Capítulo 6 Camino incierto.

1935 Words
Una mujer, una mujer aterradora, peligrosa y bañada de sangre de pieza a cabeza, estaba desnuda sobre mí, ella pretendía abusar sexualmente de mí, de un niño de tan solo ocho, años, según ella, lo quería todo de mí, mi miedo, mi odio, mi desesperación, mi inocencia y mi cuerpo. No podía escapara, no podía enfrentarme a esa mujer, ella a pesar de poseer un cuerpo femenino, joven y bien cuidado, en su interior se albergaba una creatura horripilante, muy aterradora y sedienta de sangre. Ella se restregaba en mí, como si fuera su juguete, yo solo sentía repulsión por aquella mujer que fingía ser una dulce y tierna monja. -     ¿Me odias porque pronto te haré mío?. Pregunte Elena mientras intenta romper mi ropa. No tenía palabras, tenía miedo y rabia al mismo tiempo, no sabía ni que decir, no podía permitir que está enferma se apoderara de mi carne. Pero en el momento en el que creía que no tendría escapatoria, un sujeto entra por una de las ventanas del comedor de la cafetería y con una velocidad sobre humana, rápidamente ataca  a Elena con un estruendoso golpe. Elena sale disparada por ese poderoso golpe y atraviesa la pared. -     ¿Estás bien niño? Pregunte el misterioso sujetó. No podía creerlo, ese hombre no parecía humano, poseía escamas por todo su cuerpo, pero por lo que había sucedido, parecía ser bueno. -     Si… -     Bien, te sacaré de este lugar junto con tu amigo. El hombre lagarto, toma a Kevin, y después me toma del brazo, no tenía idea de cómo nos sacaría.   -     ¿Cómo nos sacaras de este sitio? Pegunté. -     No te preocupes, déjame lo a mí.   El hombre lagarto, como si fuera un monstruo mítico, de la nada, extiendo dos poderosas a las de su espalda, y como si fuera un misil, atraviesa el techo de la cafetería. Yo no lo podía creer, no podía creer muchas cosas, mi mente estaba al límite, pero cuando pude ver el orfanato desde los cielos, me sorprendí al ver cómo mi hogar estaba en llamas, pero sobre todo me sorprendí cuando vi, una guerra sobrenatural. No los podía entender, monstruos y humanos como el hombre lagarto, estaba luchando increíblemente contra las monjas, que en realidad eran seres malignos y aterradores. -     ¿Que son esas cosas?  Pregunte. -     ¿Hablas de las monjas y las otras criaturas?  Pregunte el hombre lagarto. -     Si… ¿que son ustedes?. -     Dudo mucho que un niño como tú, pueda entenderlo, aun más después de pasar por muchas cosas en solo una noche, así que en resume, las cosas que conocías como monjas, en realidad eran demonios malignos, y las cosas que están luchando contra esos demonios, son cazadores. Responde el hombre lagarto. -     ¿Cazadores?  Dije confundido. -      Si, cazadores, humanos, ángeles, DEMONIOHUMANOS, hechiceros, etc… en este mundo existen muchas criaturas, malas y buenas, que luchan en las sombras por la Paz de la creación de Dios, luchamos desde tiempos ancestrales para defender el mundo. -     ¿De que?  Pregunte. -     De esas cosas, de los demonios y monstruos malignos que amenazan con traer el fin de los tiempos. El hombre lagarto me reveló un nuevo mundo con tan solo esas palabras, pero en cuanto término de contarme sobre lo que eran esas cosas y los cazadores, una soga metálica y oxidada sale desde el suelo y con la velocidad de una bala, hiere la ala derecha, del hombre lagarto. -     Mierda… El hombre lagarto no podía seguir manteniéndose en el aire, su ala fue desgarrada con solo ese ataque, por lo que terminamos cayendo en picada. La caída era mortal, nuestros cuerpos se iba a desparramar como sacos de carne, pero a segundos de tocar el suelo, el hombre lagarto tenía un truco bajo la manga. -     Sujétate. Extendiendo su brazo izquierdo, el hombre lagarto con magia poderosa, hace que un montículo de arena salga de la nada, amortiguando nuestra caída. -      ¿Están bien?  Dice el hombre lagarto. -     Si, eso creo. Dije aliviado de poder seguir vivo. -     ¿Y tu amigo? -      Kevin, está bien, gracias a usted, ¿pero de donde vino eso? Pregunte. -     Maldita sea, en este lugar hay demonios muy poderosos. De la nada, la directora teresa y Elena, salen y nos atacan, pero el hombre lagarto de forma increíblemente rápida, reacciona y nos salva de esos inminentes ataques. -     Pero miren nada más, esos niños nos pertenecen. Dice la directora Teresa. La hermana teresa, era un monstruo, su cuerpo, su figura, seguía siendo humanoide, pero sus ojos, su colas y sus imponentes cuernos, demostraban que era muy poderosa y malévola.   -     Devuelve me a José. Dice Elena  al transformar sus manos en garras horripilantes. El hombre lagarto, parecía preocupado, al parecer no sería rival ante estas dos. -     Ustedes seres despreciables y malvados, no tiene derecho a exigir nada, las mataré por haber matado a tantos huérfanos y monjas inocentes. Dice el hombre lagarto furioso. -     Hahaha, pues inténtalo. El hombre lagarto, me mira y susurra. -     Niño, tienes que cargar a tu amigo y escapar, yo las detendré, corran al bosque. Decido hacerle caso al hombre lagarto y con mi poca fuerza, logró cargar el inconsciente cuerpo de Kevin en mis hombros, pero antes de que intentara alejarme. -     ¿Vas a luchar contra nosotras, para que el niño pueda escapar junto con su amigo? Que tierno, no esperaba más de los cazadores, pero déjame decirte que no solo tendrás que lidiar con nosotras si quieres darle tiempo a los niños de escapar.  Dice la directora Teresa antes de chasquear sus dedos. Cuando teresa chasquea sus dedos, más demonios malvados salieron de la nada, como un ejército de pesadilla que  terminaron rodeándonos. -     Malditas!!! El hombre lagarto, no podía ni de broma encargarse de todas esas cosas, era una batalla de uno contra cientos, por lo que las esperanzas de escapar  se desvanecieron rápidamente o eso creí. -     A veces odio demasiado lo estúpidas que pueden ser algunas demonios. El hombre lagarto después de decir eso, como un verdadero monstruo, ruge hacia el cielo y después de escuchar esos poderosos alaridos, más monstruos, humanos, ángeles y demonios, salieron de la nada, emparejando la pelea. -     Los cazadores no vamos solos contra los seres malignos. Dice el hombre lagarto. -     Tener amiguitos no cambiara anda, aun así no podrán ganarnos. Dice la directora teresa. -     Niño, escapa mientras puedas. Después de decir eso, los cazadores, salieron disparados contra los demonios dando una épica batalla entre monstruos y seres malignos.  Yo de inmediato usando las fuerzas de todo mi cuerpo, huyó al bosque junto con Kevin corriendo para proteger nuestras vidas, tenía miedo, estaba aterrado, pero la adrenalina me permitía soportar los sucesos traumáticos que había experimentado, por esa razón sólo corrí, sin mirar atrás, sin mirar al hombre lagarto y sus amigos quienes nos salvaron de esas poderosas monjas malvadas. Corría en medio de la noche, en una bosque completamente oscuro, cargando a mi amigo, inconsciente, mis piernas temblaban, mis pulmones quemaban y mis brazos ya no tenían fuerzas, estaba exhaustos a un punto crítico, no podía ni siquiera seguir cargando a mi hermano. -     ¿Porqué, porque soy tan débil…? Me odiaba por ser tan débil y tan pequeño, estaba a punto de desmayarme, pero  si no salía de este bosque, probablemente algún demonio maligno me atraparía y me mataría junto con Kevin, aunque lo anhelara, no podía escapar, no tenía fuerzas. -     ¿Qué sucede en este mundo? Dije en voz alta. De repente, una mujer, rubia, con alas hermosas y brillantes dignas de un ángel majestuoso, llega y preocupada dice. -     ¿Estás bien?, que suerte que viene a buscarlos. -     ¿Estoy muerto? Pregunte. -       Por suerte no, mis compañeros me alertaron de dos niños en este bosque  así que  vine al rescate. -     ¿Tus compañeros? ¿eres una cazadora? Pregunte. -     Así es, soy un ángel, una combinación entre humana terral y ángel celestial. Explica la chica. -     Ya veo. Poco a poco me desvanecía del agotamiento, así que la ángel  rápidamente me ayuda dándome un poco de su energía por medio de su magia sanadora. -     Estarás bien pequeño, se nota que eres valiente, al menos pudimos salvar a la mayoría de huérfanos. -     ¿La mayoría dices…? Los demás están… -     Si, fueron devorados, es lo malo de nuestras batallas, la sangre pura e inocente terminará siempre esparcida. La ángel, se sentía mal, ella era también humana y saber que niños inocentes murieron de forma horrible, la perturbaba duramente. -     ¿Y que pasara con nosotros? ¿Qué pasará con los niños que lograron escapar?  Pregunte mientras era sanado por sus poderes. -     Nuestras organizaciones secretas, se encargarán de borrarle la memoria y se les dará un papel. -      ¿Un papel? -     A los niños que podemos salvar, les borramos sus memorias y nos encargamos de llevarlos a instalaciones en las que puedan formarse felizmente. Responde la ángel. -     ¿Cómo un orfanato?  Respondí. -     Si, uno bueno, no como el orfanato de urrao.   No quería volver a un orfanato, no quería, no podía, prefería estar muerto antes de regresar nuevamente al abismo de donde había salido. -     No quiero… -     ¿ Que dijiste?. -     Señorita, se lo pido, no envié a un orfanato, por favor. Respondí débil y lleno de lágrimas. -      Sé que tienes miedo por lo que viviste, pero a donde re llevaríamos sería un lugar bueno, tendrás todo tipo de atenciones, será un lugar bueno para ti. La chica ángel, decía la verdad, los niños que eran enviados a esa instalaciones podían vivir cómodamente, con todo tipo de lujos  y preparaciones académicas e universitarias para que puedan sobresalir en la sociedad, pero aunque ella me ofrecía la oportunidad de salir adelante, no quería ir, así que dije. -     Quiero vivir una vida, no vivir en lujoso orfanato,  por favor, permítame seguir solo desde ahora, permítame sobre sobrevivir en este mundo. Dije. -     Pero… -     Por favor. Dije. La ángel, lo dudaba, pero ella al ver que lo decía con el corazón, decidió ponerse de pie y accedió ayudarme. -     Muy bien, tardaré la libertad de escoger tu propio camino, desde ahora tú y tu amigo estarán solos, pero no puedo permitir que recuerdes lo que pasó. -     ¿Me borrarás la memoria?. -     Si, alteraré tus recuerdos, olvidarás todo a partir de lo que sucedió esta noche. Mucha suerte niño. La chica ángel,  extiende sus alas y extiende su dedo índice justo hacia nosotros, creando un círculo mágico que desprende una enceguecedora y hermosa luz. -     ¿Cómo te llamas?  Pregunte antes de perder mis recuerdos. -     Soy Ángela.    Una poderosa luz se extiende y depuse… nada.  Cuando abro mis ojos, solo pude ver las copas de los árboles,  junto con el amanecer cálido del sol.  -     Qué raro, ¿me quedé inconsciente en bosque?. Dije. Después de que recobrará el conocimiento, Kevin también despierta confundido. -     Ahhh!!! Puta. -     ¿Por qué gritas? Pregunte. -     No lo sé, ¿en dónde estamos? -     No lo sé, estuvimos inconscientes, creo que fue cuando nos caímos del barranco, seguramente nos tropezamos y nos golpeamos en la cabeza. Respondí. -     Es verdad, tu yo nos escapamos del orfanato. -     Así es, aunque me duele la cabeza por alguna razón, pero puedo recordar muy bien cómo fue que nos escapamos. Dije. -     Si, igual yo, es como si nos hubieran lavado el cerebro.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD