—Les presento a Vera Smirnov. Hoy, delante de todos, quiero pedirle que se case conmigo. —No lo podía creer. Primero Maxim me pide que suba al escenario y luego me pide matrimonio delante de todos los mafiosos de la ciudad. No supe cómo reaccionar. Llevé mis manos a mi boca para callar el grito que quería abandonar mis labios y luego asentí con la cabeza. —Cuando Vera se quedó sin palabras por unos segundos, comencé a dudar. ¿Sería capaz esta maldita mujer de rechazarme? Pero luego la certeza me golpeó. ¿Quién sería capaz de hacer eso si valora su vida? Así que esperé a que reaccionara. Cuando asintió con la cabeza, saqué el anillo y lo coloqué en su dedo. Eso generó una ola de emociones. Todas las mujeres aplaudían y la observaban con cara de amenaza, y es que fueron muchas las que dese

