Me despierto con los primeros rayos del sol acariciando mi rostro. La noche, lejos de ser reparadora, ha sido una tortura, dejándome una sensación de desdicha. Es tan agotador dormir. Realizo unos estiramientos, enciendo la televisión para sintonizar las noticias, luego me dirijo al baño y preparo la bañera de hidromasaje.
Sumergirme entre las burbujas es un placer exquisito, siento cómo parte del cansancio se disipa, pero la inquietud en mi mente persiste
Tras un rato de relajación, me envuelvo en una bata. Ya vestida, bajo al comedor y encuentro a Marisol acomodando la mesa, sumida en su habitual estado de felicidad y canturreando, la sorprendo tocándola por el hombro, lo que la hace gritar
—¡Ay!— exclama, llevándose las manos al pecho— Acaso me quieres matar del susto, Bela
“Matar” resuena en mi mente
—No pretendía asustarte, veo que has amanecido muy alegre hoy
—Hay que iniciar el día con la mejor energía para que sea hermoso— responde con una sonrisa radiante
—Gracias a ti, mis mañanas son más felices desde hace tiempo
—¿Quiero desayunar?
—Claro, enseguida— responde y se dirige a la cocina
Mientras la espero, me sirvo una taza de té y observo a través de la ventana como Júpiter corre energéticamente
— ¡¡Bela!!
—¿Dónde has estado, Olivia?
— Revisando los informes de seguridad y reorganizando al personal
— ¿Paolo ya se reportó contigo?
—No aún, se me informo que se hizo cargo de la limpieza, pero si quieres puedo llamarlo
— Déjalo, cuando tenga la información vendrá a mí, solo estoy impaciente, ahora desayunemos antes de que llegue Armando- chasquea la lengua
—Ya pueden pasar a desayunar
—Vamos
— Estuve hablando con Miesha, me pregunto si para el próximo mes vas a ir al juego de supervivencia
— “Hmmm”, se me había olvidado, claro que iré, cuando vuelvas a comunicarte con él, pregúntale si pudo conseguir Memillan Brothers Tac— 50 quedo de conseguirlo para mí
—Buenos días, Jefa hermosa— saluda Armando al entrar, instintivamente miro a Olivia, que tiene el ceño fruncido
— Lo fulmino con la mirada— Con “Jefa” es suficiente, ese diminutivo está de más, ¿Te unes al desayuno?— digo, disfrutando del caos
— Gracias, pero prefiero no arriesgarme a salir herido— responde con una sonrisa—Buenos días, Olivia, ¿No vas a saludarme?
Olivia se levanta de golpe, su silla rechinando contra el suelo
—Vete al diablo, me retiro, tengo trabajo que hacer — espeta, y se marcha dejando un rastro de ira. Algo más ha pasado, eso es seguro.
—Gracias por el desayuno, vamos a la oficina
Toma asiento— le indico con un gesto, señalando la silla frente a mi escritorio
— Ha pasado un tiempo desde mi última visita a la villa, note algunos cambios
— Las cosas esenciales permanecen intacta, pero dejemos las trivialidades a un lado; es hora de discutir los asuntos cruciales
— Por supuesto, estoy listo para las instrucciones— responde, con una mezcla de anticipación y cautela
— Entrelazo mis manos y sostengo su mirada con firmeza— Mis requerimientos son simples, el dinero debe fluir hacia mi cuenta de manera impecable y seguro, canalizo los fondos a través benéfica, que figura a nombre de una corporación extranjera
— ¿Entonces utiliza esa organización para… limpiar el dinero?
—Así es, es un ciclo beneficioso, ayudo a otros y simultáneamente purifico mis ingresos, todos salimos ganando; soy una ciudadana ejemplar que cumple con sus obligaciones fiscales. Además, invierto en arte, acciones y cualquier vehículo o cualquier cosa que me permita legitimar el dinero conforme a la ley.
— Eso denota una mente astuta
— No exageremos, simplemente busco asegurar un futuro financiero “honorable” para mi retiro
— ¿Cómo es la distribución de la droga?
— Esa parte no me concierne, mi rol se limita al proveedor mayorista, una vez que la mercancía abandona mis dominios se desliga de mi responsabilidad
— Entendido, ahora pasemos a mi compensación que ha sido un tema pendiente — tardaste mucho
— Propongo un 15% de comisión por cada transacción exitosa ¿Te parece perfecta esa cantidad?
— Me parece más que justo, puede contar con mi discreción y eficiencia, jefe
— Así me gusta Armando, pero permíteme ser clara desde el principio; la traición no es una opción, si alguna vez consideras esa ruta asegúrate de ser meticuloso, porque si llego a enterarme la sonrisa que ves ahora será lo último que recuerdes Eso ya lo veremos Armando, pero quiero decirte algo para que lo tengas en cuenta, o mejor dicho me gusta dejar las cosas. Espero que disfrutemos de una fructífera colaboración
— La advertencia está recibida, soy plenamente consciente de las implicaciones de mis acciones
Con los detalles acordados, damos por concluida la reunión
— Este negocio nos reportará grandes beneficios, jefa — nos damos las manos
— No tengo dudas de ello
Cuando está a punto de retirarse, lo detengo con una pregunta — Armando, antes de que te vayas, tengo una duda que me corroe ¿Qué sucedió exactamente entre Olivia y tú? Ese resentimiento que ella muestra hacia ti me resulta… Intrigante
— Honestamente, jefa, no tengo la menor idea, no recuerdo haberle hecho nada que justifique su animadversión; supongo que simplemente le caigo mal
—Hmmm, interesante — Aunque su respuesta no me convence del todo, decido no presionar más por ahora. Observo como se aleja de mi oficina
Me sumerjo en la pila de documentos sobre mi escritorio, hasta que un correo electrónico capta mi atención, a leer su contenido suelto, una carcajada. Parece que algunos se toman demasiadas libertades.
— Tsk
Me reclino en la silla, sintiendo cómo mi estómago, protesta con un gruñido. Echando un vistazo al reloj, decido que es hora de un descanso. Me dirijo a la cocina con sigilo, esperando que Marisol no esté cerca; sus pasteles son una tentación a la que es difícil resistirse, especialmente cuando los esconde con tanto celo; busco en su escondite habitual, pero no encuentro nada.
— ¡Aja! Te tengo, ladrón ¡Manos arriba! — exclama Marisol, sorprendiéndome, me giro para encontrar armada con una espátula a pesar del impulso de reír, levanto las manos en señal de rendición
— Solo estaba buscando algo que deje por aquí— balbuceo, sabiendo lo absurdo que suena
— Seguro que no estabas tras mis postres, últimamente, han estado desapareciendo misteriosamente
— ¡¡Qué insinuación!! No soy ningún ladrón, de hecho estaba de camino al invernadero para disfrutar de una lectura tranquila —replicó, dirigiéndome hacia la salida.
— Es una pena, porque acabo de preparar una tarta pavlova exquisita, supongo que tendré que compartirla con el personal —dice Marisol, sabiendo que es mi debilidad en postres
— Disfrútala — respondo, aunque cada fibra de mi ser grita por un pedazo de esa delicia
— ¿Seguro que no quieres probarla?— insiste y por un momento, me detengo, luchando contra la tentación, pero la determinación prevalece y continuo mi camino sin mirar atrás
La lectura siempre ha sido mi refugio, especialmente los libros de historia que me transportan a épocas pasadas
— Tocan la puerta— Jefa, soy yo Paolo
— Busco el mi teléfono para desbloquear la puerta con mi huella digital
—Adelante
— ¿Cómo te encuentras, Paolo?— me sirvo una taza de té y le ofrezco otra — Toma asiento
— Ya supe que hiciste una buena limpieza, excelente trabajo
— Gracias jefa, para eso estamos, los que trabajaban para el muertico ya le están haciendo compañía; sin embargo, sobre lo que me pidió
— ¿Qué hay con él, sin embargo?
— Está relacionado con la mafia rusa — al escuchar lo último me paso un trago de té caliente que va quemando mi garganta, donde salió el clavo, ¿Qué mierda hacia ese maldito con esa gente?
— Mafia rusa, ¿Qué más sabes al respecto?— frunce el ceño
— Estuvo en contacto con un tal Fyodor Orlov— me entrega una fotografía
“Mira qué viejo estás, Fyodor, tanto tiempo sin ver tu maldita cara” — ¿Quién es el que se encuentra a su lado?
— Su hijo
— Vaya— ¿Qué más sabes de este tipo?
— Muy poco, pero lo cierto es que Ted estuvo comunicaciones con ellos, en especial con Fyodor, pudimos rastrear el último paradero del dinero en una cuenta en Rusia, desde ahí se le perdió el rastro, además como sabe Ted tenía un vuelo a Moscú con su familia
— Sabes, hay algo que no encaja en todo esto ¿El porqué, Ted le envía dinero a un mafioso ruso?, ese es el eslabón perdido que nos hace falta, quiero que investigues más sobre este Fyodor con cuidado, sin levantar alarma, también investiga más a Ted, desde que era un insignificante espermatozoide, quiero entender esta telaraña
— Entendido, me retiro
—“Tsk”, ¿Qué diablos estaba pasando en mis propias narices? Sé que lo que voy a descubrir será algo muy interesante, pero al mismo tiempo me molesta
— Debes de estar molesta, andas hablando sola, ni me escuchaste entrar ¿En qué mundo andas?
— Me acabo de enterar de que Ted tenía contacto con la mafia rusa, Olivia— me cubro la cara con el libro
— Vaya, vaya, qué curioso es el panorama
— Lo mismo pienso, no obstante no te he mencionado lo más relevante, estableció contacto con un viejo conocido Fyodo Orlov, mira la fotografía, ya está viejo y acabado
— Parece una uva pasa— se carcajea— pero hablando en serio, ¿Qué se traían en mano?
—Eso mismo me pregunto, pero no he llegado aún a una conclusión posible, tendré que esperar a ver qué indaga Paolo
— Las cosas todavía se ven algo inciertas
— Incierto es suficiente para mí, para solo plantearme que es algo gordo o tal vez no — es tan excitante toda esta situación, no saber qué esperar
—Tengo hambre, ¿Comemos?
— Antes de eso, venía decirte que la inauguración del hotel casino va a hacer hoy, si no recuerdo mal, era para la próxima semana ¿Qué haremos al respecto?
— “Hmmm”— cierro el libro con fuerza— Nada, déjalos que disfruten por ahora— enfatizo en lo último— Sabes, hay una frase de un estratega y militar que escribió el arte de la guerra si no me falla la mente se llamaba Sun Tsu, tiene una cita suya que me gusta mucho
“Llévalos a un punto del que no puedan salir, y morirán antes de poder escapar"
"EN EL JUEGO DEL ENGAÑO, HASTA LOS MAFIOSOS RUSOS TIENEN QUE HACER COLA; ¡Y CUIDADO CON LOS PASTELES, QUE SON LA VERDADERA OPERACIÓN ENCUBIERTA!"