“El loto crece en aguas fangosas, para purificarlas tomando el aroma de la pestilencia contrastando con su bella apariencia”
— General, General —llamo persistentemente sin obtener respuesta, salgo de la habitación que me ha dado en la tienda y comienzo a dar vueltas en ella, hasta que me detengo al oí una delicada conversación
— Su alteza, usted es el legítimo heredero del trono, no puede huir de su responsabilidad — dice un hombre joven — Gao Dai, no me llames así aquí, el emperador me ha concedido libertad mientras él aún se encuentre con bien y a salvo — dice el General
— Pero, Mi señor — refuta el hombre — No estoy listo para asumir tal cargo, me falta entereza y sabiduría, aún puedo aprender de mi padre y mientras él está en ese trono aniquilando a su gente, aprenderé de sus errores para no cometer los mismos, mientras defiendo a esta nación desde el mismo campo de batalla en el cual nací — dice
— Sí, alteza — responde el hombre algo satisfecho, lo que acabo de descubrir sin duda no es un secreto simple, si algo soltaba yo, podría considerarme una espía y corría el riesgo de perder mi vida, el pasado es tan peligroso como el futuro
— Gao Dai, gracias por acompañarme todo este tiempo, estás conmigo aun cuando los enemigos de la justicia y la verdad quieran destaparlo todo, por ahora, recuerda la historia imperial, él legítimo heredero está muerto y yo, sólo soy el hijo adoptivo de Su majestad
Un momento, si lo que estoy escuchando es cierto, este General, debe ser el segundo emperador de la dinastía Ming, pero muerto poco después de su nombramiento oficial como heredero ¿Zhu Biao? No, él realmente murió en la historia, pero ¿hijo adoptivo? ¿Zhu Quan? Según la historia, es otro hijo de Hongwu que se desempeñó por ser un importante oficial militar, además de muchos talentos como el ser un gran conocedor del TÉ y ejemplo de ello, ha sido el té que he probado de su mano, pero según esta solo fue un Señor feudal, pero no un general príncipe, CONFUSIÓN y más CONFUSIÓN puede haber algún momento de la historia, ¿dónde no me sienta confundida o engañada? Ahora, si todo esto es así, sólo quedan unos cuantosaños más de reinado en manos del emperador Hongwu, sólo unos cuantos años más y comenzará el caos y la masacre de los familiares de Su Majestad, pero ¿qué pasó con su esposa e hijos? Acaso, ¿los abandonó? ¿qué pasa con el verdadero Zhu Quan?
— Por cierto, Gao Dai, ¿Cómo está Yunwen? — pregunta con algo de nostalgia
— Lo hace bien señor, está bien instruido, será un buen oficial de la corte, podrá estar al servicio de Su Majestad muy pronto — dice Gao Dai
— Bueno, ser huérfano para este momento no habrá de ser fácil, aunque él también sabe la verdad debe ser más difícil para él mantener un bajo perfil ante Zhu Di — dice el General — Gao Dai, no olvides lo que te pedí — ante las palabras del General, Gao Dai se retira, me producen curiosidad sus últimas palabras, pero trato de no darle mucha importancia a ello, una vez Gao Dai se ha retirado, espero prudencialmente para salir de mi escondite.
— Señorita Zhu, ¿me buscaba? — pregunta al sentirme
— Hmm, sí así es General, sólo quiero decirle que realmente, espero no ser una carga en su campamento, estoy dispuesta a trabajar en la cocina si usted lo permite — digo, él está de espaldas a mí, por lo que veo como vuelve a colocarse su máscara — Yo, lo siento general, pensé que — digo algo nerviosa por decidirme a salir en tan incómodo momento, pero soy interrumpida — No podría permitir que la hija de un oficial de la corte realice tal labor servil — dice
— Señor, sólo soy la hija de una concubina que se casó en una buena familia, aprendí desde muy pequeña a cuidar de mí y de otros, aunque mi padre es un alto oficial de la corte, mi matrimonio no se habría decidido sin el favor del emperador — digo, él se pone frente a mí, se apoya en su mesa de estrategia y se cruza de brazos, logrando que su corpulento cuerpo resalte más de esa forma — Así que tu matrimonio fue concedido por el emperador mismo — dice y yo asiento — Así es General, extrañamente recibí una carta con el sello imperial y en mi familia lo más que se sabía era que me casaría con alguien importante del ejército, sin embargo, en caso de que no llegara a mi destino, debo entregar la carta recibida — digo en respuesta a su observación algo desconfiada
— ¿Podría verla? Después de todo en este caso, soy yo el destinatario — dice y yo no me opongo, sus postulados son correctos y yo mejor obedezco, la saco del cinto del traje que ahora llevo puesto, el cual extrañamente hace juego con el que el General lleva puesto, el sobre contiene el fresco impreso del sello imperial
— Aquí está General — digo y le entrego el sobre, tal vez y sólo tal vez estaba siendo demasiado confiada al poner mi vida sin dudar en las manos de un hombre, sólo porque su voz me parecía conocida y tranquilizadora, pero realmente he podido ver claramente que tengo razones para poder confiar en él , si bien, no conozco su rostro y después de todo en la historia muy pocos retratos se dieron a conocer de Zhu Biao, pero por supuesto la milagrosa calma de su cuartel me hacían depositar mi completa confianza en él.
El general sostiene la carta en sus manos mientras la lee incrédulo, finalmente suelta un suspiro y me mira
— No creo que esté a mi alcance tan alto honor, más me comprometo de toda alma a mantenerla san y salva, mientras esté bajo mi cuidado — dice
— Señor, realmente agradezco tu noble y desinteresada promesa, pero como portadora de esta carta también formo parte activa de lo que en ella se dice, perdóname, pero NO estoy dispuesta a ser una pesada carga en los hombros del General — digo, él se acerca a mí cuidadosamente, pone sus manos sobre mis hombros y con lo que parece ser una sonrisa o un gesto tranquilizador nublado por la presencia de su máscara — No es usted una carga señorita Zhu, es usted en un importante m*****o de la familia de Su Majestad, que ha sido encargada a mi cuidado y como General encargado que soy, no me puedo permitir que algo malo le suceda — dice y hace una larga pausa
— Lo agradezco señor, pero, así como usted no se puede permitir el verme salir herida, yo no puedo el permitirme el sólo depender de su amabilidad y de la nobleza de su rango, permítame al menos poder serle útil de algún modo — digo
El General me observa entre confundido y maravillado, supongo que aún no está convencido de que con mi rango en la familia imperial esté dispuesta a ser un simple útil instrumento.
— Sí es lo que usted gusta, entonces, por favor acompáñeme — dice y tomando un par de abrigos me ofrece uno y salimos de la tienda.
— Bien, señorita Zhu, como verá en nuestro cuartel hay muchos niños con gran necesidad de educación y bueno, yo, soy un general y aunque me encantaría tener la posibilidad de ayudarles, no puedo, mi mente está llena de estrategias y planes de guerra y por supuesto no tengo la habilidad para enseñar con paciencia, cosas como caligrafía o literatura a un niño, sólo puedo enseñar a hacer un riguroso entrenamiento militar y el arte de la guerra — dice mientras vemos a los grupos de niños correr de aquí para allá, entonces, de pronto fija su mirada en mí — ¡Usted! Sin embargo, es alguien muy distinta a mí, se ve como alguien paciente y capaz de enseñar — agrega.
— Para mí, sería un honor hacer esto por usted General, pero como usted mismo lo dice los niños requieren de educación y espero que sea una de calidad, mientras esté en nuestras manos, el brindarla, por ello, necesitaré material para ello y por supuesto necesito de su ayuda — digo haciendo que él se detenga en nuestro recorrido — Por supuesto, entiendo que no estoy en una posición en la que pueda decírselo, pero es claro que verá buenos resultados si me concede su ayuda en estos favores que le pediré, verá beneficio tanto para los más pequeños como para todo su cuartel— digo y así logro captar por completo su atención.
— Muy bien, mientras esté en mi mano, veré qué puedo hacer— dice poniendo sus brazos detrás de su espalda.
— Sé que mantener a personas que no son parte del ejército, es difícil de lograr, por eso quiero ayudarle a facilitar esa parte de su tarea, si me permitiera algo de la madera que tenemos y tierra que encontramos en los terrenos, podríamos crear una huerta móvil de alimentos que permitirán almacenar y producir alimento fresco y constante para todos, pero por supuesto, requiero de material para poder enseñar a los niños, quiero conocer en qué son buenos y en base a ello, enseñarles a ser quienes están dispuestos a ser, por supuesto puede que algunos quieran ser como es usted, pero antes de ello, les enseñaré lo que necesitan para poder lograrlo — digo exponiendo cada punto utilizando mis dedos para marcar la cantidad de favores que he pedido.
— Hmm, pues no tengo objeción al respecto, después de todo, es lo más razonable y lógico que debo hacer, por supuesto, si necesita de libros para su instrucción, tiene mi completa biblioteca personal a su disposición, además es usted quien sabe lo que pueden necesitar haga una lista de lo que crea conveniente para ellos — dice, asiento y finalmente llega otro favor.
— Y General, si no es mucho pedir, los niños aún no me conocen, sería muy difícil que alguien a quien apenas han visto les comience a enseñar, no entenderían o difícilmente se concentrarían por esa razón necesito un modo de ganarme la confianza de ellos y sus familias, por eso, ¿le molestaría si uso su cocina en la noche de hoy? — pregunto
Por supuesto, está más que claro que este hombre de linaje real no me conoce y yo poco o nada lo conozco, tal vez y a lo mejor estaba siendo demasiado confiada o estúpidamente arriesgada, pero, al fin y al cabo, “quien no arriesga no gana” y justo ahora, yo soy su protegida y él es el oficial a mi cargo, y quizá, sólo quizá eso me daba algo de valor ante él.
— Bueno, no puedo negarle eso, pero estaré a su lado no quiero que corra peligro estando bajo mi cuidado — dice
Por supuesto, no soy tonta, sé que también se quiere asegurar de que no vaya a ofrecerle nada envenenado, pero no puedo culparlo, estando en su lugar YO, haría lo mismo, así que le doy mi mejor sonrisa.
— Será un verdadero honor, General — digo y justo en ese momento un hombre llega corriendo al lugar en el cual nos encontramos — General, ha llegado un informe secreto de palacio imperial— dice el hombre, el general me mira esperando a que reaccione y solicitando permiso de retirarme, empiezo a caminar por los alrededores del cuartel.
[…]
Al llegara a la habitación que me ha asignado el general en su tienda, noto que la tarde ya ha caído, veo lo que parece ser un cuaderno, una pluma, un tintero y un par de hojas, me siento en el improvisado escritorio ubicado en la esquina de la habitación, abro el tintero y mojo la pluma en él, tomo una de las hojas de papel y escribo la lista de materiales que necesitaré, iniciando por materiales para clases, pasando por cuerdas, cuencas, ingredientes de cocina, oleos, pinceles y brochas, hasta finalizar en semillas y cagajón de caballo.
Quería ser lo más precisa en esto y por supuesto iba a pagar con ello con la estricta educación que les daría a los niños que el General pondría a mi cargo, finalmente, me decido a llevar un diario en estilo de crónica en el cuaderno que he recibido y decido allí comenzara a escribir las condiciones de vida, mis interesantes descubrimientos y la clase de historia alternativa en la que justo ahora, estoy viviendo.
Finalmente la noche cae, el General se presenta en mi habitación y me lleva lo que es la cocina, me entristece ver lo pobre de los almacenes, aunque llenos de cereales y granos, carecen de vegetales básicos para mantener una sana alimentación, tomo las cosas que puedo necesitar algunas frutas que encuentro aquí y allá, preparo harina de arroz y preparo mazapanes, frutas confitadas y gomas de azúcar, me entristeció pensar en las pobres raciones que recibían los soldados de la nación para su alimentación.
— General, creo que debería mejorar el contenido de su cocina — digo inconscientemente
Él, impotente, sólo suelta un suspiro — Es lo que quiero hacer, pero no puedo hacer mucho hasta que no descubra quién ha robado la tercera parte del dinero, sacado del tesoro real que corresponde a mis tropas, no puedo presentarme sin tener un resultado en mis manos ante el emperador, así que por ahora hacemos milagros con mi dinero — dice
Admiración y un extraño sentimiento de calidez se apodera de mi pecho “Este hombre sin duda era un tesoro” digo era porque en mi línea temporal no llegó a ser emperador, pero si lograse llegar en esta era al poder seguro que cambiaría muchas cosas.
— Señor, te prometo aligerar tus cargas, el día de mañana me gustaría poder conocer el espacio que nos darás para empezar los trabajos de construcción de las huertas móviles — digo y su mirada parece apreciativa a través del misterio de su máscara.
Las preguntas llenan mi cabeza, ¿algún día podría conocer el misterioso rostro de Zhu Biao? ¿Llegaría a confiar de verdad en mí? Apenas unas cuantas horas y me daba cuenta del caso perdido que soy, pues no conocía de nada a este hombre y ya estaba mirando lo amable y bueno en alguien que oculta su identidad, suelto un suspiro frustrado “tal parece que nunca aprendo”.
Hasta ahora entendía que Zhu Biao no había muerto y que su muerte era un asunto de estado, puesto que el Emperador, había estado de acuerdo en fingir su muerte, si bien Zhu Di, aún no aparecía a mis alrededores, pero algo me decía que todo esto tenía que ver con él, lo que ha llevado a que Zhu Biao viva como el “General Príncipe, aunque considerando la máscara sería más el General enmascarado, si bien en la historia seglar de mi era, se sabe muy poco sobre Zhu Biao y luego de que los registros históricos le consideraran muerto, nadie decidió investigar qué circunstancias llevaron a esa muerte, sin embargo, dado que estaba aquí, tengo la oportunidad de llevar más hechos conmigo para ayudar a que se sepa más sobre él.
Zhu Biao, no vuelve a hablar durante todo el camino de regreso a la tienda, y una vez allí, dejamos los abrigos y me deja en mi habitación — Espero, que los aposentos sean de su agrado — dice y se retira
No voy a negarlo, Zhu Quan, el nombre posiblemente prestado que terminó por identificar al príncipe heredero, se convirtió sin darme cuenta en un verdadero enigma para mí, desde aquella primera noche intentaba quedarme despierta tanto como podía, sólo para poder verle retirar la máscara de su rostro y anhelar que tan sólo se diera vuelta y me permitiese conocerlo, conocer su casi desconocido, por no decir que anónimo rostro, pero con cada día que pasa me convenzo de que tendrá que pasar demasiado tiempo, para poder ver lo que con tanto recelo oculta, sin embargo para mí no es ningún problema esperar, me acostumbro a escucharle bañarse, a verle caminar con sólo una prenda atada a su pelvis, lo que me deja ver su cicatrizado pero firme y musculoso torso, me acostumbro a escuchar sus pláticas y hasta sus plegarias a los dioses, en ocasiones hasta escucho como se despierta angustiado o sobrecogido con pesadillas o sueños incomprensibles.
Pero, aunque sepa todo esto, aún falta mucho por descubrir y mucho por comprender.