Capítulo 7 El final y el principio de un infierno

1701 Words
No sabía muy bien porque tenía tantas heridas, mi cabeza era toda una telaraña, pero aunque mi cabeza era un embrollo, podía recordar perfectamente porque desperté en medio del bosque. Si más no recordaba, Kevin y yo decidimos fugarnos del orfanato, simplemente porque estábamos cansados de ese lugar, Kevin quería ser libre, quería sobrevivir por su propia cuenta, volviéndose independiente, y al ser mi “hermano de orfanato” decidí ir con él para ser libre. Durante nuestra fuga, nos topamos con unos feroces perros callejeros en el bosque, por lo que decidimos correr para evitar que nos lastimaran, pero, por ese afán de evitar las mordeduras, Kevin y yo sin fijarnos muy bien en el camino terminamos cayendo por un empinado barranco, lo cual nos lastimó seriamente hasta terminar inconscientes. -     Ay, el barranco me lastimó mucho. Dice Kevin. -     Si, fue una caída dolorosa  y por culpa de esos perros, abandonamos nuestras cosas, ahora solo tenemos lo que llevamos puesto. Dije. -     Si, también perdí mi celular, ¿tienes el tuyo José?. Pregunte Kevin. -     No, no tengo, no debimos fugarnos del orfanato, será mejor que regresemos, esto fue una mala idea. Dije. -     Tonto, no digas eso, ahora somos libres, solos tu y yo contra el mundo, no te preocupes, desde ahora el mundo será nuestro. Responde Kevin de forma entusiasta. -     Pero… no tenemos ropa, ni dinero. Recalque. -     Tú no te preocupes, pase eso está VISAJE. -     ¿VISAJE?. -     En mi otro orfanato, se rumoraba que  había un sujeto, un buen hombre que acogía a huérfanos como nosotros, y les ayudaba. Explica Kevin. -     ¿Que acogía a huérfanos como nosotros? ¿Te refieres a niños que escaparon de sus orfanatos?. -     Exacto José, según los rumores, ahora esos huérfanos son famosos y ricos, gracias a la ayuda de VISAJE. Responde Kevin. Visaje parecía ser el salvador que necesitábamos, si nos ayudaba, podríamos salir adelante, podríamos tener buenos trabajos y ser felices, así que apoye a mi hermano por completo. -     Wow, ese tal VISAJE parece muy increíble, si nos ayuda, podremos salir adelante. Dije. -     Por supuesto, con la ayuda de VISAJE, podremos vivir como chicos exitosos. -     Pero… ¿dónde podemos encontrar a ese tal VISAJE? -     No te preocupes, se dice que VISAJE vive en una localidad muy conocida en la ciudad de Medellín.  Responde Kevin. Medellín era una ciudad muy i portante, pero también lejana, como a cinco horas de camino, sin dinero ni auto, sería imposible llegar hasta esa ciudad. -     Medellín está muy lejos, ¿ cómo iremos hasta ese lugar? Pregunte. -     No sé muy bien, pero por ahora, vámonos, aún estamos muy cerca del orfanato, sería malo que alguien nos encontrara. Dice Kevin. -     Si… Kevin y yo nos alejamos del bosque hasta llegar a una carretera que nos llevó a una parada de camiones. -     Una parada de camiones, entremos al restaurante y limpiémonos un poco. Dice Kevin. Después de limpiarnos un poco la cara junto con nuestras ropas, Kevin se percata de algo muy raro. -     José, ¿porque estamos tan manchados de sangre? no tenemos tantas cortaduras, ¿o sí? -     No, qué raro, tal vez tu y yo sangramos más que la mayoría. Dije. -     Sí, es raro, pero es imposible que esta sangre no sea de nosotros, como sea, vámonos, nuestro transporte está a punto de irse. Kevin y yo nos logramos colar a un camión lleno de alimentos, que precisamente se dirigía a Medellín.  Lo único que teníamos que hacer era esperar hasta llegar a nuestro destino. -     Que suerte que este camión de comida se dirige a Medellín. -     Sí, es curiosos, muy conveniente, sobre todo es un camión de alimentos y dulces. Dije. -     Sí, es curiosos, parece la escena de una novela que fuese escrita por un escritor que se le acabaron las ideas. -      ¿Te gusta leer mucho?  Pregunte. -      No… solo fue una expresión. -     Crees que podremos encontrarnos con VISAJE, Medellín  es una ciudad muy grande. Dije. -     Descuida hermanito, ahora intentaré comunicarme con él. Kevin saca de su bolsillo, un teléfono rosado, robado del restaurante. -     ¿Robaste un teléfono? Dije molesto. -     No te enojes, lo tomé prestado, solo así podremos comunicarnos con VISAJE. -     ¿Cómo? No sabes su número. Dije. -     No hace falta, visaje tiene un perfil en internet, desde ahí podremos avisarle sobre nuestra llegada. Responde Kevin de forma calculada. -      Entiendo, pero aún dudo de que VISAJE se todo lo que dices. Dije. -     Aunque no confiemos en ese tipo, no nos queda de otra, no tenemos familia, estamos solos tu y yo. Dice Kevin al golpearme levemente mi hombro. -     Pero… Mi estómago gruñe de repente. -     Descuida, déjamelo a mí, por ahora toma algo de comida, no has comido nada. -     Pero, no puedo tomar lo que no me pertenece. Dije. -     Estamos en un camión de comida, no aguantaras el viaje si tienes hambre, le pagaremos lo que nos comamos al conductor, cuando seamos grandes y tengamos increíbles empleos. Responde Kevin al arrojarle unos dulces. -     Bueno, si lo pones así, comeré y algún día le pagaré al conductor. Dije. -     Así se dice… Las horas pasaron, y el camino poco a poco se acababa, hasta que después de unas cinco horas de viaje, al fin habíamos llegado a Medellín. Después de que Kevin y yo nos bajáramos de camión, caminamos por toda la ciudad durante mucho tiempo, mis piernas estaban cansadas y las palmas de mis pies me estaban matando, no podía hacer nada más que quejarme. -     A… Kevin… ¿aún falta mucho?  Me matan los callos… -      Cállate, según visaje, vendrá a recogerlos en el parque frente a la estación del metro, la estrella. -     Aggg, ¿y falta mucho?. Pregunte exhausto. -      No, según las indicaciones, debemos caminar unos veinte minutos hasta llegar al lugar. Dice Kevin. -     Mierda… Después de veinte minutos, logramos llegar al lugar donde VISAJE nos recogería, pero después de esperar horas, VISAJE apareció, yo estaba molesto, ya que ese hombre nos hizo esperar hasta que anocheciera, para recogernos. -     Ustedes deben ser los dos mocosos que me escribieron en el privado. Dice VISAJE al bajarse de su lujoso, pero llamativo automóvil. -     ¿Tú eres VISAJE?  Pregunte. -     Claro que sí chino, ¿algún problema?. VISAJE era un sujeto, con una vestimenta particular, la cual hizo que automáticamente mi pecho se sintiera pesado, como si desconfiara, como si me advirtiera, pero aunque VISAJE tuviera apariencia de gánster, Kevin aún seguía teniendo su FE en él. -     Dicen, que ayudas a los huérfanos que escaparon de sus orfanatos. Dice Kevin. -     Claro que sí, les doy techo, comida y ropa. Responde VISAJE de forma amistosa. -     ¿A cambio de qué? Pregunte. -     A cambio de nada, soy un buen hombre, tal vez les de trabajo a ustedes dos, para tengan un poco de dinero en sus bolsillos. -     ¿Qué clase de trabajo? Pregunte Kevin. -     Trabajos sencillos, cosas que no son muy difíciles de hacer, tendrán mucho dinero eso si se los garantizo. Dice VISAJE. -     ¿Enserio?  Dice Kevin, fascinado por lo que VISAJE ofrecía. -     Claro niños, les daré techo, comida, ropa chimba y trabajo, y pues, cuando se quieran ir, se podrán ir con billete en el bolsillo para que sean independientes, ¿aceptan mi propuesta?. Kevin estaba fascinado, visaje nos ofrecía una oportunidad que no podíamos desperdiciar, yo dudaba, por alguna razón, algo me parecía familiar, como si hubiera salido de una pesadilla y entrado a otra, pero esta vez no quería llevarle la contraria a mi hermano. -     Aceptamos. Dice Kevin entusiasmado. -     Perfecto, suban a mi auto y los llevaré a su nueva vida. Responde VISAJE al abordar su auto. Kevin y yo montamos el auto de visaje y prendimos rumbo al lugar donde iniciaría oficialmente nuestro destino, un error que hasta el día de hoy, lamento haber tomado. Cuando llegamos a la casa de VISAJE, nos dimos cuenta de que las cosas se pondrían feas, ya que esa casa, era sucia, espantosa y no era nada hogareña, Kevin y yo comenzamos a arrepentirnos, pero era tarde. Visaje saca un arma y nos apunta revelando su verdadero ser, el de un monstruo con máscara de héroe. -     Entre a la casa. VISAJE nos obliga entrar en ese lugar, y con el mango de su arma, me golpea, demostrando quien estaba al mando. -     ¿Qué significa esto VISAJE?!! Dice Kevin molesto y asustado. -     Es curioso lo pendejo que pueden ser algunos niños, muy bien les diré lo que sucederá, ahora ustedes son de mi propiedad, trabajaron para mi hasta que mueran, esta será su casa, les daré comida y ropa si trabajan bien, de lo contrario, los castigaré, no pueden escapar, este barrio y localidades cercanas estaba vigiladas por mi banda, si intentan escapar, serán asesinados. VISAJE, era un poderosos criminal, un hombre que usaba a los huérfanos para crear un ejército de pandilleros, leales y obedientes, asesinos y traficantes de drogas, un hombre despreciable que se aprovechaba de los pequeños niños huérfanos para moldear sirvientes leales. -     En resumen mocosos, o hacen lo que les pido o los torturaré  hasta que pierdan su libre albedrío, ¿entendieron?. -     Nunca trabajaremos para un criminal!!! Grite. VISAJE me golpea en repetidas ocasiones hasta hacerme sangrar por la nariz. -     Todos dicen lo mismo, y al final termina siendo mis perros más fieles, pueden comer algo de arroz chino, lo compre para celebrar su nueva vida. Dice VISAJE al dirigirse a la salida. -     Eres un monstruo, creímos que ayudaba a los huérfanos, pero solo eres la pesadilla más despreciable que pudimos haber vivido. -     Haha, bienvenidos a la  “casa de las pesadillas” dice VISAJE antes de encerrarnos en este feo sitio.   Cuando visaje cerró la puerta, también vi, como cerro mis sueños, mis anhelos, Kevin y yo ahora le pertenecíamos a un criminal, a un monstruo, a un demonio dueño de su propio infierno, el cual solo nos daría un destino, el de ser malos para sobrevivir.
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