119. Cuando el fuego despierta verdades-1

927 Words

Cuando Sadrac observó a su hermano completamente recuperado, sintió cómo el alivio inicial se transformaba en una urgencia que no podía ignorar más. El reino seguía congelado, su gente continuaba sufriendo, y él conocía la única solución posible para revertir el daño que las bestias invernales habían causado. —Zelek, levántate de esa cama, tu descanso ha terminado —ordenó con esa autoridad implacable que había perfeccionado durante años de reinado—. Vamos al Monte Ignis. Ahora mismo. Su hermano lo miró con perplejidad, todavía procesando la brusquedad del comando mientras se incorporaba con lentitud. —¿Al Monte Ignis? ¿Para qué exactamente? —preguntó Zelek, aunque algo en su expresión sugería que ya sospechaba la respuesta. El simple nombre de ese lugar hacía que recuerdos dolorosos ame

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD