_Recién salgo de la ducha, ¿Cómo se supone que aparezca?
_No semidesnudo en mi habitación, claro.-Respondió ella mientras se ponía de pie, haciendo notar su sarcasmo recurrente.
El joven se encogió de hombros, mientras daba un paso de más entre la distancia que les separaba, algo que tomó a Megan completamente por sorpresa.
_Creí que quizás te gustaría la vista.
Comentó juguetonamente, mientras relamía sus labios. Por su parte, ella respondió con una falsa sonrisa mientras inclinaba su cabeza a un lado.
_Prefiero quemar mis ojos con ácido antes. Pero gracias por la oferta.-Dicho esto, ambos escucharon como el nombre de la morena resonaba en el primer piso. Era su padre.-Maldita sea, debes irte. Si mi padre se entera que estuviste aquí estaremos en problemas.
Rápidamente ella abrió la puerta, para gritar hacia el pasillo en respuesta a su progenitor.
_¡Enseguida bajo!
Durante ese movimiento, miró hacia ambos lados del pasillo mientras notaba que el baño de allí estaba desocupado. Desconcertada por esto, se dio la vuelta mientras veía como Luke salía de su habitación.
_El baño del pasillo estaba vacío.
Él se encogió de hombros, mientras se marchaba de la habitación despreocupadamente.
_Quién sabe. Quizás me he confundido.
Advirtiendo las verdaderas intenciones que había tenido él, lo fulminó con la mirada mientras bajaba las escaleras, encontrándose a su padre y a su hermano mayor preparando el desayuno.
_No pensé que bajaras tan rápido. -Confesó su padre, viéndola entrar en la cocina.
_Sí, yo tampoco. Algo me despertó y ya no pude dormirme de nuevo.-Mencionó ella mientras abría la nevera.
_¿Algo o alguien?
Preguntó su hermano en un tono burlón, ganándose una patada por debajo de la mesa de su hermana menor.
Una vez que la joven se sentó en la mesa, hizo su aparición el nuevo integrante de la casa, con una pequeña sonrisa pícara apareciendo en sus labios. Megan decidió ignorarlo completamente, mientras se distraía con su celular.
_Buenos días a todos.
_Eran buenos hasta que apareciste.
_Un placer para ti también, Megan.-Respondió Luke, palmeando su espalda y ganándose una cara de asco por su parte.
_Buenos días muchacho, ¿Se te ofrece algo en especial para comer?
El moreno negó con su cabeza rápidamente, mientras se sentaba en la mesa de desayuno junto a Zack y frente a Megan, la cual seguía con la mirada en su teléfono celular mientras desayunaba su cereal.
_No se preocupe señor Díaz, estoy bien así. Nada como comenzar el día con una buena y refrescante ducha, ¿no es así?
Si bien la conversación la estaba teniendo con su padre, Megan sabía que el comentario iba para molestarle. Incluso, en cuánto se atrevió a levantar su mirada le vio guiñarle un ojo casi desapercibidamente, lo cual le provocó náuseas. Le molestaba que siendo tan imbécil como lo era, se comportara con su padre como si fuese alguien completamente distinto, dejándola a ella como una loca desconfiada que le odiaba sin razón.
_Ayer olvidaste recoger a tu hermana, Zack.
El rubio asintió, engullendo una cucharada de cereal.
_Lo siento.-Mencionó con la boca llena.-Lo olvidé completamente, estaba en una cita.
_¡Y el premio del mejor hermano del año es para...-Mencionó Megan mientras fingía tocar un redoblante.-...Ti! ¡Felicitaciones!
_No puede volver a pasar, Zack. Debo saber que confío en ti, sobre todo en los días en los cuáles no estaré.
La morena abrió sus ojos mientras rogaba el haber oído mal las palabras de su padre.
_¿Cómo has dicho?
Preguntó finalmente, mientras su padre le evadía la mirada soltando un suspiro pesado, sabiendo lo que ocurriría.
_No te lo mencioné antes porque sé cómo te pones con estas cosas. Sólo me iré unos cuántos días por un viaje de negocios.
Casi evadiendo la respuesta de su hija, tomó su saco y salió de la cocina, siendo rápidamente perseguido por ella, quien le seguía detrás.
_¿Estás bromeando? ¿Realmente te irás?
_Por unos días, como dije. Prometo que estarás bien, Megan.
La nombrada se detuvo en seco, mientras soltaba una risa atónita.
_¿Realmente me dejarás aquí? ¿Con ellos?
_Bueno, no puedo llevarte. Tienes escuela y yo muchas cosas que hacer.
_¿Acaso tienes idea lo malo que suena eso?
_Lo sé. Y es por eso que te dejaré a cargo de la casa. A Zack ya le dejé indicaciones específicas, pero tú estarás al mando de todo. ¿Puedo confiar en ti?
_Esto es increíble. Me abandonas aquí con dos máquinas de testosterona y un cerebro diminuto, ¿y sobre todo esto pretendes que además cuide de la casa?
_Sólo quiero que evites que la prendan fuego.-Dicho esto, tomó las llaves de su auto y dejó un beso en la frente de su indignada hija. -Debo irme. Si quieres, hablamos luego sobre el asunto. Cuídate.
Y así sin más, Megan le vio salir de su casa luego de haber soltado la peor noticia luego de la ya sucedida peor noticia que le había podido ocurrir. Cuando pensó que las cosas no podían ponerse peor, así lo hicieron.
Sin dudas, le esperaban unos largos días en aquella casa.