Camine sin rumbo fijo durante al menos una hora, no sabía dónde conseguir más droga y me estaba empezando a desesperar. La necesitaba ahora, ya no aguantaría este sentimiento que se apoderaba de mi cuerpo. Decidí llamar a Javier, él compra droga y podría decirme donde podría conseguirla. —¿Tamara? —sonó sorprendido, ¿sorprendido?, él me dio droga sabía que lo más probable era que me volviera a querer más. —Necesito saber dónde puedo conseguir droga —dije, un silencio invadió la otra línea. —¿Qué? —preguntó atónito. —¡Lo que oíste! —dije firme—. Así que dime donde la consigo y te dejo tranquilo —necesitaba que me dijera lo antes posible donde conseguirla porque yo sabía que él podía ayudarme —Tamara, ¿estás bien? —preguntó. —¡Estoy de maravilla —dije sarcásticamente—. Ahora, dime dond

