Cenizas de poder: Entre la indiferencia y la lealtad

1966 Words
No tardamos mucho en llegar al casino. Nos dirigimos al ascensor exclusivo, entro a mi suite privada — Olivia, quiero nuevamente una taza de té, pídele a Mauricio que me lo traiga, estoy tan exhausta, la gente no colabora en lo más mínimo, Ah, y dile que con panecillos— me desplomo en el sofá, Olivia sal a la parte de afuera donde se encuentra Mauricio Vuelve a entrar — ¿No te piensas cambiarte esa camisa?, estás manchada de sangre— me observo, ya no es blanca, sino roja — No me había percatado, de mi estado me daré un baño, no quiero interrupciones a menos que sea algo urgente Entro en la ducha y observo como el líquido carmesí se desliza hasta mis pies, me quedo contemplando la trayectoria del agua, si hubiera presenciado esto unos años atrás, me hubiera horrorizado ahora ni siquiera me inmuta; es tan rutinario como el té matutino. La indiferencia que siento, me reconforta saber que ya nada puede afectarme Después de un rato sumida en recuerdos, escucho alaridos me envuelvo en una bata y salgo — ¿Qué ocurre aquí?, ¿No he dicho que no quería molestia?— Olivia está serena tomando té en el sofá y Mauricio sujeta al insolente — Se lo advertí, pero no me hizo caso, parece que mis palabras le son indiferentes, así que decidí que lo vieras por ti misma, ya sabes que no tengo paciencia no me gusta repetir las cosas no me quiero descontrolar, si lo hago no le va a gustar— le sonríe, al hombre que retrocede instintivamente — Discúlpeme— balbucea con voz temblorosa— Solo quería hablar con usted un momento — ¿Qué tan importante es para que te atrevas a ignorar mis órdenes? ¿Quién te crees para no acatar lo que se te dice? — So… So… Solo quería… — Habla claro, no vamos a devorarte, respira lentamente, vamos hazlo conmigo — Solo quería informarle sobre la situación del casino y lo bien que van las cosas actualmente— frunzo el ceño — “Ths” ¿En serio? ¿Me tomas de burla? ¿Crees que me interesa eso ahora? Sí quisiera hablar del casino, te llamaría ¿Por qué es tan complicado seguir mis instrucciones?, que no se repita, ahora vete — Disculpen, me retiro —ублюдок— (Bastardo) — Parece un conejito asustado— comenta Olivia y nos reímos — Pobre, si estuviera con dos lobos hambrientos, no quedaría nada de él — Sería divertido— dice — Creo que no, se pone nervioso con solo hablar, si llegáramos a torturarlo, moriría antes de empezar, no le veo la gracia a tu conejito, voy a descansar, tú también deberías tienes la cara larga ¿Qué sucede? — Marcela Spencer está en casa — ¿Qué quieren esta vez? — Hablar contigo, seguramente, conoces a Mariana, siempre tan insistente— me froto la frente — Haz lo que quieras con ellas — ¿Puedo matarla? Sabes lo mucho que me irrita esa mujer — No puedes matarla, hermanita pequeña de Bela — imito la voz de Mariana, me tira un panecillo La dejo, furiosa, sé cuanto le molesta que le digan así. No sé cuanto tiempo duermo, pero me despierto con hambre, es un milagro que pude dormir profundamente, contemplo el techo por un instante, levanto mi mano y miro el tatuaje que tengo plasmado en mi muñeca, sonrío amargamente. El tatuaje es un recordatorio constante de un pasado, donde las promesas se hicieron añicos. Reviso mi closet en busca de lago que ponerme, lo más complicado es decidir que usar, debería contratar alguien para que seleccione mi vestuario, así me libraría de pensar en ello cada día, opto por lo más sencillo: una sudadera. Reina el silencio absoluto, me acerco a la ventana para contemplar el casino, es uno de mis favoritos por su diseño, ofrece una vista encantadora y desde aquí suelo observar como la gente dilapida su dinero, que termina en mi cuenta bancaria, son tan patéticos. La ironía de su desesperación me hace sentir una mezcla de poder y desprecio. —¡¡Mauricio!! ¿Estás ahí? — Si jefa, dígame — Tengo hambre, me traes algo de comer — ¿Desea en algo en especial? — No tengo preferencias en este momento, confió en tu criterio, estoy segura de que lo que elijas será de mi agrado — Gracias, jefa, me encargaré de inmediato— Mauricio se retira una reverencia discreta — Antes de que te vayas, ¿Olivia, está en su habitación? — Así es — Pídele que se una a mí para comer — Por supuesto, jefa La espera es breve antes de que Olivia aparezca, su rostro reflejando el peso del sueño no satisfecho — Estoy aquí— se acerca y toma asiento junto a mí — Descansaste— en tomo burlón — ¿Qué te parece? Anhelo volver a la cama, anoche no dormí un carajo — ¿Y eso?, eres de las que se puede dormir en cualquier lado — No te rías, pero hay una serie que me tiene enganchada, es adictiva; una vez que comienzas, es imposible detenerse hasta ver el final — Vaya manera de sacrificar el sueño Mauricio regresa, interrumpiendo nuestra charla — Jefa la Comida — Adelante — Por fin, te andabas tardando mucho, ya estaba pensando en irte a buscar—traga en seco, verlo asustado es divertido —Solo bromeaba relájate— le aseguro, y observo como la tensión abandona su cuerpo — Bibimbap, hace tiempo que no disfrutamos de este plato, huele increíble — ¿Tú que pediste de comer? — Lo mismo que tú— responde y luego me dirijo a Mauricio — Nos traes vino, un Wraiht Cabernet Sauvignon — Asiente Comenzamos a comer — ¿Alguna noticia de Paolo? — Nada aún, no sea reportado — Mmm, delicioso, hacía tiempo que no saboreábamos algo así — Sí, demasiado tiempo— le acaricio su cabello — Me recuerda a cuando era niña, siempre que me veías comer, me acariciabas el cabello de esta forma — Imposible olvidarlo, pequeña Tasya, eres lo más cercano a una familia, aunque no tengamos la misma sangre, eres mi hermana daría mi vida por ti, pero ahora, comamos antes de que se enfríe — Si Los recuerdos son mi salvación para no caer en la locura, pero también son una fuente de dolor, sabiendo que nunca volveré a crear nuevos momentos con aquellos a quienes ame. Olivia es todo lo que me queda, es mi pequeña hermana, no permitiré que nadie me la arrebate, como no pude proteger a los demás. Ahora tengo el poder de protegerla y haré mucho más que eso. — Tengo una pregunta para ti — Adelante— me contesta — Sobre el prestamista, estoy considerando a Armando Solís— su ceño se frunce — Sé que no te agrada, ¿por qué? Aún no lo entiendo, ¿Acaso paso algo? — Ella guarda silencio y continuo —Entiendo que no es de tu agrado, pero es competente en su trabajo; además no tendrás que tratar con él a menudo y como compensación por soportarlo, si comete algún error, tú te encargarás-sus ojos brillan como un depredador — De acuerdo, tú mandas— dice con resignación — No digas eso, eres la segunda al mando aquí y tu opinión cuenta, importa, por eso te estoy consultando — Tienes razón, ya ha trabajado con nosotros y lo hizo muy bien, además, he oído que sus trabajos son impecables, aunque me exaspere ese idiota, sé reconocer alguien que hace bien su trabajo y eso es lo que se necesita ahora, eficiencia para lavar el dinero, pero que quede claro, a la menor señal de problemas, lo eliminaré — Será tu responsabilidad— afirmo, tomo mi teléfono para llamarlo Responde casi de inmediato y lo pongo en altavoz — Presidenta Scott, su llamada es un placer para mi noche — Siempre tan adulador ¿Cómo te va? — Perfectamente, presidenta, estoy a su disposición para lo que necesite —Olivia, levanta una ceja, divertida — Vamos al grano, necesitó un nuevo prestamista y quiero que seas tú— en un tono firme, no deja margen a dudas de que es una exigencia y no una solicitud — Es un honor recibir su propuesta, estaré encantado de cooperar con usted, pido disculpas por mi atrevimiento, pero ¿Qué ha sucedido con Ted? — ¿Por qué la curiosidad?, ¿Acaso deseas hacerle compañía?— Olivia interviene, su voz cargada de ira — Tsh, sabes, según Maquiavelo, hay tres tipos de cerebro: el primero discierne por sí; el segundo entiende lo que los otros disciernen, y el tercero no discierne ni entiende lo que los otros disciernen, el primero es excelente, el segundo es bueno y el tercero inútil ¿Cuál dirías que es el tuyo? Te lo dejo esa reflexión, nos vemos mañana, a las 9 en mi casa, no llegues tarde— cuelgo La pregunta de Olivia me toma desprevenida, una rareza en sí misma —¿Alguna vez has experimentado arrepentimiento por lo que has hecho? — Me desconcierta que hagas esa pregunta sin venir a cuento — No busco una razón, es más bien curiosidad por descifrar tus pensamientos, siempre tan inescrutables para mí — Ja, ja, ja, eso apenas cuenta como motivo, pero si tienes tanto interés, te diré que se arrepiente de lo que ha hecho es doblemente lamentable y de que sirve hacerlo, si eso no borra nada, de que me sirve pedir perdón si no me arrepiento de lo que he hecho, ¿Eso cubre tu curiosidad? — Más que aclararlas, confirmas que no soy la única que carece de alma aquí— le desordeno el cabello — Basta por hoy, vamos a casa, ya he tenido suficiente del día  “Recuerda, en el libro de la vida, todos somos protagonistas de una comedia negra donde el destino es el guionista más sarcástico. Así que ríete de los tropiezos, porque al final, hasta la muerte se toma un descanso para disfrutar del espectáculo.”
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD