño-¿Es que lo hizo a propósito?! ¿Acaso me odia?- -No te odia, solo es torpe y no coordina ni una-Iris se encogió de hombros. -Nunca más bailare con Dylan en mi vida-Lila juro solemnemente. Lilith acaricio su cabeza-Solo olvídalo ¿Cómo están tus pies?- -Me duelen aun…-Lila murmuro lastimosamente. Ayer a la tarde hubo una práctica de baile, todos podían elegir su pareja de baile. Lila solo eligió a Dylan por que la había ayudado con unos libros una vez, ella ignoro las palabras de advertencia de Silene. Creía que solo eran una exageración, los hechos demostraron que estaba equivocada. Al terminar de bailar Lila se apartó de Dylan y fue a la enfermería. Afortunadamente le dieron una pomada que aliviaba el dolor y bajara la inflación. -Recuerda ponerte la pomada cada 4 horas-Iris movió su mirada a los zapatos de Lila, ese día llevaba unos que le iban grande-Deberías descansar- -No es necesario, gracias a la pomada solo siento una ligera molestia- De repente un joven se acercó a las chicas. -Disculpe señorita Moreau ¿Me permite unos minutos?- Las 4 pusieron sus ojos en el joven. Era Casio Kaur.  Como siempre tenía una expresión monótona. Lilith intercambio mirada con sus amigas. Se puso de pie, sacudió ligeramente su falda-Esta bien- Con eso camino al lado de Casio unos metros, llegaron a una banca que estaba bajo un árbol. Casio le hizo una seña para que se sentara. Lilith solo se sentó, vio que algunos alumnos cerca.  -¿De qué quería hablar?- Casio se sentó con una gran distancia entre ambos-La verdad es que quisiera pedirle un favor- Lilith movió su mirada del lago que estaba a la distancia al joven a su lado-Si esta a mi alcance, aceptare con gusto-  Ella vio como el bajaba la mirada a sus manos cubiertas con guantes negros. La verdad es que Casio Kaur eran uno de los pretendientes que menos le disgustaban, aunque eso no significara que le agradara. En realidad, ella quiso cambiar la historia cuando se dio cuenta de que estaba en un juego. Los pretendientes le desagradaron, pero también entendía que ellos sufrieron mucho para llegar a ser como eran. Después de todo las personas eran el resultado de muchos factores de su entorno. Una persona podía cambiar según sus vivencias de la vida, así que con esa idea quiso ayudarlos deteniendo lo que vivieron y los llevaron a ese punto. Pero el mundo era cruel. Cada vez que trataba de hacer algo siempre salía algo para impedirlo.  Su primer movimiento fue querer ir a la residencia del Conde Kaur, lo que vivió Casio Kaur fue algo muy duro. La esposa de su padre que era su madrastra, lo golpeaba y abusaba de él. Desde que Casio tuvo 5 años empezó a ser tocado inapropiadamente por su madrastra, el que no entendía nada lo confundió como una muestra de amor. El que siempre era ignorado por su padre y la gente de su alrededor, solo deseaba algo de cariño y calidez. Su madrastra se aprovechó de eso y hizo lo que quiso con él.  Aunque no llego a el ultimo paso, el daño ya estaba hecho. Su padre había descubierto ese hecho por accidente, al ver tal escena, el lo que hizo primero fue golpear a su esposa. Al terminar de casi matarla a golpees no se olvido de su hijo, lo encerró en su habitación donde no le dio comida ni agua por 2 días seguidos. La madrastra de Casio fue asesinada en esos dos días, luego de eso el Conde Kaur fue a la habitación de Casio donde solo le dijo unas palabras. “-Solo olvida eso-“  No le dio le dio ninguna palabra de consuelo o para explicarle la situación. Solo después de 3 meses Casio descubrió que había sido abusado.  Se entero de ese hecho a los 12 años.  Por todo eso el empezó a odiar que lo tocaran. El solo hecho de ser tocado lo hacia querer vomitar. La primera vez después de años que acepto un toque fue el de la heroína, eso llevo a que se obsesionara con ella.  Lilith sabía que ya había pasado 5 años del comienzo de abuso de Casio cuando se dio cuenta de que estaba en un juego. No obstante, eso no hizo que no quisiera ayudarlo.  Creía firmemente que, si lo sacaba de esa casa, denunciaba a la mujer y lo llevaba a recibir ayuda psicológica, tal vez podría cambiar. Así convenció a su padre de ir al Condado Kuar donde estaba el castillo Kuar. Tenía planeado quedarse en el castillo como una invitada y encontrar pruebas del abuso para dárselas a su padre, el de seguro que buscaría justicia. Pero antes de siquiera poder partir, ocurrió un gran incendio que obligo a toda la familia Moreau a posponer el viaje. El problema solo pudo resolverse luego de 1 mes completo, cuando pensaba volver a salir, su madre callo enferma lo que hizo que el viaje se viera olvidado nuevamente. Tales cosas ocurrían cada vez que quería hacer algo.  Intento ir 7 veces que fueron totalmente un fracaso, con eso pensó entonces enviar a una persona para que hiciera el trabajo.  Lo que siguió fue un duro golpe. La persona enviada murió en el camino por un accidente.  Creyó que eso solo era una coincidencia, ignoro el sentimiento desagradable y envió a otra persona. El resultado fue el mismo, esa persona murió antes de siquiera llegar al castillo. Lo que sintió en ese momento fue como si un rayo hubiera caído sobre ella. Sin embargo, no se rindió.  Cambio de objetivo a otro interés, esa vez era Travis.  Solo sucedió lo mismo, ni siquiera pudo acercarse a él. Envió 1 persona que también murió.  Los desastres a su alrededor siempre impedían que pudiera hacer algún movimiento.  Al ver que no podía salvar a ninguno de los intereses románticos cambio de objetivo.  Quiso por lo menos ayudar a la heroína.  Lastimosamente Lilith no conocía la ubicación de donde vivía. En el juego nunca se menciona, solo hacen un comentario que era un lugar con muchos mariscos. Pero ¿Cuántos lugares con muchos mariscos existían? Le pidió a su padre buscar a la heroína, Lilith le tuvo que mentir y decir que la niña la había ayudado y quería pagar el favor. Su padre como un hombre que tenía como ley siempre devolver la buena voluntad, acepto. Nuevamente el resultado fue solo desastres. Las personas enviadas en la búsqueda o se enfermaban, tenían accidentes, sufrían de robos, etc.  Con su paciencia al limite decidió salir ella misma en la búsqueda. Su padre creyó que solo quería viajar para descansar en un lugar cerca de la playa, el envío a muchos guardias para protegerla y la acompaño su prima mayor que también estaba entusiasmada con el viaje. ¿Qué fue lo que sucedió? Antes de siquiera salir de la Capital, su carruaje fue asaltado por bandidos. La lucha fue feroz y muchos guardias resultaron heridos.  Lo peor fue que su prima mayor para protegerla de una flecha furtiva fue herida en su hombro. Verla con sangre desbordándose fue un gran shock que nunca olvidaría. Después de ese accidente su padre le prohibió salir hasta nuevo aviso. Lilith se rindió con eso, sentía que cuando más quería ayudar, solo dañaba a los de su alrededor. Lo peor es que eso fue comprobado. Los desastres que siempre le impedían moverse desaparecieron. Eso fue una bofetada tan dolorosa que no pudo evitar gritar y llorar como nunca lo había hecho. La culpa la carcomía, no pudo evitar pensar que, si ella nunca hubiera querido ayudar, tal vez todas esas cosas jamás sucederían. Daño a innumerables personas por sus acciones. Nunca olvidaría a las personas que murieron. Solo causo sufrimiento y ni siquiera pudo ayudar a la gente que quiso ayudar. Lilith entendió que no podía cambiar los sucesos que estaban escritos. No sabia si era el destino, un dios que jugaba con ella o solo una fuerza que no podía imaginar.  Solo se rindió.  Por eso es que quería mantenerse alejada de la heroína. No quería que lo que paso en el pasado volviera a ocurrir.  -Señorita Moreau- Lilith perdida en sus recuerdos del pasado fue traída a la tierra por la vos de Casio-¿Si?- Casio la miro fijamente-Le pregunte si aceptaba o no- -Oh… Disculpe, estaba distraída ¿Podría volver a repetir sus palabras?- -No hay problema, me preguntaba si me podría hacer el favor de ser mi compañera en la practica de magia de este viernes- Lilith contemplo su pregunta. Dudo, pero tuvo que declinar-Lo siento, pero mi compañera fue decidida hace unos días. Silene será mi compañera- -Entiendo, no hay por que disculparse-Casio se levanto del asiento-Entonces me retiro, espero que tenga una hermosa tarde- -Igualmente-Lilith lo vio irse.  Seguía sentada viendo el lago. Se preguntaba si esta vez todo volvería a ser un desastre. ¿Si ayudaba a Dalia podría resultar herida? o ¿Alguien importante de su alrededor saldría lastimado en su lugar? Aun después de años podía sentir como la culpa le pasaba en los hombros y conciencia. No creía poder aguantar más. Ya tenia mucho peso. Incluso pensó en solo abandonar a Dalia.  Lilith levanto la mirada al cielo-…Lo siento…-murmuro. El accidente de la falda fue la primera vez que la ayudo, también tenía planeado que fuera la última.  No quería volver a salir lastimada.  Se levanto del asiento y camino con paso lento a donde estaban sus amigas. Al acercarse pudo ver a las 3 recibirla con una sonrisa. Al verlas sintió más preocupación. En el juego sus 3 amigas eran personajes con destinos trágicos. No quería que algo les pasara a las personas preciosas de su alrededor, si no pudo salvar a los pretendientes ni a la heroína, por lo menos quiso mantener a salvo a sus 3 amigas.  No sabía que haría si alguna de las 3 sufría por sus acciones o sus vidas terminaban como en el juego. Solo quería que las sonrisas en su rostro nunca desaparecieran.  -Lilith!-las 3 las llamaron al verla quedarse quieta. Soltó un suspiro, puso una sonrisa en su rostro y avanzo sin dudarlo-Me fui unos minutos, ¿Acaso no pueden vivir sin mí?-bromeo. Las 3 pusieron los ojos en blanco, eso saco una risa verdadera a Lilith. Lilith que estaba concentrada no se percato de una figura que las observaba a las 4.  En la distancia Dalia veía a las 4 jóvenes charlar animadamente. En sus manos había 4 bolsas pequeñas con galletas que ella misma horneo, quería entregarle las galletas a las chicas que la ayudaron como una muestra de gratitud. Pero cada vez que se armaba de valor y daba un paso sentía que si se acercaba más dañaría la imagen de las jóvenes señoritas.  Las 4 señoritas y ella eran tan diferentes que se podía ver a simple vista. Las 4 eran elegantes, hermosas, delicadas, deslumbrantes. Siempre atraían la atención donde pasaran. En cambio, Dalia era todo lo contrario, sus movimientos eran toscos, tartamudeaba al ponerse nerviosa, no era delicada. Las ropas que usaba se sentían tan inadecuadas en ella. En pocas palabras, ella estaba fuera de lugar. Resaltaba como una nariz roja y no en el buen sentido.  La verdad es que el accidente que sucedió hace dos semanas le bajo los ánimos, se dio cuenta de la dura realidad y esa era que nunca formaría parte de ese lugar, solo era una forastera, una intrusa. Para tratar de distraerse de esos pesimistas pensamientos. Miro a las señoritas que se levantaban para irse. Soltó un suspiro al darse cuenta que nuevamente perdió la oportunidad. Esta rutina ya se había repetido por una semana entera, las galletas siempre las hacia temprano en la mañana para que sean frescas, quería que ellas pudieran apreciar el sabor correctamente. Todo eso para que al final fuera Dalia quien se las comiera. Sabía que si seguía así la cocinera principal no le volvería a permitir la entrada a la cocina y había gastado un poco del dinero que le entrego el Conde Abel.  Se dio la vuelta con los hombros bajos. -…Apuesto que mañana será el día-susurro para darse ánimos. Dalia solo quería mostrar su agradecimiento. Continuara…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD