Verónica. Juro que pensé que luego de mi intento de secuestro íbamos a volver a Rusia pero no fue así. Nos quedamos porque Pavel tenía algunos negocios aquí. Y hoy oficialmente empezaba mi primer día como su asistente. Unas personas llegaron con varias bolsas de compras que me dejaron en la cama y dentro estaba mi nuevo uniforme. Quedé fascinada porque todos eran de marca e iba a resaltar mis curvas latinas. Me encanta. Rápidamente me visto con una falda lapiz negra que se adhiere a mis caderas, una blusa de lino blanco de escote en v manga corta con relieves. Dejo suelto mi largo cabello n***o que cae ondulado hasta mi cintura y me maquillo con suavidad. Me veo como una empleada de empresa. Le guiño el ojo al espejo y salgo caminando sobre mis tacones negros luego de tomar mi bo

