Regrese mi vista hacia donde antes había visto a Theo, él estaba escondido porque ahora todos estaban muy alertas. Todos los hombres empezaron a dispersarse por todo el lugar, sentí como mi corazón empezaba a acelerarse cuando algunos hombres se empezaban a acercar a la camioneta en la que yo estaba, se acercaron tanto que pensaba que iban a intentar abrir el auto, le quité el seguro al arma dispuesta a utilizarla de ser necesario, pero de repente a lo lejos empecé a ver más faroles de autos acercándose al aeropuerto, eran muchos autos que se acercaban a toda velocidad.
-Mierda – dije asustada.
Me asome al lado del conductor para ver si estaban las llaves de la camioneta y tal como lo esperaba, no estaban las llaves.
Cuando los autos estaban muy cerca empezaron a disparar a todo lo que estuviera a su paso, yo me tiré al suelo de la camioneta y a pesar de que algunas balas impactaron en la camioneta no lograron entrar y herirme, ni siquiera se rompieron los vidrios de la camioneta.
Los hombres que antes estaban cerca de la camioneta cayeron al suelo por todas las balas que penetraron sus cuerpos.
De todos los autos se bajaron un montón de hombres con armas que empezaron a dispararles a los hombres que estaban aquí para matarme, pensaba que tal vez ellos estaban aquí para ayudarme cuando vi que uno de ellos le disparo a Esteban haciendo que él cayera al suelo.
Todos esos hombres desconocidos acabaron con todos los hombres del aeropuerto en menos de 10 minutos, después del ruido de las balas todo quedo en un completo silencio, los hombres desconocidos empezaron a revisar uno a uno a los hombres que estaban tirados en el suelo, es como si anduvieran buscando algo o alguien.
- ¡Señor este todavía sigue vivo! – grito uno de los hombres.
Su voz se escuchó tan cerca de la camioneta en la que yo estaba que hizo que todo mi cuerpo empezara a temblar del miedo.
- ¿Dónde está Alisha Palmieri? – dijo una voz grave y masculina, sentí como todo mi cuerpo se congeló al escuchar mi nombre, mi respiración se volvió tan profunda y lenta y sentí como si el tiempo se hubiera detenido.
- No lo sé – escuche la voz de Theo.
Abrí los ojos de la sorpresa al escuchar la voz de Theo.
-Sé que tú y tus hombres estaban con ella, mis hombres los han estado siguiendo – dijo la misma voz de antes.
Theo no respondió nada, me asome un poco a la ventanilla del auto para ver lo que estaba sucediendo, en ese momento el hombre de la voz grave le dio un gran puñetazo en el rostro a Theo haciendo que él cayera al suelo y escupiera sangre.
-Theo – dije en voz baja cubriendo mi boca y sintiendo mucha pena por él, de seguro lo iban a asesinar por no decirles donde estoy yo.
- Volveré a preguntar ¿Dónde está Alisha Palmieri? – repitió, pero Theo no dijo nada entonces le volvió a dar otro golpe muy fuerte que podría jurar que si seguía dándole así le rompería la mandíbula.
- La abandonamos en otro lugar, ella no está aquí – dijo Theo casi sin aliento.
- Que patético – le dio una patada en el estómago haciendo que Theo gimiera del dolor, después de esa patada siguió pegándole una y otra vez hasta que Theo casi no se movía – Busquen a la chica, yo me encargaré de él – todos los hombres se dispersaron por todo el lugar buscándome – Eres tan patético, morirás protegiendo a alguien que ni siquiera es de tu familia – en ese momento el hombre saco una pistola de la parte trasera de su pantalón y le apunto a la cabeza – ¿Algo que quieras decir antes de morir? – preguntó.
No lo pensé un segundo más y abrí la puerta de la camioneta, saque la pistola que tenía en el pantalón y le quite el seguro e inmediatamente le apunte al hombre que estaba con Theo.
-Aléjate de él o te juro que disparo – dije apretando la pistola con fuerza.
El hombre se giró para verme, a pesar de que usaba un pasamontañas por la expresión en sus ojos podría jurar que estaba sonriendo.
-Está bien – dijo levantando su arma y alejándola de Theo – Así que tu debes de ser Alisha Palmieri – empezó a caminar lentamente hacia mí.
- No te acerques a mi – dije retrocediendo unos pasos.
- Esta bien – levantó sus manos en el aire – Pero tú suelta esa arma antes de que te lastimes a ti misma – dijo en tono burlón.
Sabía perfectamente que no tenía ninguna ventaja frente a él, aunque le disparara sus hombres me dispararían a mi hasta asesinarme. En ese momento escuche como alguien se acercaba a mí, mire a mi derecha y uno de sus hombres se estaba acercando a mí, sin dudarlo mucho le dispare, el hombre cayó al suelo mientras se tomaba del brazo en donde la bala había impactado.
Al tiempo en el que yo miraba al frente el hombre que había golpeado a Theo estaba frente a mí, me tomo de ambas manos y con un movimiento rápido me quito la pistola, puso una pierna detrás de mi pie haciendo que yo cayera al suelo y me apunto con el arma.
-Interesante, pensé que nunca la utilizarías – se refirió al arma mientras me seguía viendo.
- ¿Quiere que nos encarguemos de ella señor? – se acercó otro hombre a nosotros.
Él me miro atento por unos segundos y luego lo miró a él.
-Sigan el plan – dijo guardando la pistola, después de eso se alejó.
Dos hombres se acercaron a mí y me levantaron del suelo, a pesar de que intentaba soltarme de su agarre fue inútil.
- ¿Qué hacemos con él? – dijo otro hombre refiriéndose a Theo.
- ¡Por favor no lo maten! – exclame desesperada - ¡Él no tiene nada que ver!
El hombre que antes me había quitado el arma me miro atento por unos segundos y luego miro a Theo.
-Ya sabes que hacer – se limitó a decir antes de seguir caminando hacia su auto.
Los demás hombres levantaron a Theo y lo empezaron a arrastrar hacia otro lugar.
- ¡Malditos bastardos! ¡Él no hizo nada malo! – intente forcejear con ellos, pero todo era inútil.
Me guiaron hacia una de las camionetas de ellos, seguí con la mirada a Theo hasta que ya no lo pude ver más pocos segundos después escuché un disparo y yo cerré los ojos con fuerza para reprimir mis lágrimas.
Los hombres me ataron de las manos e hicieron que me sentara en medio del asiento trasero, a cada lado iba un hombre cuidándome para que no intentara hacer nada. El motorista encendió el auto, pero no aceleró, en ese momento vi como en frente de mis ojos el avión privado explotó haciendo que yo me sobresaltara, pocos segundos después todas las llamas se empezaron a esparcir por todo el aeropuerto, fue en ese momento que el auto acelero para que todos saliéramos del lugar.
Durante todo el camino no paraba de llorar, a pesar de mis intentos por reprimir mis ganas de llorar simplemente no podía, en casi 24 horas había perdido a mis padres, mi novio y a un grupo de personas que lo único que querían hacer es ayudarme.
- ¿jefe que hacemos? Esta chica no deja de llorar – dijo uno de los hombres hablando por el celular, él asintió mientras escuchaba por el celular – De acuerdo – dijo antes de colgar la llamada – Detente.
En ese momento el auto se detuvo y él se bajó, camino hacia el baúl del auto y sacó algo.
-Bajen a la chica – los hombres que iban a mi lado me tomaron de ambos brazos y me bajaron a la fuerza de la camioneta.
Ni siquiera fui consciente de reaccionar cuando me pusieron un pañuelo en la nariz, poco a poco sentí como mi cuerpo iba perdiendo fuerza hasta que todo se convirtió en oscuridad.
Empecé a abrir los ojos lentamente mientras sentía un poco de calor sobre mi rostro, cubrí mi vista con una mano porque la luz del sol me daba directamente a los ojos, me di la vuelta y arrugue los ojos para reincorporarme, abrí los ojos y pestañee varias veces y mire todo mi alrededor, abrí los ojos sorprendida al darme cuenta de que no estaba en mi habitación.
Me levante de golpe y corrí hacia la puerta e intente abrir, pero estaba con llave, fui a la ventana, pero tampoco se podía abrir y aunque la quebrara no serviría de nada porque había unos barrotes afuera que iban a impedirme que escapara.
Al fondo de la habitación había un gran espejo, corrí hacia el e inmediatamente vi todo mi cuerpo y me dio un poco de alivio ver que estaba con la misma ropa de antes que me había conseguido Theo.
Casi inmediatamente todos los recuerdos de las muertes empezaron a invadir mis pensamientos y empecé a llorar, deslicé mi espalda por la pared hasta caer al suelo, escondí mi rostro entre mis piernas mientras seguía llorando.
Unos minutos después escuche un gran portazo en la habitación que hizo que levantara mi rostro para que viera al frente, en el suelo frente a la puerta de la habitación había una caja, la mire dudosa por unos segundos hasta que empecé a acercarme lentamente a la caja, empuje la tapadera de la caja con la punta de mis dedos del pie; dentro de la caja había ropa.
Tome la caja y camine hacia la cama, le di la vuelta dejando que todas las cosas que estaban dentro cayeran sobre la cama; allí había ropa y una Tablet. Tomé la Tablet y la encendí, inmediatamente me salió el bloc de notas en donde alguien había escrito: “Vístete y sal, tenemos que hablar”
Me salí del bloc de notas e intente meterme a internet, pero no tenía acceso a internet, bufe frustrada y la tire a la cama. Miré dudosa la ropa por unos segundos y luego la agarré para examinarla, era un short color mezclilla, una blusa un poco holgada rosa pálido, unas zapatillas beige y ropa interior, tome toda la ropa y me encerré en el baño para cambiarme, realmente no pensaba darme una ducha pero en cuanto me vi al espejo me arrepentí, tenía manchas de sangre por todo el rostro y algunas partes de mi cabello estaban tan tiesas por la sangre seca, le puse seguro a la puerta del baño y me desvestí hasta quedar desnuda después tomé una ducha.