NARRA BRUNO MILLER: como CEO de Industrias Miller tengo demasiado trabajo además me la paso todo el día encerrado en mi enorme oficina, a veces me quedo hasta tarde bebiendo un whisky, es lo único que me relaja, tengo un enorme pent house al cual casi ni me estoy me la vivo en el departamento de mi “novia” Olivia James, es una súper modelo, trabaja para la industria hace poco más de seis años, nos conocimos en una de las presentaciones y pasarelas, claro tiene una figura demasiado acentuada, unos hermosos ojos azules y unos labios exuberantes, además los sabe usar tan bien, hasta en la cama, ella es ardiente y feroz cuando de intimidad se trata, llevamos saliendo hace dos años, es muy bella pero superficial, a veces me canso de su inepta actitud, eso me molesta, odio que me digan que hacer, ella se la pasa exhibiéndome y presumiendo con sus amistades que soy su “Adinerado y atractivo Novio”. Mi padre murió hace cuatro años, por lo que como hijo mayor me hice cargo de toda la compañía, claro lo he sabido llevar bien, ha crecido mucho en estos últimos años, tengo un hermano menor Jeremy, él sería incapaz de llevar esta compañía y mantenerla a flote, se la pasa de fiesta en fiesta con sus “amiguitas”, derrochando pasión en los antros más costosos y claro un completo vividor, estudia Finanzas pero solo por complacer a mama, ella actualmente está viviendo con mi hermano allá en Polonia, no los he visto desde hace casi un año, aunque solo viajo una vez acá a Florencia para conocer a mi novia, cosa que no le agrado al verla, se fue disgustada, dijo que esperaba encontrarme con una joven educada y con buenos valores, pero en lugar de eso se encontró con una muñeca plástica buena para nada, desde allí no la veo. Siempre me llama para saber cómo estoy y sabe por las revistas que sigo saliendo con Olivia.
-Hasta cuando Bruno dejaras a esa mujer me reprocha por el teléfono.
-Mama por favor, sabes que estoy saliendo con ella.
-Lo se Bruno, pero veo que solo está por tu dinero dice enojada.
-Mama, Olivia ….pero callo y sé que tiene razón, ella es superficial.
-Bien Bruno iré a verte algún día de estos solo espero que cuando llegue estés saliendo con otra jovencita y que sea noble y educada y si te sigo encontrando con esa buena para nada, ya verás Bruno Miller dice regañándome al unísono del teléfono.
Mama detesta a Oliva, claro esto no lo sabe, pero Oliva ha sido mi relación más duradera, no sé si sea por costumbre que este con ella, porque de amor no se trata y eso está más que claro.
Emilia: Mi primer cheque estoy feliz, lo veo y no lo creo, a pesar de tanto cansancio, sé que esto vale la pena, decido ahorrar mientras tanto, en cuanto tenga lo suficiente poder seguir la universidad y pagarme un mejor departamento. Eso es lo que hare, así que hoy con orgullo le pague hasta por adelantado a la señora de la renta los meses, estaba que no lo creía, pero en fin este trabajo me ha salvado de mis deudas.
Llevo casi dos meses acá y la misma rutina de siempre, vaya esto es aburrido, durante todo este tiempo he ido a dejarle su desayuno al malhumorado CEO, jamás se ha dignado a dar un “gracias” es un engreído, como todos los que he conocido. Esta mañana John me pidió llevar su desayuno al tal Miller, además ingreso a ayudar en la cocina Juliete es joven al igual que yo además me cayó muy bien. Subo como todos los días el elevador estoy aburrida de lo mismo, veo a varios empleados burlarse de mí, por mi vestimenta, pero no les presto importancia. Veo a la patética secretaria, siempre me rueda los ojos, además ya sabe que vengo a diario por acá, solo me deja pasar sin decir nada, siempre esta con lima de uñas en la mano.
-Adelante esa misma voz, vaya con solo oírla a diario hace mi día.
-Buenos días Sr. Miller su desayuno. Me hace gesto para que lo deje en su escritorio como siempre, camino hacia donde él, pero que ¡rayos! Me tropiezo con un paquete que estaba en el suelo dejo caer la comida pero el café se derrama por toda la alfombra. Solo quiero que la tierra me trague. Mientras trato de recoger todo rápidamente del suelo, veo unos zapatos de charol negros muy finos frente a mí, levanto mi vista lentamente y frente a mi viéndome con esos ojos grises penetrantes está el…….CEO. Siento mi cara arder de vergüenza.
-Srita…..dice haciendo gesto de no saber quién soy.
-Emilia….Emilia Parker digo apenas gesticulando.
-Ya vio lo que ocasiono dice con el ceño fruncido y gesto malhumorado.
-Señor perdón, no me fije, pero ahorita limpio el desastre que ocasione digo apenada.
-No me interesa lo que haga, además usted acaba de dañar mi alfombra de más de medio millón de dólares dice molesto.
-Yo…Yo apenas digo.
-¿Tendrá que pagármelo? Dice con ese ceño aún fruncido. Abro mis ojos como platos, como hacer para pagar todo eso…..
-Sabe dice tocándose la barbilla y caminando a mi alrededor. –Para pagar el daño deberá venir todos los días acá a mi oficina a ordenar mi estantería de libros, como vera dice señalándome los libros- están en total desorden quizás habrá más de tres mil libros allí dice.
-Es…está bien, como usted diga Sr. Miller digo apenada.
-Bien, puede retirarse, la espero mañana dice, pero antes de irme añade –Por el desayuno no se preocupe ya se me quito el hambre dice con tono seco. Salgo de allí, siento mi cara roja, ocasione un desastre terrible, además debo hacer más trabajo por algo que hice, aunque bueno la culpa también es de él, el paquete estaba en el camino pero no lo vi. Solo quiero desaparecer. Cuando llego a cafetería John me ve con cara de preocupación, -Niña pero que hiciste dice con curiosidad.
-Yo…yo apenas gesticulo y le cuento lo sucedido.
-No puede ser criatura, mira agradece que no te haya corrido en ese momento me dice. Pero solo asiento. Ahora tendré que ver a ese malhumorado todos los días hasta pagar su alfombra de más medio millón de dólares y todo por un estúpido paquete mal tirado en mi camino.