Capítulo II ¿Nena?

1500 Words
—¿Qué? —pregunta casi en un grito —Es lo que trataba de decirte, a la reunión de mi papá llegó un hombre bastante guapo, pero es obvio que no intenté nada, es solo que al final creí que ya no había nadie, intenté beber un poco de vino pero Logan... —¡¿Logan?! —preguntó nuevamente alterada. —El señor Hamilton —hablé corrigiendome—, me atrapó y me dijo que no diría nada pero de repente me besó. —¡Oh, Olivia! —Ya sé, y lo del trabajo es que...el señor McLaren intentó algo sobre mí. —¡¿Qué?! ¡Oh ese hombre! —caminó decidida hacía el pasillo pero la detuve. —No, espera Jane. —Pero él... —Aquí te explico, cuando el señor McLaren intentó acercarse a mí tocaron la puerta y era él. Ella parpadeó varias veces sin poder creerlo. —Dijo que venía por mí, pero solo lo hizo para sacarme de ahí, fui con él al estacionamiento y ahí me dijo que no era verdad que venía por mí y besó mi mano como despedida y se llevó mi trabajo de Inglés—hablé más rápido que de costumbre. Jane pasó saliva, y estaba muda. —¿Jane? —¿Besó tu mano? Asentí con una mueca de vergüenza. —¡Wow! Entonces lo volverás a ver —habló emocionada, quizás un poco más que yo. —¡No! No voy a seguir con algo que está mal, aunque es bastante guapo —sonrío recordándolo—. Tiene ese cabello rubio, y esos ojos tan, y creo que tiene una perforación o la tenía porque su labio... —¡Y dices que está mal! ¡Estás enamorada de él! —¡No es cierto! —hablo en defensa—, quizás solo siento atracción pero enamorada no. —Tengo hambre y toda esa bomba, necesito energía. —Vamos a comer. Jane suelta aire y me sonríe para después tomarme del brazo y caminar hacía la fila para el almuerzo. El resto del día es el mismo y típico de siempre, tres periodos más, dos recesos más, pensar en Hamilton durante ellos, suspirar y sobrevivir a aquel lunes. Mi hermano y yo volvemos a casa en su auto. —¡Llegamos! —habla Daemon mientras entra a la casa después de mí. Nadie contesta. Camino hacía la cocina y encuentro una nota de mamá. —Está fuera, llegará a la misma hora que papá —le aviso a mi hermano después de leerla. —Bien —su móvil empieza a sonar y lo toma. Observo como lo lee y una sonrisa se forma en su rostro. —Es Jane, quiere que la acompañe a buscar el vestido para la graduación. —Pero ella no va a graduarse —hablo confundida. —Pero yo sí y ella irá a mi baile —habla contento. Sonrío notando lo feliz que es con Jane, y viceversa. —Bien, no tardes para la cena. —No —se acerca y besa mi frente—. Nos vemos, hermanita. —Adiós tonto. Mi hermano sale de la casa y me deja en casa, sola. Subo a mi habitación y me quito el sueter color blanco, y prendo el reproductor de música subiéndolo a todo volumen inundando mi habitación con Paramore y One of those crazy girls. Me empiezo a balancear de un lado a otro mientras desabrocho mi camisa. —Now, when you say you wanna slow down, does it mean you wanna slow dance? —empiezo a cantar sientiendome totalmente Hayley—. Maybe you just want a little extra time to focus on our romance. Dejo mi blusa en la cama, y ahora desabrocho mi falda para quitarla de igual forma, mientras sigo bailando al ritmo de la canción, y me preparo para la mejor parte de la canción una vez que estoy semi-desnuda. —Now I walk under a pink sky —suelto agitando compulsivamente mi cabello con un cepillo como micrófono. Sigo cantando, y me subo a mi cama cantando un poco desquiciadamente, me muevo como si estuviera en pleno concierto y yo fuera la artista a quien van a ver. Siento como la música se apodera de mi cuerpo y canto cada vez más fuerte sin importarme que solo ande en sostén y bragas, ambas violetas, mi color favorito. Y entonces llega el solo de guitarra antes del coro y vuelvo a prepararme como anteriormente. —I'm not one of those crazy girls, I'm not one of those crazy girls, I'm not one of those crazy girls, I'm not one of those crazy girls —intento cantar en el tono de Hayley, y casi, casi lo logro—.  Hey baby, are we over now? Maybe I can change your mind... Y entonces el timbre suena haciéndome sentar de golpe en el suave colchón. Es ahí cuando en serio noto que estoy solo en ropa interior, y el timbre suena de nuevo. —Mierda —me levanto de golpe y tomo lo primero que encuentro de ropa. Unos jeans rotos de las piernas que utilicé el día de ayer, y una blusa rosa con un escrito en manuscrito que dice Love que en realidad uso como pijama, pero vamos, ¿qué es peor? ¿Atender semi-desnuda o en fachas? Yo me voy por lo segundo. —Diga —abro la puerta y mi momento va mejorando—. Señor Hamilton. —Hola Olivia —sonríe como suele hacerlo y me mira bastante entretenido, ¿habrá notado que aquella playera es de pijama?—, ¿están tus padres en casa? —N-No, pero pase, puede esperarlos. —Gracias —el hombre entra—, y por favor, llámame Logan.  —Ah, eso, sí, no creo que mi padres estén de acuerdo, no sería educado. Una risita sale de su garganta mientras sonríe. —Me gustan las nenas educadas. ¿Nenas? ¿Qué quiere decir? ¿Qué le gusto? —¿Gusta algo de tomar? Tal vez agua o... —Oh vino, creo que te agradaría igual a ti, ¿no es cierto? —sonríe con picardía. ¿Acaso estaba tratando de molestarme? —Si gusta puedo traerle vino, pero yo no lo beberé, usted me dijo que estaba mal. —Tú —me corrige—, y sí, por favor, un vaso con vino estaría bien —sonríe y pasa rápidamente su mirada sobre mí, o eso creo ver. Paso saliva y asiento. —Un momento. Camino hacía la cocina y tomo el vino de papá y sirvo en uno de esos vasos para vinos y vuelvo a la sala de estar. —Aquí está —le entrego el trago. —Gracias —Hamilton lo toma y se sienta en el sofá. —Dejé mi reproductor encendido, subiré a apagarlo. —Bien, pero no enloquezcas nuevamente, y si lo haces podrías hacerlo aquí. Aquello hace que pierda un poco lo estribos. Él me estaba viendo. Siento como se me suben los colores a la cara, y entonces pienso, ¿después de verme hacer el ridículo es capaz de venir a mi casa? Y entonces me molesto al ver lo que hace. —Bien, si solo ha venido a m-molestarme sería mejor que...que se fuera —intento enfrentarlo, pero él borra la sonrisa en su rostro, se pone de pie y camina hacía a mí. Camino de espaldas hasta que siento como la pared golpea mi espalda y me hace parar. El señor Hamilton tiene la mirada fija en mis ojos, su respiración es cada vez más intensa y parece que le cuesta respirar. —¿S-Señor Hamilton...? —Dime Logan, por favor —dice mientras cierra sus ojos y pega su frente a la pared detrás de mí. —¿Tu nombre no era Lucas? —No voy a andar por ahí diciendo mi verdadero nombre, simplemente soy Logan.  Siento su respiración contra el inicio de mi cuello y en todo mi hombro, de no ser porque estaba recargado probablemente ni siquiera sentiría aquella respiración, él es tan alto, muchísimo más que yo. —Logan —susurro. Veo como aprieta su puño y su rostro. —Otra vez —habla con trabajo—. Dilo otra vez. No entendía que era lo que estaba pasando. —L-Logan, me asustas —hablo agregando lo que pienso. —Olivia—me mira a los ojos, joder—. Lo siento —se separa de mí y toma el vaso para beber el líquido de un solo trago. Aún estoy contra la pared, siento como mi peco sube y baja y mis mejillas empiezan a perder el control. —Mis padres llegarán dentro de dos horas, si gusta puede volver —hablo cambiando totalmente el tema. —¿Puedo besarte? —pregunta de golpe. No sé qué responder. —Ya lo ha hecho y no me ha pedido permiso. —¿Entonces puedo hacerlo sin pedir permiso?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD