Cuando salió el sol, Madison abrió los ojos y se despertó en una cama, pero no era la de ella, su cabellos estaban recogidos y estaba arropada con una cobija gruesa. Mientras poco a poco despertaba trataba de recordar lo que hizo el día anterior por la confusión que tenía en su cabeza.
Miro a su alrededor, y llegó a la conclusión de que no debía estar allí. Ella se había dormido en el piso la noche anterior, no entendía como llego a esa cama.
Vio a Byron dormido en el piso. Se quedó algo perturbada observándolo allí. Por más caballeroso que fuera, lo que hizo ya era demasiado para la chica. Lo peor de todo es que se veía muy incómodo en esa posición. En el frío suelo
Madison se sentó a su lado y trato de despertarlo, lo tomo del rostro y suavemente le hablo.
—Eh... despierta....Byron.
El abrió los ojos y se sentó.
—¿Que paso?.
—Dime, ¿Porque me cargaste hasta la cama?.
—Tu eres la dueña de todo esto. Es mi deber velar por tu bienestar...
—Mmm, no me gustan este tipo de cosas... hubiera preferido dormir en el suelo que obligarte a ti a bajarte de tu cama. Esa caballerosidad no va conmigo...lo lamento.
El se puso algo serio y la tomo de las manos.
—Madison, si te pasa algo, se que voy a heredar todo lo tuyo, pero yo no soy de este país, sería investigado y quién sabe que me harían a mi. Te quedaste dormida en el suelo con ese frio. Parecía que tenías fiebre, y no quise dejarte allí, preferí que durmieras más cómoda.
Ella se sonrojo y se molestó un poco.
—Ya veo...me espías...
Él hizo un gesto para tratar de explicarle, pero la chica voleo la mirada.
—Por favor, perdona eso...se que te incomode, pero tú tratas de esconder algo que es para mí es evidente, estaban muy incómoda todo el día..aún así seguiste como si nada. Hasta la noche, y lo peor te quedaste dormida en el suelo con ese frio....eso es malo, tenias fiebre, me asuste un poco. Creo que deberías confiar más en mi. Somos esposos en papeles por ahora, pero puedes contarme lo que te pasa.
La escuchar eso la chica no le hizo caso, no le dijo nada, se levantó del suelo para irse de ese sitio. Parecía algo apenada, tal vez por verse débil frente a el.
El chico camino a ella para explicarle un poco lo que había pasado. De la forma más calmada.
—Espera...yo no te espió, solo...Quería que estuvi....
Antes que terminaran de hablar, ella cerró la puerta muy molesta. No lo dejo seguir explicando nada. Esto lo entristeció un poco, fue un golpe bajo para él.
No era capaz de seguirla y perdirle disculpas a Madison. Era evidente que la había incomodado, lo unico que lo tenia un poco mas tranquilo, pero en unas horas debía volver a verla para su siguiente clase y hacer como si nada hubiera pasado. No podía levantar ninguna sospecha debía seguir con esa farsa de dos estudiantes que iba a estudiar a la universidad.
[...]
Horas después ambos salieron del hospedaje, ningún fue capaz de decir nada, solo se vistieron elegantes. Como debía a ser desde ahora.
La higiene de la época no permitía gastar mucha agua por creencias a cerca de enfermedades, así que el baño era rápido y a veces en lo seco. Byron siempre estaba listo mucho antes que Madison, se bañaba en un bañera en unos cuantos minutos.
Se perfumaba un poco, y limpiaba su ropa un poco ya que lo importante era lucir bien y presentable ante todos, era una costumbre de su familia y que no quería dejar atrás. Él salió de su habitación y se quedó al lado de la puerta de Madison. A esa hora no había nadie además de ellos allí. El lugar no estaba ocupado en esos momentos, habían unas cuantas personas que alquilaron algunos habitaciones de ese edificio de ocho pisos. Este era bastante antiguo. Desde 1500 había sido construido y había pasado miles de personas. Representaba todo un reto arquitectónico ya que la madera que se utilizo estaba durando mucho, en cualquiera momento deberían adaptarse a los cambios y utilizar otro tipo de material, más fuerte y más duradero.
Desde afuera parecía más una iglesia gigante, pero al ingresar se veía que era todo lo contrario.
[...]
Minutos después salió Madison, su ropa era diferente al día de ayer, ella prefirió ponerse de ropa roja oscura y Byron de negra. No querían llamar la atención vistiendo siempre el mismo traje que el otro.
El camino hasta Oxford no era muy largo, por lo que podían ir caminando y llegarían temprano, pero lastimosamente en su camino hacia Oxford vieron como un grupo de oficiales se llevaban a un grupo de personas, lo curioso es que estaban bien vestidos. Algunos de los estudiantes que también estaban allí estaban aterrados, ya que por su forma de vestir, se veían que eran de buena familia.
Se empezaron a escuchar voces por doquier señalándolos de ser espías.
Madison estaba temblando un poco, tenía miedo de alguna requisa o investigación que la pusiera en peligro. Byron la tomo de la mano para calmarla un poco.
—No pasa nada...no tiene nada para detenernos, solo caminemos hasta el college—Comento el chico. Olvido totalmente lo que había pasado hace unas horas.
Sin embargo la situación era algo muy extraño para ambos. Desde el lugar donde se encontraban se sentían algo tensos. Se vieron obligados a caminar como si nada. Mientras que las personas arrestada eran llevadas amarradas, de manos y pies, en ese instante uno de los hombres miró a Byron. Él noto algo muy peculiar en esa persona, tenía un diente de oro y una cicatriz en el cuello. Su mirada era algo siniestra, a pesar de tener ojos azules y un rostro envidiable para muchos. Por cada uno de sus ratos finos, tal vez hubiera sido un buen partido para muchas familias, pero era un delincuente.
De inmediato el susurro a su compañera al oído.
—El es un pirata, Madison, no te preocupes, solo sigamos como si nada.
—Creo que ya se que sucede...están buscando un médico y por eso vinieron aquí. Los hospitales están siendo vigilados....podrían secuestrar a alguien de aquí. Vamos a nuestro College, no mire atrás—Comento ella.
[...]
Poco después de esa alteración del orden, la pareja se encontraban a algunos metros de ese college, por los pasillos también existía esa incentumbre por lo que pasaría los próximos días.
Parecía que era la primera vez que pasaba algo así, y esto podría ser una constante desde ahora. Ya que empezaron a caminar muchos oficiales por todo ese lugar. De
Byron y Madison estaban frente al College, pero ella dejó de caminar y se detuvo un poco.
—Creo que lo mejor me quedo afuera. Me siento débil. Está vez tenías razón, no quiero hablar de eso.
—Yo me devuelvo contigo...no te puedo dejar ir así.
—No te preocupes voy a estar en la Trinity Chruch, creo que Sera difícil salir de aquí con este ambiente. Simulare estar rezando, solo escribe en tu cuaderno todo lo que diga ese profesor...confío en ti... Adiós...
Ella no lo miro a los ojos, le dio la espalda mientras hablo, tal vez sentía vergüenza al no tener la razón. Tuvo que agachar la cabeza y descansar un poco.
[...]
Byron entro al salón un poco intranquilo, sabia que ella estaba enferma, pero no sabía en qué momento había pasado, todo estaba sucediendo tan rápido, que no era capaz de preguntarle. .
La clase ya había empezado. Había un hombre ya de edad escribiendo un motón de cosas, palabras en varias lenguas que parecían interminables.
Byron tenía más ganas de salir de allí que quedarse a escribir. La mayoría de cosas estaban en latín, lo cual el no manejaba muy bien. Mas o menos entendía el inglés, ahora otro era muy pesado para el.
Se tomaba la cabeza como explicarle a Madison eso. Solo se digno a copiar lo poco que entendía. Todos en el salón al igual que el tomaban apuntes de cada cosa que copiaba el profesor en el pizarrón, pero de un momento a otro el hombre dejo de copiar y empezó a hablar de lo que había pasado.
—Bueno, futuros jóvenes...como es sabido por todos ustedes un grupo de oficiales ingreso aquí, buscaban a un grupo de piratas que entraron aquí por un profesor. Déjenme aclararles dos cosas. Aquí nadie pertenece o estás involucrados con ellos. Aléjense de esas personas, por toda Inglaterra hay carteles con las fotos de aquellas personas, son crueles y nadie debe ayudarlos. Ellos han robado y matado a cientos de personas en los últimos años. Hasta por ayudarlos pueden volverse objetivo militar de los oficiales. Eso es lo único que voy a hablar de ese tema.
Al escuchar eso, Byron empezó a pensar en la mirada siniestra de ese hombre. Tal vez había matado muchas personas y andaba como si nada. Recordó que el barco donde estuvo fue robado por un grupo de ellos. Solo esperaba no encontrarse con otro de ellos y que la clase terminara rápido.
Matheus estaba a su lado, y aún teniendo la peluca puesta, dejaba ver si cabellera roja, el noto su preocupación y comenzó a hablarle.
—¿Le pasó algo a tu amigo?.
—Eh...no...solo no pudo ingresar al salón, el está en una iglesia en este momento, y yo...eh.. no entiendo muy bien el latín, mis tutores no eran muy buenos que digamos.
El pelirrojo sonrió un poco y le respondió un poco tranquilo.
—No te preocupes, mañana te hago una copia de lo que yo escribí.
Byron se sintió tranquilo al escuchar eso, por lo menos no estaría preocupado por escribir cosas que no entendía muy bien. Ya había hecho un amigo en este país y poco a poco se acostumbraba a estar aquí.
[...]
Casi dos horas termino esa clase de fisiología, una de las más aburridas por todas la teoría que tenían que hacer, pero así era la educación. Todos debían conocer los conceptos más básicos de cada materia.
Byron tenía un serio dolor de cabeza, no entendía nada de lo que había escrito el profesor y debía estudiarlo todo.
Con una expresión de cansancio, se dirigió a la Trinity Chruch. La cual estaba un poco lejos de el college dónde él se encontraba, el no entendía como se había ido tal lejos, pero tenía que ir a buscarla.
Mientras caminaba entre distintas edificaciones, vio a cientos de personas que al igual que el estaban estudiando allí. Se sentía un poco feliz de estar ese nivel, el estrés que tenía por todo lo que tenía que estudiar poco a poco se iba. Solo esperaba encontrarse con Madison para ayudarla con su estado de salud.