Al llegar a la villa, la inquietud de la noche se rompe con la visión de Marisol, sumida en un sueño profundo sobre la mesa del comedor
— Con un toque suave en su hombro, la despierto —¿Deberías irte a dormir a tu habitación?
— Entre brumas de sueño, Marisol murmura - Llegaron, ya han vuelto, calentaré la comida para Olivia
— No te preocupes por eso ahora, ve a descansar y… tienes un poco de baba en la mejilla— le digo, provocando que se levanta de un salto. Avergonzada y apresurada a limpiarse
—!! Ay, qué pena¡¡— exclama, y no podemos evitar soltar una carcajada
— Es solo una broma— nos pellizca en señal de venganza
— Augh, eso duele, ahora ve a dormir, nosotras nos encargaremos de todo
— Pe, pero yo soy las que debo— Ya dije, no me hagas repetirlo— a regañadientes, Marisol se retira
— Pensó que iba a alimentar a un ejército con tanta comida, tendrás Bela, no podemos desperdiciarla, sería un pecado— dice Olivia mirando la montaña de platos
— No tengo apetito, come tú, recuerda que en otros lugares darían cualquier cosa por un bocado de lo que tienes frente a ti,
— Nos vemos mañana, descansa— me dice, preparándose para enfrentarse la cena sola
— Tú también— aunque dudo poder encontrar el sueño fácilmente
Me alejo, dejando a Olivia en el comedor, lo único que deseo es sumergirme en un baño caliente y dejar que el agua disuelva las tensiones del día, la tina ya está preparada y elevo la temperatura hasta que el calor se filtre en cada poro de mi piel; un trago sería perfecto ahora
Después de un rato, salgo de la tina en busca de ese trago ansiado, lo debo de un solo sorbo sintiendo como quema y reconforta a su paso, me sirvo otro y me dejo caer en la cama deseando solo por esta noche dormir sin interrupciones y soñar con algo más placentero que las sombras que me han perseguido durante tanto tiempo
El abrazo del sueño me envuelve y en su suave oscuridad, una voz conocida y añoranza susurra a través del velo del olvido una voz conocida y añorada susurra a través del velo del olvido
— Pequeña Osita polar, abre los ojos— dice, y la realidad se desvanece en el eco de esas palabras
— ¡¡Papá, por favor, no te alejes quédate conmigo!!— imploro con desesperación, aferrándome a la bruma de su presencia
— Sabes que eso es imposible-responde él, su voz, un bálsamo que no puede curar la herida de su ausencia
— Estoy exhausto papá, quiero descansar— confieso, sintiendo el peso de mil noches sin sueños
— Aún no es tiempo, pequeña, la fortaleza es tu legado papa siempre estará contigo Osito polar en cada paso, en cada suspiro helado del viento— asegura, pero su figura se desvanece como la niebla al amanecer
—¡¡No, no te vayas!! ¡Quédate conmigo, por favor papito, quédate un poco más!!— grito, pero el silencio responde a mi súplica
Las lágrimas fluyen, ríos de dolor que surcan mi rostro y me despierto con el corazón hecho trizas, añorando una voz que el tiempo se llevó, un nombre que el destino borro
La madrugada me recibe con una fría indiferencia y aunque he dormido más que ayer, el descanso es una ilusión efímera, busco distracción en la televisión, pero las imágenes danzan sin sentido, reflejos vacíos de una realidad que no puede llenar el vacío de su ausencia. Abandono la habitación, busco un abrigo y el frío metal del arma bajo la almohada, un recordatorio silencioso de la realidad que me rodea. La caballeriza me espera un santuario de calma en las horas tempranas donde solo el reloj y mi respiración marcan el tiempo.
Los hombres de seguridad, figuras sombrías en la penumbra, me saludan con respeto
— Jefa, buen día— dicen, sus voces, un murmullo en la vastedad del silencio
— Buen día, ¿Cómo estuvo la vigilancia?— pregunto, buscando en sus rostros la confirmación de la paz nocturna
— Todo tranquilo, jefa, ¿Necesita algo?
— No, continúen con su trabajo
Me acerco a donde está Júpiter, lo acaricio— Bonito, vamos a dar un paseo— le susurro mientras lo ensillo y juntos salimos a enfrentar el viento frío que promete al amanecer, no hay obstáculos hoy, solo la libertad de la carrera la villa extendiéndose ante nosotros como un lienzo en blanco listo para ser marcado por nuestras huellas
— Ho, vamos júpiter
El amanecer nos encuentra detenidos, contemplando el cielo que se tiñe de colores imposibles, un espectáculo que nunca deja de asombrar
— Qué tal te parece, bonito, ¿no?, Júpiter— le pregunto y él responde con un movimiento de cabeza como si compartiera mi admiración por el nuevo día
— Hora de volver, me has ayudado mucho hoy— le digo, acariciándolo con gratitud, sintiendo como su presencia disipa las sombras de la noche
Pero al regresar, el alboroto rompe la serenidad del amanecer, un círculo de personas, un remolino de emociones escucha a alguien que no escatima en llamarlos mediocres
— Bela, — le hago seña de silencio a Gabriel— La ira de Olivia es palpable, una tormenta en su rostro y sé que mi ausencia, me bajo de Júpiter, entregándolo a Gabriel y me acerco al grupo
— ¿Qué está sucediendo aquí?— pregunto, mi voz, un hilo de calma en el caos
Todos me miran con sorpresa, como si mi presencia fuera inesperada, Olivia está furiosa, su rostro un lienzo de ira contenida
— ¿Dónde estabas?— su voz es un látigo de furia contenida
— Salí a correr con Júpiter-le digo, con simpleza, sin encontrar rastro de emoción en su rastro
— No, los sermonees, fui yo quien rechazo la ayuda, así que no te pongas así retírense
— Si Jefa
Intento acariciar su cabeza, pero esquiva mi mano y se aleja, dejándome con la mano en el aire, su furia es palpable, pero ya no me sorprende; es la rutina diaria, entro a la casa
— Bela, ¿Estás bien?— la preocupación tiñe su voz
— ¿Por qué no estaría bien?, solo salí un rato, no es para tanto, estoy bien, no te angusties, tengo hambre, ¿me das de desayunar?, vi entrar a Olivia ¿Dónde está?
— Le pregunté si quería desayunar, no me contesto nada y se fue
— Comprendo, estaré en mi oficina, avísame cuando este todo listo
— Si
Reviso mis coreos cuando uno en particular captura mi atención, extraigo un teléfono de unos de los cajones y la llamada es contestada al segundo tono.
— Presidenta
— Aba, ¿Puedes hablar ahora?
— Sí, presidenta, ¿Ha leído el coreo?
— Lo que describes, ¿es un hecho confirmado?
— Así es, la junta está programada para la próxima semana, pero hay anomalías, el Director ha adoptado comportamientos atípicos, desde el lanzamiento actúa como si fuera el dueño de todo
— Explícate con más detalles
— A realizados despidos, ha interferido con empleados de todos los niveles, y son personas muy peculiares. Además, quieren involucrarse en los casinos que usted supervisa, estaba solicitando documentos sobre ellos. Lo escuché mientras mantenía una reunión con su nuevo personal, quería revisar las finanzas de los casinos
— ¿Por qué diablos me informas de esto ahora?, te asigne ese puesto para que me reportaras cualquier cosa, por más trivial que pareciera
— Pido disculpas… no se repetirá
— Dejémoslo así, pero que no se repita, por ahora eso es todo, seguimos en contacto
Respiro hondo, pero siento como la ira hierve con cada inhalación, arrojo todo lo que hay sobre el escritorio; ¡¡Desgraciado!! ¡¡Te voy a matar, maldición!!— mi respiración se torna errática— Ese desgraciado está mordiendo más de lo que puede masticar
— Tocan la puerta— ¿Qué?
— La mesa está lista— Hasta el apetito se me ha ido— Iré en un momento
Observo la mesa; Marisol realmente cree que alimentara a un batallón con tanta comida
— ¿Qué haces con la comida que sobra?, no me digas que la desechas
— Jamás, la sobrante se la doy a los chicos
—“Chicos", para mi cocina normal, te esfuerzas demasiado cocinando para que al final no coma ni una cuarta parte de lo que preparas, Así no pasaras tanto tiempo en la cocina, además, hoy no comeré en casa, así que no cocines en vano.
— ¿A dónde vas?
— A la cocina, tengo cosas que hacer
— Siéntate conmigo, acompáñame a desayunar - Me mira con renuencia, le saco la silla
— Acompáñame— No debería, sería una falta de respeto
— No empieces con esos complejos de inferioridad ahora, no me quita nada que te sientes— no cede
— Ah, ya se me quito el hambre - Pero si…
— Dije que no quiero, deshazte de eso
Subo a mi habitación, de mal humor, la perdida de mi familia hace que comer a sola me trasporte y se haga doloroso, antes la mesa compartida era felicidad
Me dejo caer en la cama, exhausta, sin motivo aparente, la gente me agota, drenando mi energía
El teléfono suena, busco su origen y lo encuentro bajo la almohada
— Adelante, Paolo
— Jefa, he recopilado la información que solicito, va a ser reveladora
— Por tu tono, parece que será algo sustancioso, nos encontramos en una hora en el casino
— Como ordene, jefa
Me llena de curiosidad, si te encuentra emocionado debe ser algo digno de atención
Una hora más tarde…
— Enséñame lo que prometiste que sería reveladora— extiende un sobre
Examinando con detenimiento el contenido, mi expresión se torna incrédula— ¿Esto es auténtico?
— Totalmente verificado, como ve, incluso aquellos con una fachada impecable tienen sus esqueletos en el armario
— Vaya, esto sí que es una revelación, Paolo, vea, mira esto, diría que Jorge era un criminal, un traficante de armas, y utilizando su empresa como pantalla. Aunque yo no soy quién para juzgar, ¿verdad? Ahora está claro que Ted estaba involucrado con ellos, y con la mafia rusa, el dinero que me sustrajeron era para ingresar a la organización, ¿correcto?
— Su deducción es acertada, jefa, entonces de esa manera se puede entrar a la mafia rusa
— Todo dependerá del líder y las normas que rijan esa organización
— El llamado Zar
— Así es - por lo visto la organización está por el suelo
— Tengo una duda, jefa, siendo usted rusa, debe saber algo sobre la mafia ¿Es cierto que los miembros de la organización deben ser exclusivamente rusos?,
— En tiempos pasados, así era, se unían por los lazos de sangre pura, sin mezclas, aquellos que se desviaban de esa línea a sus hijos los tildaban de mestizos y eran marginados, pero hoy en día esas normas han perdido fuerza; las cosas evolucionan con el tiempo
Además, ¿Qué se puede esperar de un bastardo, hijo de una ramera que se autoproclama Zar, de una organización que no le pertenece?”
— Entiendo jefa, ¿Cuál es el siguiente paso?
— Veamos que podemos hacer con todo esto… ¡¡Bingo!! Su adorada hija quiere que sea su dama de honor, esa será nuestra entrada, actuaré como el caballo de Troya me infiltraré en la guarida del enemigo y les devolveremos el golpe.
No tengo nada personal contra ellos, pero no tolero que me roben descaradamente así que recuperaremos lo que es mío, ya que son los más accesibles para cobrar
— ¿Y como lograremos eso?
— Ay, Paolo, la oportunidad nos será entregada en bandeja de plata, solo debemos estar alertas, mantén vigilancia constante y cualquier movimiento sospechoso, infórmame de inmediato
—Así será jefa, con permiso
No puedo actuar precipitadamente; debo planear cada movimiento meticulosamente, Mariana serás el peón en mi juego de ajedrez, espero que seas de gran utilidad
Veamos si tengo su número aquí… aquí está, es hora de actuar
El teléfono comienza a sonar ¿Acaso no lo contestará?
— ¡¡Querida Bela!!, qué sorpresa, ¿Me estás llamando tú?
—Pues sí, he estado pensando en lo que me propusiste la última vez, eso de ser tu dama de honor, he decidido aceptar— la euforia se desata al otro lado de la línea