CAPITULO 2

1791 Words
LO QUE SUCEDIÓ ANTES DE SALIR DE OMNIA Cuando se llevaron secuestrada a Minerva, todos los que supieron del hecho se preocuparon por el futuro terrible que la chica podría enfrentar en manos de los laboratorios Hunter, a donde se presumía que había sido llevada. En la División, Ezior que acababa de regresar con Adara de su “tiempo fuera”, no necesitó más que el permiso de Acteón para ponerse en marcha, por otro lado Boris y Alejandro hicieron también lo suyo. La chica estaba recluida en una de las celdas de confinamiento de alta seguridad de las instalaciones de Casius Hunter, y durante el poco tiempo que ella llevaba allí ya había comenzado a sufrir de las técnicas de interrogación agresivas que Casius, como m*****o del gobierno, hacía aplicar a los prisioneros del Estado, aunque la tenía encerrada en instalaciones privadas, los métodos eran exactamente los mismo. ************************* Ezi corría través del sistema de túneles de las antiguas líneas férreas de manera que pudiera llegar lo más pronto posible hasta Omnia, hasta la zona industrial donde se encontraban las instalaciones de los laboratorios Hunter, su cuerpo parecía estar a mil millas por hora, pero a pesar de las altas velocidades que estaba experimentando y el larguísimo trecho recorrido, no sentía ningún tipo de cansancio ni agitamiento, su respiración se mantenía acompasada y tranquila y su ritmo cardiaco estaba normal, era como si su cuerpo no diera muestras de agotamiento, como si fuera una máquina, bueno ni siquiera eso, porque los motores se recalientan pero él iban tan fresco como una lechuga. Aún quedaba un largo camino por recorrer, solo esperaba que el rendimiento físico que estaba experimentando no mermara, era la primera vez que se desplazaba así de rápido, y temía que luego de alguna manera se quedara sin energías, no sabía exactamente como funcionaban sus nuevas capacidades, tendría que averiguarlo él solo, aquí no estaba Adara para ayudarlo, ella era la mejor defensa que tenía la División si pasaba algo así que se había quedado, solo él podía hacer algo ahora por Minerva. Pensó en lo que ella podría estar pasando, seguramente estaba siendo maltratada, torturada para sacarle información no podía permitir que su agonía se prolongara durante más tiempo, le remordía las entrañas solo de pensar en ello y le daban ganas de arrancarles la cabeza a quienes le estuvieran haciendo daño. Respiró profundo para apartar los pensamientos homicidas de su mente, debía obligarse a alejarlos de su cabeza no quería correr el riesgo de volver a ser una máquina de matar sin ningún tipo de seso. Se concentró en el camino y esperó a tener la fuerza de voluntad necesaria para asumir el control de sus facultades sin problema. ************************ Alejandro llevaba más de cuarenta minutos ocultándose tras la maleza a la espera de que Boris llegara al fin en su X-52, cuando apareció pensó que había pasado siglos desde que decidió salir de su casa a media noche a escondidas y en absoluto silencio, pensó que los Otros lo verían, aquel pequeño grupos de seudo humanos modificados a los que ahora no sabía si temer o compadecer, en todo caso, si lo hubieran visto no estaría allí. Divisó la nave en la distancia, y solo se atrevió a salir cuando la cabeza de Boris se asomó por la compuerta. —Sube -gritó sin bajar de la nave –Debemos darnos prisa. Alejandro abordó y el aparato dio vuela en U para retomar el camino por donde había llegado. — ¿A dónde vamos? –preguntó el chico preocupado —A laboratorios Hunter. — ¿Laboratorios Hunter? ¿Dónde diablos está eso?... –y antes de que Boris tuviera tiempo de abrir la boca él mismo se respondió -¡No!, el padre de Douglas está detrás de todo esto… Casius Hunter, ¿No es así, o me equivoco? —No, no te equivocas. —Dime que mi papá no es parte de todo esto… —No sé hasta dónde esté implicado Alejandro, te mentiría si te digo algo más… —Si mi padre está detrás del s*******o de Minerva ¡Te juro que…! —No te adelantes a los acontecimientos, no sabemos si esto es obra de Casius, y conociéndolo como lo conozco, lo más probable es que esté trabajando unilateralmente, no es hombre de honor, ni de confiar cien por ciento en nadie, creo que no confía ni en su propia sombra… —Espero que así sea… porque a papá nunca se lo perdonaría. El vehículo se desplazó rápidamente hasta llegar a la zona industrial de la ciudad, más allá de los últimos edificios y fábricas había algunos terrenos baldíos y prácticamente al final de estos, donde las personas nunca irían, allá estaban las modernas y muy seguras instalaciones de Laboratorios Hunter. El edificio frontal se levantaba imponente rodeado de altos muros y cercas eléctricas. Boris se detuvo mucho antes de llegar al lugar, escondiendo la nave estratégicamente tras unos edificios abandonados, traía cargado en su implante el programa maestro con el cual habilitar o deshabilitar tanto los elementos de seguridad de Omnia como los de toda la planta física del laboratorio. — ¿Qué haces? –preguntó Alejandro cuando vio que se quedaba mirando a la nada y luego proyectaba holográficamente frente a su rostro los planos del lugar. —Busco una entrada, la que esté menos custodiada, no podemos arriesgarnos demasiado, no quiero que te identifiquen… debemos ser cautelosos, ellos esperan que alguien venga por ella, y seguro que sospechan de ti y desde luego de mí, pero si logramos infiltrarnos y sacarla con el mínimo de riesgo, nos iremos de esta maldita ciudad tranquilos. Alejandro estaba realmente sorprendido de las cosas que Boris podía hacer, era un hombre inteligente pero también sabio, prudente, no se iba de las primeras, no actuaba con las vísceras, si hubiera sido él ya habría irrumpido a la fuerza y estaría igual de encerrado con la rubia pero Boris era un haz de la tecnología y de la planificación. Boris se llevó una mano hacia su implante y antes de descender de la nave transmitió por la pantalla la comunicación que estaba recibiendo. —Boris soy yo, Acteón, ¿Puedes hablar? —Si Acteón, aquí atento, dime. — ¿Dónde estás que has podido averiguar sobre la chica?...y… ¿Qué hace él contigo? —Él es… —Se quién es por Dios, ¡Pero cómo es que está contigo? —Lo sabe todo Acteón, está de nuestro lado. — ¿Estás seguro? —Señor nunca les haría daño, Minerva me contó sobre ustedes, créame que su secreto está a salvo conmigo. —Muchacho, no dudo de tus buenas intenciones, si Minerva te lo confió ha de ser por algo, pero no tienes el mas mínimo entrenamiento, si te descubrieran y prendieran hablarías antes de que siquiera empezaran a torturarte. Alejandro bajó la cabeza avergonzado era cierto, no había pensado en eso, tenía toda la razón, nunca sería capaz de soportar ningún tipo de presión, cantaría como un canario alto y claro. —He tomado el máximo de cuidado, eso no será un problema, además, el chico no sabe dónde está la División ahora, así que la información que tiene no serviría para nada. —Mmm, es bueno saber eso… — ¿Qué maniobra piensas hacer para rescatar a la joven? –preguntó Boris –Nosotros dos estamos desarmados, el lugar es una fortaleza, puedo deshabilitar la seguridad, las compuertas y las cámaras, pero somos solo dos hombres sin entrenamiento, tú mismo lo has dicho. —La ayuda va en camino. — ¿Cuántos hombres? —Solo uno. — ¿Qué? ¿De qué hablas? —Es Ezior quien va para allá. — ¡Oh!, ¿Y es seguro? —Ya lo es, despreocúpate, Adara da fe de que está listo. —Eso espero… -Un poco preocupado -¿Será suficiente? —Ezior vale por todo un pelotón armado, voy a comunicarlo, quiero saber a qué altura del camino está. Acteón abrió la llamada incluyendo a Ezior. — ¿Ezi?, ¿Me escuchas? —Aquí Ezior, ¿Qué sucede? Alejandro escuchó por primera vez la voz profunda y masculina de Ezi. — ¿Te falta mucho para llegar? —No, ya estoy entrando a la estación del tren que da a la ciudad, calculo que estaré en la posición en unos quince minutos. —Fantástico, ten mucho cuidado al ingresar, que nadie te vea. —Necesitas un vehículo Ezior? —No Boris, no lo necesito, dame tu posición. Boris le dijo exactamente las coordenadas de donde estaban y el chico se despidió cerrando la comunicación y asegurando que ya entraba en Omnia. —Entonces… ¿Qué hacemos? –dirigiéndose a Acteón. —Por ahora esconderse, y estar atentos para cuando él llegue de modo que puedas hacer tu magia tecnológica Boris. —Entendido, esperaremos en la nave, he manipulado las cámaras, aquí nadie nos verá. —Cuídense mucho, e intenten sacarla a toda costa viva… o muerta… rescátenla, no quiero que hagan cosas raras con su cuerpo, Dios sabe en qué pueden convertirla. Al terminar la comunicación Alejandro no pudo más con la curiosidad y abrió su boca para preguntar. —Boris… ¿Quién es ese tipo que viene para acá?, ¿Crees que un solo hombre sea suficiente para ayudarnos con esto? —Un hombre solo no… Ezior si… — ¿Qué tiene de especial ese tal Ezior? —No es completamente humano, es modificado genéticamente, un producto de laboratorio que fue liberado por nuestra subcomandante cuando era un bebé, es el único de su especie… bueno ella es la otra, es una larga historia, el punto es que tiene ciertas facultades que lo hacen especial, además de ser el hombre mejor entrenado de la División y el elemento más eficaz en misiones de todo tipo. Si Ezi no puede con esto, nadie podrá. Alejandro se quedó pensando en eso y volvió a preguntar. — ¿Qué relación tiene con Minerva… la conoce como para preocuparse porque todo salga bien? —Él la entrenó, además… era su antiguo novio… o algo así… ¡Ups!, Alejandro se petrificó, Boris acababa de describir a un Hércules tal cual semidiós griego y lo había incluido en una misma oración con las palabra novio y Minerva… se sintió mareado, si lograban salvar a la chica obviamente correría a los fuertes brazos de su héroe, ¿Qué podría hacer él, un simple humano normal para ganar su corazón? ¡No podía competir contra el tal Ezior!, era absurdo, quizás después de esa noche lo único que le quedaría sería regresar a su casa y fingir que no sabía nada, o huir con ellos siendo un total cero a la izquierda.
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