Emma. Desperté entre los enormes brazos de Christian, sentía su piel en mi piel, percibí su delicioso aroma, poco a poco salí de la cama, me puse su camisa y salí de la habitación, Christian aún dormía cuando cerré la puerta a mis espaldas. Comencé a caminar por la casa, cerca de la recamara de Christian se encontraba un gimnasio muy bien equipado, me imagino que debe de hacer mucho ejercicio para tener ese cuerpo tan musculoso y bien trabajado, después de varios segundos llegue hasta la cocina, era una cocina muy grande y en tonos negros con verde, el comedor era de seis sillas, cuando llegue a la sala mis ojos se abrieron por completo, jamás había visto una pecera tan grande, era del tamaño de todo el muro, los grandes peces nadaban tranquilamente en el agua, gire mi cuerpo para mirar t

