Capítulo 3 castigo y deberes hogareños

2509 Words
Jana — Definitivamente esto apesta. — me quejo al ver la cara de mi Madre darme la escoba para iniciar los deberes de la casa. — No me interesa si apesta o ¿no? Quiero todo limpio y no olvides de planchar la ropa. — hablo con dureza; al dejar la cubeta con los productos de limpieza. — Ahsss… Madre no es justo, sabes que sólo fuimos a un festival no paso nada grave. — volvió a quejarse por ver la escoba en su mano. Mi Mamá se voltea a verme y se cruza de brazos en su lugar, cada día se pone más gruñona, hoy fue el mejor ( noten mi sarcasmo); después del regañó en la casa de Perla, no me quedo de otra que irme a mi hogar en un taxi pagado por la familia López no menos que eso mi amiga le dijo la verdad a su progenitora eso fue fatal y está castigada, por lo que a mí me fue peor al llegar mi Madre estaba al teléfono y que ¿ Creen? Era la señora López, dándole las buenas nuevas; en resumen mi Madre se desquita mandándome a limpiar eso lo odió, pudo exigirme que le cociné o lave, pero limpiar no me agrada tardo más de una hora y no miento me cruzo de brazos dejando que la escoba este recostada a mi lado. — ¡Vamos! Debes limpiar por tres meses Jana; y regresarás de la escuela directo a casa no iré más para allá. — dejo su ordenanza, cosa que la aludida negó por eso. — Madre… sabes que amó, ir al teatro a ver las obras del señor Perry. — bufó no estando contenta. — Pues lo lamento hija; lo harás después que salgas del castigó y es mi última palabra. — termino de dejar en claro la situación. Pise el suelo molesta, viendo cómo sale de casa con su cartera y uniforme de chef de ese restaurante; sin usar su gorro que está en el establecimiento. No obstante; vuelve a negar viendo la casa y se encamina a limpiar cada rincón comenzando por los baños siendo tres, dos en las habitaciones y uno de invitados; después de una hora de dejarlos brillantes seguí el camino barriendo la sala, comedor, cocina y parte del patio trasero que tenemos, las hojas jamás la odie tanto como hoy, siendo tantas que levantar al colocarlas en bolsas de basura. Por su parte; saque todo y me quedo fue pasar coleto, dejando brilloso el piso sin nada de mancha para así estar en el cuarto de planchado niego muchas veces hay como cinco prendas del uniforme de mi Madre que debo planchar por suerte logré aprender, solo que esta vez mi castigo es dejar la casa limpia dos veces por semana y el planchar es después de lavarse la ropa, piso el suelo molesta de toda esta situación. Entre planchar la ropa, no pude darme cuenta de la hora al mi teléfono, evidenciando que eran la una de ella tarde, amplíe mi vida por como se fue la mañana, mi estómago rugió y dejé todo listo al colocar la última prenda colgada en su gancho en la fila que estaban las demás solo a la espera de que mi Madre las tome y se vista. Mis manos y cuerpo los sentía agotados, moví mi cuello haciendo que sonara, era el cansancio sometido lo bueno es que hoy no tenía clases, pero mañana me tocaba madrugar seguí mis pasos con rumbo a la cocina, allí me dispuse a cocinar algo rico este era mi lugar como mi santuario de paz la comida. Fui al refrigerador tome pollo crudo ya aderezado; solo para preparar, luego encendí la estufa para poner un sartén con aceite precalentado en eso busque arroz crudo, para hacerlo añadí ingredientes por aquí y por allá, dónde después de quince minutos estaban cocinándose desprendiendo a la vez un olor grato como ningún otro, me senté casi cerca de la encimera de color claro esperando todo quede listo, mientras tanto saque mi teléfono para ver mis r************* lo bueno de todo es que no decomiso mi celular, fue agradable por un lado. Durante el tiempo que pase viendo mi teléfono, la comida estuvo lista, me serví los alimentos; siendo pollo en salsa con papas y arroz blanco, de contorno ensalada de tomate, cebolla y ramas verdes con maíz un nuevo inventó, pero mi Madre lo usa mucho el maíz en lata para casi todos los alimentos los comensales aman sus platillos me siento feliz por sus logros, sin esperar más me dispuse a comer primero y al final beberé jugo de fresa, al dar el primer bocado todo mi estrés desaparece por completo degustando el almuerzo. (…) Ya con el estómago lleno me voy al dormitorio a ver televisión, me encanta tener todo en mi cuarto no me gusta estar en la sala; a pesar de tener otro televisor en ese sitio, tomo el control remoto y activo nexflit viendo una serie de acción y con índole de criminalística amo esos programas más todo lo que tenga ver con la ley, no por algo voy a estudiar abogado en la universidad voy hacer lo posible de tener una beca, mi mamá estará orgullosa de ello, sonrió viendo el episodio de como hacen los mafiosos las drogas y dónde las trasladan para después probar la mercancía, niego ante eso último es fatal ser parte de eso, sabiendo que algún día te consumirá. Conforme veía el episodio, comenzó otro programa y mis ojos se fueron cerrando de a poco para dejarme llevar por un profundo sueño que me abrazo dejando caer mi teléfono en el suelo, al tenerlo en mi mano. // Brent Luego de haber llegado al club, nos dispusimos a ir al almacén interno del mismo sitio verificamos con diez personas más, cada rincón, quedando solo con la mitad contabilizada por Gustavo vi el folder que le entregaron, dando memoria y cuenta de cada producto sin esperarlo se oye ingresar un camión grande de color n***o, mire a mi compañero que fue a recibirlo; para que se estacione como se debe cerca del almacén que está abierto. Seguidamente el chófer junto con tres hombres más se bajan cada uno serio y con una mirada de asesino, eso no me amedrentó porque he estado con peores escorias para terminar matándolos, eso mi jefe le causa risa porque sabe que no tengo paciencia para personas que no la merecen, al momento hicimos las presentaciones y comenzamos a cargar el almacén tanto uno de los hombres del camión y yo. Por momentos; veía como Gustavo estaba llevando la mercancía, portaba arma, desde que salí de mi auto nunca dejo de estarlo todo el proceso nos llevó al menos dos horas abarcando la cantidad necesaria sin faltar espacio sonreí conforme de tener la cantidad requerida ni mas o menos, luego firmamos ambas partes y ellos estuvieron de acuerdo para irse. — Eso todo Brent; dile a tu jefe que fue entregada. — hablo con dureza el chófer, haciendo que enarque una ceja al respecto. — Si no hubo novedades se pueden ir. — ordenó sin dar atisbo de amabilidad. — Perfecto. — fue lo último que dijo el chófer y sus tres hombres de aspecto latino nos vieron; después cada uno ingreso a sus puestos dentro del mismo camión. No les perdí de vista, hasta que salieron del hangar del club solo así respire mejor; me giro en mi lugar encontrando a Gustavo sacar una muestra para comenzar a probar la calidad de la mercancía traída de México, veo a mis otros hombres señalando que se larguen a sus puestos y así lo hacen dejándonos solos no es bueno tener personas cerca de la mercancía, todos siempre buscan a robar o dar información por eso en esta área no hay señal de ningún tipo fue lo mejor que implante para evitar chismosos, que graben lo que no deben y después estén con los ojos abiertos de haber logrado su muerte rápida. De inmediato borre eso de mi mente, para llegar al lado de Gustavo que tenía el polvo preparado en una bandeja de plata y dos pitillos para inhalar la sustancia esto es lo peor de hacer el trabajo; pero ya lo he hecho muchas veces, solo que al probar mi mente cambia, dejando la racionalidad de lado, no olvidó lo que hago; pero soy más frío al momento de enfrentar las cosas, miro a Gustavo que comienza para él es mas fácil comienza a reír y hacer locuras que al día siguiente olvida. Se tocó la nariz para que suavice la droga ahí, luego procedo ya inhalar de un solo tirón llevando mi ritmo dejo el pitillo en su sitio para cerrar mis ojos centrado mi mente en un solo punto; el efecto se activa después de unos minutos Gustavo deja todo limpio para así mirar el tel j de muñeca conociendo el proceso, eso mismo hago y mi mente vuela sonriendo de forma siniestra y el otro no se queda atrás. — Esta es la mejor droga; siempre me da fuerza. — indica al tocar sus brazos cosa que niego pasándole a un lado. — No está mal; le comunicaré a mi jefe sal Gustavo deseo una copa está noche necesito distracción. — comunico, para ver cómo me sigue no sin antes dejar todo cerrado y pasarme la llave la cual tomo y cuelgo en mi cuello para mejor protección. — Ahora viene lo mejor y siento que podre llenar varias bocas femeninas. — suelta una risa por su estupidez. — Cierra la boca. — digo, al seguir el camino. Al estar en el club todo se está preparando para esta noche, mi mente está fuerte tanto que puedo durar un día completo sin tener que dormir eso lo hace la droga te mantiene alerta como a la vez débil después de pasarse la dosis, pero conociendo al imbécil es seguro que colocó una buena cantidad para estar alertas un día entero, ahora estoy sentado en uno de los mullidos sillones de color n***o bebiendo mi copa de whisky seco junto a una rebanada de naranja dentro del mismo eso me agrada beber sin dejar el toque ácido. Antes he visto todo el club con el encargado, pero la seguridad la llevo yo por eso todos me obedecen sin chistar al no hacerlo mueren así de sencillo, sin esperarlo suena mi teléfono lo miro, al sacarlo de mi bolsillo delantero detallo el nombre de mi jefe bufo por lo bajo tomando la llamada. — Diga. — Me imagino que probaste mercancía, por eso el cambio de actitud Brent. Ruedo los ojos, como me conoce mi jefe. — Si la probé son tus órdenes Marco todo salió excelente y la cantidad requerida. — Me alegra oír eso; no me fallaron los mexicanos. Ahora quiero que te diviertas busques una mujer y mañana me haces el pedido que te pedí. Maldición lo olvide. — Así será jefe, solo mandé la dirección y termino el trabajo. — Tranquilo gruñón mañana te volveré a llamar, mientras disfruta solo no excedas en drogas, no quiero verte muerto aún. Ganas no te faltan. — objete en mi mente. — Cómo usted diga. — Fin de la llamada. Cómo no hubo más que decir, me colgó para continuar con la vigilancia y estar pendiente que los de seguridad hagan lo conveniente, miro mi vaso sin licor; por lo que me colocó de pie para ir a la barra le hago seña al tipo de tez blanca, para verlo asentir y preparar mi licor no duró más de cinco minutos dónde comencé a beber saciando mi sed hasta que veo a mi objetivo de tener sexo y del bueno, me voy acercando con cautela está reunida con su grupo se amigas de baile, fui sigiloso que no le vio llegar al darle un azote en el trasero que la hizo gritar como girar a la vez su cara para verme. — Oye imbécil eso duele. — se quejo tocando el área, pero la tomé del brazo con rudeza y ella trago en seco al reconocerme. — Mide el tono conmigo perra, así que tú vienes conmigo. — manifesté con voz grave y autoritaria las demás me vieron y se juntaron entre ellas por miedo. — Señor Anker… no fue mi intención. — se trató de justificar y le puse una mano en el cuello para presionarla. — Cállate y sígueme. — grite con autoridad, dejando que de un respingo en su lugar. No mencionó más palabras, le señale dónde la quería no dudo en obedecer luego ví del otro extremo como Gustavo se besuqueaba con otros tipa en este caso rubia y no pelirroja como la mía, le hice una seña que captó para así tomar de la mano a la mujer e irse al sitio que les encomendé. Al mismo tiempo; me encaminé al pasillo del lateral izquierdo pasando las decoraciones neutras que nos llevaba a habitaciones privadas para ser usadas a placer, es ahí donde ví a la pelirroja llorar estando en el centro de la habitación negué por su modo de actuar es tan débil, rápido cerré la puerta dejando que le miré. — Señor… — Te dije silencio o prefieres que te tape la boca, sería bueno. — sopese la idea, algo que ella negó rápidamente. — No señor… usted dirá. — elevo el rostro demostrando seguridad y eso me agradó. — Te quiero en ropa interior y arrodillada ante mi sabes lo que quiero. — fui claro en la orden, para ver cómo la pelirroja hizo lo propio. Fueron solo minutos; dónde pude detallar su buen cuerpo, como trasero que no me arrepiento de haber azotado eso me calentó y mi pene lo siente, por lo que al estar lista, se arrodilla ante mis pies para comenzar a desabrochar mi pantalón con cierre y dejarlo al nivel de mis tobillos la veo comenzar hacer su labor, cosa que agarro su cabello rojo que está en una coleta alta lo enrollo completamente en mi mano; para instalar a chupar cosa que hace satisfaciéndome en los segundos que le lleva chupar, besar y engullir mi falo completo mi pene explota su elíxir hago que lo tragué, eso me excita de gran manera que lo tomó entero y sin quejas la tipa sabe hacerlo le daré un punto por eso. La veo agitada y con una mirada de deseo, eso es lo que busco le doy la seña que tome asiento y me retiro las prendas de abajo, quedando solo en camisa mi chaqueta cayó hace rato de mi cuerpo me acerco a la cama le quitó el restante de prendas para verla desnuda ante mi, sin esperarlo la tomo de los muslos para así lograr encajar mi m*****o en su cavidad húmeda y palpitante por mi, que al verla mi deseo como brusquedad se incrementa desatando al ogro que llevo dentro de mí.
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