Husein
Enciendo el televisor mientras me acomodo en el gran sofá frente a él y lanzo mis llaves y mi billetera al otro extremo del sofá.
Estoy tan cansado que en cualquier momento me desmayaré en el sofá y no despertaré hasta que el sol vuelva a salir.
Siempre es mala idea rentar el hotel para ceremonias como bodas o fiestas, pero pagan bien y por eso sigo haciéndolo, a pesar de que siempre hay alguien que pide hablar conmigo para quejarse de la temperatura del agua de la piscina, de la comida que servimos en el restaurante o de algún empleado.
Son casi las diez de la noche y no he podido sentarme un solo segundo desde las siete de la mañana, que fue la hora en la que llegaron los cien invitados a la boda que se celebrará mañana en el jardín junto a la piscina.
Recuerdo que todavía no he almorzado y mucho menos he merendado así que me levanto del sofá para caminar hacia la cocina y buscar algo de comida en el refrigerador.
Encuentro un pedazo de la pizza que compré ayer y un lata de cerveza. Me sirvo la pizza en un plato para ponerla en el microondas y calentarla mientras abro la lata de cerveza.
Al escuchar el sonido característico del microondas cuando termina de calentar la comida, saco el plato con la pizza y tomo con la otra mano la cerveza para dirigirme de vuelta al sofá.
Dejo reposar el plato y la lata de cerveza en la pequeña mesa de vidrio frente al sofá y busco el mando del televisor para subir el volumen.
Veo a una hermosa mujer de cabello rubio resumiendo las noticias del día. Trae puesto un vestido azul pegado al cuerpo y no puedo evitar recordar el hermoso vestido que traía puesto Adaeze hace unos días por mi cumpleaños.
Jamás pensé que Adaeze pudiera parecer más hermosa de lo que ya es, pero ese día pensé que mi corazón explotaría de lo rápido que empezó a latir.
Al notar que un par de enfermos la veía, incluido el hombre en la recepción no pude evitar sentirme celoso y quise abrazarla y besarla frente a todos para que supieran que ella es la mujer que amo. Luego recordé que papá estaba junto a nosotros y no quería que Adaeze se sintiera avergonzada o incómoda, así que respiré profundamente y detuve esos pensamientos.
- Hace once meses, la ciudad de St. Luis fue testigo de uno de los crímenes más atroces registrados en los últimos cinco años.
La voz de la mujer llama mi atención y bajo la cerveza de mi mano para escuchar a la mujer del noticiero.
- Ocho mujeres fueron encontradas en un hospital abandonado, encadenadas y viviendo en siniestras condiciones.
De inmediato asocio la noticia con Adaeze y centro toda mi atención en lo que dirá a continuación.
- Cuatro de ellas estaban embarazadas, una fue encontrada en un quirófano clandestino en el mismo edificio, mientras que el resto se encontraban dentro de celdas, encadenadas y desnudas.
Varias fotografías del hospital empiezan a mostrarse lentamente.
- Sin duda el caso aterrorizó a toda la ciudad y la noticia se esparció por todo el país. Las ocho víctimas fueron llevadas a un hospital, donde evaluaron la salud de cada una de ellas y se descubrió que habían sido torturadas y violadas, cientos o incluso miles de veces.
Imagino a Adaeze siento violada y golpeada y no puedo evitar que el estómago se me revuelva y me cause náuseas a la vez que enojo y frustración.
- Estas mujeres eran obligadas a prostituirse todas los días y en el momento en que quedaban embarazadas sus captores veían la oportunidad de vender a los bebés a la organización criminal conocida como “Roses” quienes se encargaban de vender a los bebés a parejas ingenuas y desesperadas por convertirse en padres que querían evitar los trámites de adopción.
Por alguna razón imagino a Adaeze embarazada, pero recuerdo que la Doctora Beaufoy me aseguró a Adaeze nunca había quedado embarazada por alguna extraña razón.
- El juicio contra los criminales que mantenían cautivas a estas mujeres fue sencillo y el jurado llegó a un veredicto en poco menos de doce horas.
Ahora recuerdo que nunca quise mencionarle a Adaeze lo que había sucedido en el juicio, pero estoy convencido de que papá le habría mencionado algo.
- Fueron condenas distintas para los tres criminales enjuiciados, siendo la menor condena de veinticinco años a perpetua. Meses después del juicio, miles de personas empezaron a notar las semejanzas de las situaciones en las que vivían las ocho mujeres encontradas en aquel hospital abandonado con las situaciones descritas en un libro escrito por Jamy Miller y publicado hace dos años.
Las últimas palabras de la mujer me sorprenden y empiezo a pensar una razón lógica por la que podría haber coincidencias con un caso real y un libro.
- El libro titulado “La primera” narra la historia de una mujer llamada Eimy quien es secuestrada por dos vagabundos y vendida a un grupo criminal quienes convierten a Eimy en su esclava s****l por casi un año, hasta que tienen la idea de secuestrar a más mujeres y empezar a prostituirlas para beneficio propio.
Una fotografía del libro se muestra en la pantalla y puedo observar la portada con la imagen de una mujer de espaldas en el marco de una ventada, parece a punto de saltar, pero puedo deducir que se trata de la ventada de un segundo o quizá tercer piso de un edificio cuyas paredes se ven oscuras y sucias.
- El día de hoy tenemos a la autora de este libro en el estudio, quien finalmente hace unas semanas ha revelado que, al igual que las ocho mujeres rescatadas del hospital abandonado, ella también fue víctima de los mismos hombres y el libro “La primera” es su autobiografía.
Me quedo congelado ante la sorpresa y sin pensarlo dos veces, saco el celular del bolsillo de mi pantalón y empiezo a marcar a papá.
El tono de llamada suena dos veces hasta que papá contesta y escucho su voz.
- Hola, hijo.
- Papá, ¿estás en casa?
- En este momento estoy llegando. ¿Por qué?
- Enciende el televisor.
- ¿Qué? ¿Pasó algo? ¿Adaeze está bien?
- Enciende el televisor, en el canal 214, es una noticia que te interesará.
Cuelgo de inmediato para no perderme la entrevista a la autora del libro.
- Sin más preámbulo, demos la bienvenida a Jamy Miller.
La pantalla se divide a la mitad y la imagen de una mujer de cabello largo y castaño se hace presente a la derecha mientras que a la izquierda se mantiene la mujer rubia quien va a realizar las preguntas.
- En primer lugar, quiero agradecerle señora Miller por aceptar esta entrevista en vivo.
- No, por favor, solo llámame Jamy,
- Por supuesto. Jamy, mi primera pregunta es: ¿Por qué nunca reveló que su libro no era ficción y que en realidad era una autobiografía?
- Al principio fue por miedo, temía que las personas me juzgaran o me vieran con lástima después de saber mi historia, pero meses después decidí que le contaría a mi editor la verdad, pero él pensó que las personas crearían que estoy mintiendo para generar más ventas.
- ¿Por qué decidió decir la verdad hace unas semanas?
- En realidad, nunca pensé que tendría que admitir la verdad. Después del juicio contra esos hombres la prensa publicó mucho detalles sobre la situación en la que vivían esas ocho mujeres y mis lectores se percataron de las similitudes con mi libro. Me llegaban cientos de mensajes diarios preguntándome el motivo de las similitudes, pero siempre me negué a responder. Hablé con mi esposo y mi editor y entre los tres decidimos que había llegado el momento de revelar la verdad.
No puedo creer lo que estoy escuchando y trato de no perderme ninguna de las palabras de la mujer, pero el sonido de un mensaje nuevo me distrae y levanto el celular que tenía en la mano para leer el mensaje.
“¿Esa mujer fue secuestrada por los mismos hombres que raptaron a Adaeze?”
Sabía que pronto me escribiría papá, pero no creí que sería tan rápido.
“Creo que sí” Respondo y vuelvo a enfocar mi atención en la entrevista.
- ¿Por qué nunca lo reportó con la policía? Quizá pudo haber ayudado a esas mujeres.
- Esa misma pregunta me la han hecho una y otra vez desde hace dos semanas y la respuesta es complicada…
“Cuando escapé de ese lugar, recuerdo que corrí hasta que caí al suelo y ya no pude levantarme por varias horas. Era de noche y no había nadie en la calle a quien pudiera pedir ayuda. Estaba desorientada después de haber saltado del tercer piso. Correr quien sabe cuántos kilómetros tampoco ayudó a sentirme mejor por lo que al salir el sol estaba tan cansada que no tenía fuerzas para dar un solo paso más. Decenas de personas empezaron a acercarse hacia mí y grabarme. Era una joven sentada en la acera, descalza y llena de tierra en todo el cuerpo. Alguien llamó a la policía y una patrulla llegó. Los hombres me llevaron a un hospital donde me mantuvieron durante varios días. Una noche escuché como uno de los policías que custodiaban mi puerta hablaba por teléfono con alguien y le decía que pronto me darán de alta y me llevarán con el hombre del otro lado de la llamada a cambio de cinco mil dólares. No tenía que ser demasiado inteligente para percatarme que ese policía era corrupto y en el momento en que tuve la oportunidad escapé de ese hospital con ropa que había llevado una enfermera, ya que al siguiente día me darían de alta.”
- ¿Nunca más trató de denunciar a esos hombres?
- Desarrollé un miedo a los oficiales de policía, porque pensaba que cualquiera podía trabajar para los mismos hombres que me mantuvieron retenida.
- ¿Por qué decidió escribir un libro con su historia?
- Durante meses viví en las calles y para sobrevivir empecé a prostituirme, pero esta vez por decisión propia o bueno… al menos eso quería pensar. No tenía dinero y pasaba sin comer durante días hasta que encontraba pedazos de pizza o alguna fruta podrida en los basureros de los restaurantes.
No puedo evitar dirigir mi mirada hacía la pizza que me encontraba comiendo e imaginar lo que aquella mujer había vivido.
- Empecé a bailar en un club exclusivo para hombres y en ese lugar conocí al que hoy en día es mi esposo.
“Poco a poco iba teniendo un poco de dinero y mi actual esposo me dejó vivir en su casa hasta que pudiera pagar un departamento. Empezó a nacer el amor entre nosotros y decidí que con mis pocos ahorros pagaría un psicólogo a quien contarle todo sobre mi pasado. Él fue quien me recomendó escribir un diario y poco a poco aquel diario se convirtió en el registro de mis recuerdos sobre mis días cautiva.”
- Semanas antes de mi boda, le pedí a mi prometido que leyera mi diario y después de hacerlo él pensó que yo había escrito un libro, pero le confesé que todo había sido real y durante cinco años había sido retenida contra mi voluntad y obligada a prostituirme.
- ¿Cómo reaccionó él?
- Cómo lo haría cualquier hombre que se entera de que su prometida tiene un pasado oscuro y doloroso. No lo vi durante dos días, pero al volver a casa me abrazó con fuerza y recuerdo que lloré en sus brazos durante media hora.
- ¿En qué momento decidió publicar su libro?
- Meses después de la boda mi esposo perdió su empleo, quería ayudar económicamente, pero no quise volver a bailar en ningún club así que tuve la idea de mandar mi libro a una editorial y afortunadamente les gustó mi libro y me ofrecieron publicarlo.
De nuevo mi celular vuelve a soñar y leo el mensaje de papá.
“Esta mujer escapó de sus captores y escribió un libro sobre ello, no lo puedo creer, es la primera víctima de esos hombres, los mismos que secuestraron a Adaeze.”
Tecleo rápidamente mi mensaje y vuelvo a mirar en dirección a la televisión.
“Tampoco lo puedo creer.”
- Las ocho mujeres rescatas, hoy en día se encuentran en distintos puntos del país, ¿tiene algo que decirles?
- Sí. No le teman al futuro. Todo mejorará y entiendo perfectamente todo lo que esos hombres les hicieron, pero no se dejen vencer por los recuerdos dolorosos, miren hacía en frente y luchen por sus seres queridos.
- Gracias por haber asistido hoy al estudio Jamy y gracias a todos nuestros televidentes.
Apago el televisor y al segundo siguiente mi celular empieza a sonar una y otra vez. Se trata de una llamada de papá a quien contesto de inmediato.
- ¿Qué acaba de pasar, Husein? ¿De verdad esa mujer es la primera víctima de esos criminales?
- Eso parece papá.
- ¿Cómo es que nunca nos enteramos de esto, ni de la existencia de ese libro?
- A parecer estaba categorizado como ficción y la verdad no he leído un libro desde hace años.
- Bueno… yo tampoco suelo leer ese tipo de libros, pero me sorprende que no nos hayamos enterado de nada de eso. Dijeron que la mujer había revelado que su libro era basado en su propia historia, hace dos semanas. ¿Por qué nunca vi esa noticia?
- No lo sé papá, he pasado ocupado todos estos días así que no he tenido tiempo de ver noticias hasta hoy.
- Yo si he visto noticias, pero no había oído hablar de nada de esto.
Ambos nos mantenemos en silencio tratando de asimilar lo que acabamos de enterarnos, pero es una noticia que nos está pesando a ambos.
- ¿Crees que deberíamos decirle a Adaeze?
- No lo sé, quizá podamos pedirle a Jamy Miller que hable con Adaeze, podría ser beneficioso para Adaeze.
- O quizá esos afecte el progreso de Adaeze al recordar de nuevo todo su pasado.
- Esos recuerdos siempre van a estar presentes, papá, pero debemos ayudar a Adaeze a superarlos y parece que esa mujer ha superado todos sus traumas. Está casada desde hace años y parece… feliz.
- No sabes lo mucho que me gustaría ver a Adaeze feliz, así como el lunes mientras comía pastel y fresas con chocolate.
- También me gustaría eso, papá.
La voz de papá se nota ahogada igual que la mía y ambos sabemos que en este momento nuestro único propósito de vida es ayudar a Adaeze a ser feliz.