—Muy bien, señores —anunció Harper, de pie sobre la mesa de centro, sosteniendo una botellita de tequila como si fuera un trofeo olímpico—. A partir de este momento, cada que alguien falle una respuesta… ¡SHOT! —Eso no es parte de las reglas tradicionales —gruñó Damien, cruzado de brazos. —¿Y tú crees que esto es tradicional? ¡Estamos en una casa de seguridad, en un pueblito perdido, después de haber huido de la ley! —replicó Harper—. ¡Vive un poco, dios nórdico reprimido! Luca ya tenía los caballitos servidos. —Yo estoy listo para morir. Primera ronda: Luca actuando. Empieza a mover los brazos como si volara. Luego pone cara de preocupación, de "me voy a estrellar", y simula una caída épica. —¡Avión! —grita Harper. —¡Avión presidencial! —grita Damien. Luca se detiene. —¡No! Era

