¿Quién tiene a Jhon?

865 Words
Alexa Blanco Me desperté muy temprano. Cuando bajé a la sala, Dominga me informó que alguien me estaba esperando en el jardín. Sin pensarlo, me dirigí hacia allí y me encontré con Marcelo Córdoba. No lo veía desde hacía seis meses, desde que anunciaron que Jhon estaba declarado como muerto. Desde esa noche, cuando intenté lastimarme. —Marcelo, necesito que me mires a los ojos, por favor —le supliqué. —No puedo, Alexa. Es toda mi maldita culpa. ¿Entiendes que él dio su vida por mí? Que me dio su paracaídas. Yo te fallé, Alexa. —Tú no me fallaste, Marcelo. Porque Jhon no está muerto. Estoy segura de que no lo está. Y perdóname, pero tu tío es un miserable que ha dejado de buscarlo cuando ni siquiera hay pruebas de que él esté muerto. No está su cuerpo. —Yo también creo que John está vivo. Por eso estoy aquí contigo. Te diré algo que no me he atrevido a decirle a nadie. Alexa, no puedo confiar en nadie. Mi tío organizó el traslado de Brandon, y casualmente, dos de los mejores agentes de la DEA están comprados por él. Algunos informantes que me han dicho que no actúa solo. Alguien lo ayudó a escapar del país. —¿Pero quién puede ser esa persona? ¿Tu tío?— Indagué —No confío en nadie. Tal vez fue mi tío, o tal vez el tuyo.— Informa —No, eso es imposible. Sebastián nunca haría eso. Él es como mi padre. Sabe que John es el amor de mi vida. —Mi punto, Alexa, es que no puedo confiar en nadie. Solo en ti, porque sé que lo amas y harías lo que fuera por encontrarlo. Como lo sabes, me lancé del avión y estuve en el agua durante varias horas. Ni siquiera yo sé cómo estoy vivo. Pero recuerdo a Rogelio Miller. —¿Te refieres al Drago?— Indagué —Sí, recuerdo su maldita imagen entre sueños. Él no estaba en el avión, pero lo recuerdo. Eso quiere decir que Brandon envió a hombres después del accidente. —Entonces, ¿tú crees que Brandon tiene a John? ¿Que lo tiene secuestrado?— Pregunté —No lo sé, Alexa. Yo no sé nada, pero me parece extraño. Jhon estaba débil,si está vivo, no pudo esconderse rápidamente. Alguien tuvo que llevárselo.No le des esta información a nadie. Asentí con la cabeza. [...] Me encontraba en una discoteca bailando.Mis caderas se mueven con fluidez. Siento mi cabello rozar suavemente mi espalda desnuda, deslizarse por mis hombros mientras doy vueltas al compás de la melodía. Estoy consciente de las miradas que se clavan en mí, pero no me incomodan; al contrario, me alimentan. Mi vestido n***o, ceñido y escotado, abraza cada curva, revelando más de lo que oculta. El ritmo no se detiene cuando siento unas manos fuertes rodear mi cintura. Un hombre moreno, de traje impecable, se ha acercado con seguridad, y sin decir una palabra, deja que sus manos guíen mis movimientos. Sigo bailando, mi cuerpo se adapta al suyo, pero mis pensamientos permanecen claros. Sin embargo, no es el único que se siente atraído por mí. De repente, otro hombre, igual de decidido, se acerca y también me toma con firmeza, su mano posándose en mi brazo, reclamando su espacio. Los dos me rodean, pero yo no me detengo. Al contrario, intensifico mis movimientos, provocadora, disfrutando del control que aún tengo sobre la situación. Mis labios se curvan en una sonrisa apenas perceptible. Miro al primero, me acerco sin dudarlo y lo beso, un beso lento, lleno de promesas. Apenas se separan nuestros labios cuando giro hacia el otro, y le ofrezco lo mismo, un beso igual de eléctrico. —No tienes por qué elegir —dijo con seguridad — Podríamos divertirnos los tres. Nos dirigimos los tres al jardín.Ambos me tenían firmemente sujetada por la cintura. Sentía sus manos recorrer mi cuerpo, mientras uno de ellos atrapaba mis labios con un beso apasionado y el otro mordía suavemente mi cuello. Pero en un momento me aparté de ellos, tomando el control de la situación. Los miré a ambos, con una sonrisa juguetona en los labios. —Vamos a un hotel... así nos divertimos de verdad —les dije con voz seductora. Ambos asintieron, ansiosos, y comenzamos a caminar hacia la salida, buscando uno de sus autos. Sin embargo, antes de llegar, una motocicleta irrumpió en la escena, acercándose a nosotros a toda velocidad. Sentí una punzada de miedo que recorrió mi pecho. Todo pasó en un instante. Dos hombres sobre la motocicleta sacaron armas sin decir una palabra. El sonido de los disparos rompió la calma de la noche, ensordecedor y brutal. Mis acompañantes cayeron al suelo, sus cuerpos inmóviles en un charco de sangre. —¡Llévenme, maldita sea, llévenme con él! —les grité entre sollozos, pero ellos se alejaron.— Llevenme con Brandon Hierro. Los hombres no dijeron nada y se marcharon. Yo sé que Brandon está vivo y me vigila, siento en mi corazón que él tiene a Jhon. Ese infeliz me está torturando. Notas del Autor ¿Que creen que paso con Jhon?
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