PARTE 4

1456 Words
A la semana siguiente los resultados de los exámenes se dieron a conocer y, afortunadamente, pase todos. —Tomen su respectivo asiento— el profesor hizo acto de presencia en el aula y eso hizo que los malditos que me molestaban corrieran a su lugar —El día de hoy les daré sus calificaciones— hablo en cuanto vio que todos se encontraban prestándole atención. Estaba nervioso, si no pasaba el examen mi beca desaparecería y ahí todo terminaría para mi —Máximo Williams— me llamó y yo volteé a verlo. —Aquí— me puse de pie y camine hacia su escritorio. —Felicitaciones, tu puntuación final es de 9.5. Sonreí al escuchar eso, algo en mi interior bailo de alegría. La beca aún seguía y eso era lo mejor de todo. —Gracias— tome la hoja y, como siempre, puse mi firma al final de la calificación. —Vuelve a tu asiento— asentí y di media vuelta comenzando a caminar por el estrecho pasillo que había entre los pupitres. Mientras caminaba el idiota de Aarón me puso el pie para que me tropezara y cayera al suelo. Mis reflejos eran mejores que los suyos así que cuando estaba a punto de caer me tome de su pupitre y así impedí aquello. Claro que mis compañeros de clase, al ver la escena, comenzaron a reír y con el cuchicheo. —Idiota— susurró Aarón. —Suficiente todos— habla el profesor. Yo solo me paré erguido y continué caminado hacia mi lugar. —Espero que sus promedios sean tan buenos como los de Máximo como para que se burlen de un accidente. Ustedes ni siquiera alcanzaron la nota excelente. Sonreí al escuchar aquello. No por nada era el mejor de la case y tenía una beca que cubría el setenta por ciento de la colegiatura. El resto del día recibí mis calificaciones de las demás materias y en todas había recibido buenas notas. Ninguna de ellas Yeni menos de nueve y eso me hacía sentir aliviado. Cuando las clases terminaron fui directo al trabajo, el cual se había convertido en un infierno gracias al inútil de Oliver. O sea, está bien no saber nada en los primeros días de trabajo, pero este chico parecía un retrasado, ni siquiera sabía cómo mantener el orden en la piscina. Siempre terminaba haciendo su trabajo y eso me quitaba tiempo que bien puedo utilizar en mis estudios. Como sea, al llegar al hotel fui directo a cambiarme por el uniforme. Fui hasta la recepción y me posicione en mi sitio. Al paso de algunas horas un hombre con su esposa e hijo pequeño se posicionó frente al escritorio. —Buenas tardes— saludo. —Buenas tardes ¿En que puedo...?— al mirarlo vi que era mi padre y por un segundo me quede sin palabras —¿ayudarlo? —Hace poco hice una reservación. —Si, permítame un momento— mire hacia mi escritorio y comencé a buscar —¿A que nombre hizo la reservación? —Arthur Williams— responde y comencé a buscarlo entre la lista de reservación que el hotel manejaba. Cuando lo encontré en la lista volví a mirarlo —Usted hizo una reservación con el plan VIP— me puse de pie y me giré para tomar las llaves de la habitación que se le asignaría. —La habitación número 1510, será suya por los siguientes cinco días— tome el folleto que se les daba a todos los huéspedes —La habitación cuenta con tres recamaras, cada una con su respectivo baño, también hay un medio baño, un balcón con vista al mar y una sala de estar—. Expliqué dándole las llaves y el folleto. —Gracias— dice tomando las llaves. Yo por mi parte me limité a darle una sonrisa forzada. —Max— Oliver me llamó y yo volteé a verlo molesto. —Para ti soy Maximo, recuérdalo. —Es hora del almuerzo. Vamos a comer. —No gracias, aún tengo cosas que hacer. —¿Cómo que? No hay nadie aquí justo ahora. —Tengo que hacer mi proyecto final. No tengo tiempo para comer— dije sin despegar la vista del computador. —¿Estas seguro que el marica trabaja aquí?— escuche la voz de Aarón a lo lejos y por ende volteé a ver. —Si, te digo que el fin de semana pasado vine aquí con mi familia y lo vi. Me puse de pie. No quería involucrarme en problemas dentro del trabajo, di media vuelta y comencé a caminar en dirección a los sanitarios —Encárgate de ellos, iré al baño. —Pero si es nuestro mariquita— Aarón me toma del hombro e impide que me valla. Me giré para poder confrontarlo —Maximo, mi nombre es Maximo, no mariquita— lo mire desafiante. —Para mí tú siempre serás mi mariquita favorito— me toma el cabello y tira de él. Yo le tome la mano y la aparte de mi cabeza —Suéltame— dije. Estábamos a una distancia considerable de la escuela. Si este chico iniciaba una pelea era obvio que iba a defenderme, no estábamos en el instituto y eso era lo mejor. Lo único malo era que nos encontrábamos en el hotel y si me peleaba aquí, la señora Lisa me correría. —Valla, Valla— sonríe —Nuestro mariquita intenta revelarse. —No estamos dentro del instituto así que no soportaré que me trates como basura en cualquier lugar— di media vuelta y comencé a caminar —Así que si solo viniste aquí para molestarme te pido que te vallas de una vez antes de que llame s seguridad y te saqué. —¡NO PERMITIRE QUE ME DES LA ESPALDA!— alzo la voz y eso hizo que todos los que se encontraban en el lobby voltearan a verlo. Se acercó apurado a donde estaba y me jalo del cabello nuevamente —siempre serás mi juguete, que te quede claro. Me solté de él y le apliqué una llave para dejarlo inmóvil —Por favor, señor huésped. Está rompiendo las reglas del hotel y eso no podemos permitirlo. Así que por favor le pido amablemente que se retire antes de que llame a seguridad— lo solté esperando a que se marchara en paz, pero solo conseguí un golpe en la cara de su parte. —Max ¿Estas bien?— pregunta Oliver. —Si, lo estoy. Ahora llama a seguridad, diles que vengan a sacar a estos civiles— lo mire y el asiente. Aarón solo pensó con la cabeza caliente y me soltó otro golpe, este cayó en mi labio y comenzó a sangrar. En cuestión de minutos los guardias de seguridad llegaron y se llevaron a Aarón y su pandilla para sacarlos del hotel. Yo volví a sentarme y continué haciendo mi proyecto final. —Max, estás herido. Déjame curarte— dice Oliver tomando mi cara. —Estoy bien. Solo déjalo ¿si?— me aparte de su mano y continué haciendo mis cosas. Al terminar mi turno guarde el archivo de mi proyecto en una memoria USB para continuar haciéndolo en casa. Apague el computador y arregle el lugar para que estuviera en perfecto estado para la persona que se quedaría en el siguiente turno. Me puse de pie y fui a los vestidores a cambiarme. —Me das un aventon de regreso a casa— dice Oliver entrando al lugar. —¿Qué pasó con tu auto? —Mi tía me lo quitó, alguien le dijo lo de la fiesta que hice y me castigo airándomelo. Una sonrisa burlona apareció en mis labios —Imposible. Iré a un lugar y llegaré tarde a casa. —Estas mintiendo— me miró molesto. —Tu siempre vas directo a casa después del trabajo. —Pero no, no puedo llevarte. Regresa caminado si no tienes dinero para tu pasaje— termine de abotonarme la camisa y tome mi mochila. —Por favor. Ya es de noche y no creo que el transporte público aún pase. —Pues regresa caminando— comencé a caminar, pero él me detuvo tomando mi brazo. —Por favor. Solo por esta vez— me mira. —Está bien— cedí. Al regresar a casa me estacione en el patio y luego me quite el casco antes de bajar. El inepto de Oliver no sabía cómo desabrocharlo así que le ayude a hacerlo. —Listo— susurré mirándolo a los ojos. Me quede mirándolo, sus ojos eran hermosos y su piel era suave y delicada, espera ¿Qué carajo estoy pensando? El solo se acercó a mi y me besó en los labios.
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