— ¡¡¡QUE!!! —grité.
— Lo siento, no debí sacar ese tema —negó con la cabeza como si quisiera disipar algo que estaba en su mente —. ¿Qué te parece si cocino algo?... para compensar el mal rato, en verdad no sé qué me paso, ese no es asunto mío —entró en la cocina y comenzó a mover algunas cosas.
Guarde la mesa de masajes rápido, puede que ella no quisiera hablar del "asunto" del que al parecer yo no me había enterado. Quizá ella había superado el malentendido, pero yo... yo he pasado los últimos 4 años volviendo una y otra vez al momento que me mando a la mierda, buscando una respuesta. Y al parecer, si... había una respuesta, hice algo mal.
Fui tras ella a la cocina. Debía saber toda la historia, debía saber cómo es que jodí todo con la chica más maravillosa que he conocido... porque si había una forma de volver el tiempo atrás y recuperarla, era este.
Tal vez era el efecto cuarentena que me estaba haciéndome pensar así o solo mi ego dañado hace años intentando sanar. Cual fuera el motivo, mi decisión estaba ya tomada. Y mi cerebro iba a mil por hora. Mi apartamento se convirtió en un pequeño bunker del tiempo que me daría 14 días para saber, si lo que tenía con ella pudo haber sido algo más, o si solo era mi mente jugándome una mala broma.
— Samy... — me acerque a ella como si se tratara de un animal asustado, con toda la cautela que podía —. Necesito saber...
— No, no necesitas — Suspiro con cansancio y hablo mientras cortaba unas zanahorias
—. Bruno. Fue hace mucho, en verdad... ya no importa — Al ver que iba a continuar rogando, hablo —. Tu podías hacer lo que quisieras con tu vida en ese entonces, bueno ahora también... Lo que quiero decir, es que nosotros no teníamos nada formal, solo nos habíamos visto un par de veces y nos estábamos recién conociendo. Nunca pusimos limite, ni nada — Soltó rápidamente como si temiera que la fuera a interrumpir.
— A mi si me importa... — no fui capaz de mirarla mientras hablaba —. Para mi fuiste muy importante Sam, aunque ahora no lo creas. Te juro que no estaba con nadie cuando te conocí... yo... yo... — No sabía cómo ordenar mis ideas.
Era complejo y un poco doloroso recordar esos días.
— Tu solo desapareciste —dije —. Un día estábamos genial, pasando un buen rato y al siguiente me das con la puerta en la cara y adiós. Sam.… yo... por favor necesito los detalles de lo que paso. Porque en estos 4 años cada vez que te veo solo puedo preguntarme que hice mal... y tú tienes la respuesta... por favor... Prometo que solo hablaremos de eso ahora, y que después nunca, jamás, ni en un millón de años, ni, aunque nos pagaran, volveremos a hablar de esto.
— Bueno... Tengo que admitir que... — guardó silencio un segundo antes de continuar —
. Que yo si volviese a hablar de esto si me pagan — dijo riendo. Sentí que lo fingía solo para quitarle importancia al "asunto", pero aun así me hizo gracia.
— Ok. Traidora, puedes vender la historia después de contarme — Saque una olla y pregunte —. ¿Qué cocinaremos?
— Me apetece algo simple, como arroz con pollo ¿está bien para ti?
— Si, genial... Yo preparo el arroz, tu corta las verduras para el pollo y me cuentas que paso hace 4 años —agregué como si se tratara de un ingrediente más.
— Que sutil... — Se burlo, le hice un gesto con la mano para que comenzara a hablar —. Bueno ¿por dónde empiezo?
— Que te parece... después de esa noche... — Cerré mis ojos y me di un golpe interno por lo imbécil que había sido.
La primera vez que estuvimos juntos fue en una mesa de masajes. Le di un masaje de casi una hora antes de ir a la cama. Quería que disfrutara y estuviera más que lista.
Había planeado solo darle un masaje, y después ir a la cama, pero cuando la comencé a besar no pude parar.
Vendí esa camilla hace unos años con el dolor de mi alma. Aunque lo nuestro no había funcionado, cada vez que veía esa mesa de masaje sonreía como un idiota, pero también dolía. Y no me sentía cómodo con mis clientes, por más limpia que estuviera.
— En realidad no es una historia larga o complejas, así que haremos esto... —apuntó con un cuchillo hacia ella y luego hacia mi —. Yo te contare mi lado de la historia, después tu contaras el tuyo y luego terminaremos de cocinar sin hacer comentarios de nuestras historias ¿capisci?
— Samy, Tienes el cuchillo más grande de la casa en tus manos... No me atrevería a llevarte la contraria —. Le guiñe un ojo mientras comenzaba a cocinar.
— No recuerdo porque razón, pero no nos vimos al día siguiente de follar, pero si recuerdo que me bombardeaste con mensajes diciendo que me querías volver a ver, que era muy especial y bla bla bla — Lo dijo como si mis palabras de ese momento no valieran nada —. Al día siguiente me dijiste que tenías la agenta llena de clientes hasta muy tarde, que nos viéramos en la noche. No recuerdo porque ese día volví a medio día del trabajo y fue cuando te vi parado en la esquina del edificio, afuera de la panadería.
"Tu estabas de espaldas a mí, cuando me acerque.... mmm.... y bueno ahí estabas con
otra chica — No me miraba mientras hablaba, solo continuaba acomodando el pollo con las verduras en una fuerte —. La verdad es que no me pareció nada extraño hasta que vi que la chica tenía los ojos hinchados y más mejillas enrojecidas, se notaba que había estado llorando a mares. Cuando me di cuenta que era una conversación privada, yo ya estaba muy cerca y escuché como ella te pedía que por favor no le fueras infiel.................................................................................................................................. tú le
juraste que no estabas con nadie, que ella era la única en tu vida... Tú la abrasaste, se
besaron... Y yo me sentí como una idiota"
Eso no podía ser real, ella estaba confundida. Sali con varias chicas desde que termine mi relación con Barbara, pero todas fueron después de Samy mucho después. Tarde
unos 6 meses en poder tener el valor de volver a invitar a una chica a salir.
"No sabía qué hacer, así que ente a la panadería y compre un croissant. Esperaba que ustedes se fueran, pero entraron al edificio. conté mentalmente los pisos como una
loca, intentando calcular cuánto se demorarían en subir y así no toparme con ustedes...
no quería estar más tiempo en la panadería, con mi pedido en la mano y sintiéndome
patética — su voz se quebró un momento y quise abrasarla. A pesar de estar seguro que nunca engañaría, las emociones de ella en ese momento eran legitimas —. Después subí a mi apartamento, me tomé una botella de tequila y me comí el croissant"
"Recuerdo que me llamaste, supongo que para cancelar lo de esa noche, pero yo no respondí. A la mañana siguiente, cuando salía a mi trabajo me tope con tu novia en la escalera y me hablo..."
— ¡¡Espera!! ¡¡¡QUE!! — La interrumpí. Ya había recordado quien era la chica que vio —.
¿Cómo es que ella estaba...?
— Shhhh — Me hizo callar —. Sin interrumpir, recuerda, o no voy a escuchar tu parte. Bueno ella me dijo lo típico que diría alguien en su situación... o al menos una de las opciones... Me rogo que por favor me alejara de ti, que tú eras muy mujeriego, pero que ella te amaba, que llevaban juntos años y se iban a casar... Me sentí mal por ella, hasta que dijo que tu solo me follaste porque tenía el cabello parecido al suyo y tú la extrañabas porque estaba de viaje. Después solo me fui a trabajar.
"Pensé todo el día en que te diría, pero cuando llegaste a mi puerta esa noche, solo te pude mandar a la mierda o lloraría en tu cara. Con el tiempo tu comenzaste a salir con otras y nunca más la vi, supuse que terminaron. Y colorín colorado..."
— ¡¡Colorín colorado y una puta mierda!! — grité enfadado. Mi cuerpo ardía de ira, no podía creer que ella hubiese arruinado lo que quizá pude tener con Sam.
Tenía una pequeña fuente con fruta en la encimera de la cocina, en dos segundos había traspasado la pequeña sala y se hizo añicos contra la pared. Esta mierda no me dejaba en paz, no importa que pasaran los años, siempre volvía.
Ella siempre volvía.
Estaba tan enfadado, sabía que la había cagado con lanzar el frutero, pero cuando vi los enormes ojos de Samy asustados y asombrados, me sentí como lo peor del mundo.
Susurré una disculpa y entre al baño, abrí el agua fría y me metí bajo el chorro.
No sé cuánto tiempo estuve ahí, solo dejando que el agua cayera en mi espalda, como pequeñas agujas. Me merecía esas agujas y muchas más por lo que tuvo que pasar Sam.
Cuando salí del baño fui a recoger el desastre de la sala, pero mi nueva compañera ya lo había limpiado todo.
— Ve a vestirte —dijo saliendo de la cocina con dos platos servidos —. Esto se enfría rápido y tú puedes pillas una pulmonía — Yo asentí en silencio y estuve de vuelta en 2 minutos.
— Lo siento — Era la disculpa más patética de la vida —. Lo siento por todo.... yo... yo no suelo reaccionar así.
— No es necesario que me expliques nada...
No sentí que me lo dijera como aceptación a mi disculpa, solo lo decía porque no le importaba. La indiferencia puede ser más efectiva que una reprimenda en estos casos.
— No, debes escuchar lo que paso — Intente ordenar mis ideas para ser lo más breve posible, no quería que ella se siguiera sintiendo así, nunca más —. Todo lo que paso entre nosotros fue real, eras importante para mí, aun eres lo más real que me ha pasado en la vida. Y te lo digo sin ninguna intención oculta, es solo un hecho."
"Ese día tenía varios clientes, pero los tuve que cancelar cuando Graciela me llamo. Me dijo que una chica estaba intentando entrar a mi apartamento, que una de las vecinas había llamado a la policía y había un gran escándalo, porque ella había dicho que era mi novia... que todo era un malentendido. Yo supe de inmediato quien era... Te hable un poco de ella mi exnovia Barbara, ella... "
— Tú me dijiste que ella era...
— Shhhh ... sin interrumpir, ¿recuerdas? — La reprendí como ella había hecho conmigo
—. Bueno. No te conté todo de ella, en realidad... no terminamos bien... ella está un poco loca... y yo sinceramente no la tomo mucho en cuenta, antes era más grave, pero con el tiempo aparece cada vez menos.
"En fin, ese día llegue, y me la encontré, estaba histérica... yo ya la había visto así muchas veces, y lo mejor en esa situación es darle la razón y llamar a alguien que se haga cargo de ella. Su hermano, su amiga, un novio... quien sea"
"Ese día... bueno... ese día... Te seré sincero, no recuerdo que es lo que dijo ella, o lo que dije yo. Solo recuerdo que estaba como loca, yo le di la razón en todo... le pedí que subiéramos porque estaba sintiéndome incomodo de que todos en la calle nos vieran discutir... creo que llame a su hermano o padre y se la llevaron... Estuvo menos de una hora en este lugar."
"Ella no se quedó conmigo Sam, te lo juro. Ella se fue esa tarde."
"Cuando llegó la hora en que nos viéramos y no llegaste... te llame, pero no respondiste, te deje mensajes y nada. Quería ir a tu apartamento, y saber porque no habías ido al mío, pero era tu decisión.... Ir o no ir... responder tu teléfono o no hacerlo... Tampoco quería acosarte, pero me preocupe cuando al día siguiente tampoco respondiste, ni siquiera viste mis mensajes de WhatsApp... y bueno... también era tu decisión mandarme o no a la mierda"
"No sé qué hacía Barbara a la mañana siguiente en el edificio. Ella se ha metido varias veces en estos años... la última vez fue hace unos 6 meses... No viene siempre... Bueno, que yo sepa"
Me dio un ataque de risa al llegar al último punto.
— Este pollo está muy delicioso — la felicite mientras terminaba mi plato, el de ella estaba casi intacto —. Sobre el cabello... es mentira, ahora que lo pienso fue completamente al revés... Barbara tiene el cabello mucho más claro, casi rubio. Ese día creo que fue la primera vez que la vi con el cabello oscuro... Me preocupa un poco que se lo tiñera por... Sé que está loca, pero cambiar el color de tu cabello para parecerte a la persona que tu ex ve en se momento y después ir a acosarla... Eso es enfermo... Bueno, al menos eso fue hace años, parece que ahora está mejor. Más... equilibrada"
Se que habíamos prometido contar ambas versiones y después no volver a hablar de ello, pero quería saber que pensaba sobre todo esto.
— Si tienes alguna pregunta... o no se... —dije intentando que esto no quedara en solo dos historias contadas al aire.
— Bueno... yo... — No parecía muy convencida de mis palabras —. Creo que... no tengo preguntas. Solo pedirte perdón, por todos estos años creí que eras un cerdo que le era infiel a su novia y por no haberte dado la oportunidad de hablar esto, en ese momento.
— No pasa nada — Vi arrepentimiento es sus ojos. No quería que se sintiera mal por errores que ambos cometimos en el pasado. Pero que lo sintiera significaba que quizá, en algún porcentaje podríamos retomar las cosas donde las dejamos.
— Si que pasa... — dijo mirando hacia abajo, deseaba levantar su mentón para que me mirara con esos ojazos de chocolate y que supiera que no estaba enfadado, no era culpa suya —. Se que soy difícil a veces... Sé que no soy capaz de afrontar los problemas, que escapo de ellos. Y tú no fuiste la excepción. Solo hui.
— No creo que seas difícil. En ese caso todos somos difíciles, todos tenemos una mochila —dije para animarla —. Los pocos días que estuve contigo me mostraron lo agradable que es estar contigo.
— Eso fue hace 4 años, Bruno — por fin me miro —. Ya no somos los mismos que en esos años. Hemos cambiado, para bien o para mal. Al menos yo no soy la misma de ese tiempo...
— Sigue siendo muy agradable tu compañía — comencé —. Las cosas en estos años nos trajeron a estas aquí... ahora. No somos los mismos. Si esto hubiera pasado ahora y no hace 4 años... Yo no habría permitido que Barbara se metiera en mi vida, no habría dejado que solo te desaparecieras... habría intentado permanecer en tu vida, aunque sea como tu amigo. Porque eres agradable Samy, estar contigo es refrescante y simple... Y un poco de ti es mejor que nada.