Capítulo 4: Quiero que sea feliz

2018 Words
Narra Sarah Tres años atrás. —Buenos días, bienvenida a comidas Alian ¿Qué desea ordenar? Tenía mi plumón apoyado en el papel esperando por escribir la orden de la chica, la reparé unos segundos y parecía no estar muy bien. —Una vida nueva, necesito estar en otra parte del mundo rodeada de otras personas. La chica tenía su cabeza apoyada en la mesa. —Oh, me temo que algo así no podremos darle en este lugar —respondo apenada—. Tampoco creo que en otro restaurante de la ciudad brinden algo así. La chica levanta la frente de la mesa y me mira, tenía sus ojos rojos como si hubiese llorado por un mes. —Dame una taza de café —dice acomodando su cabello. La reparé y luce como una muchacha de esas cuidaditas, su cabello oscuro a la altura de sus hombros se veía muy cuidado al igual de su piel blanca. —Listo, en cinco minutos traigo su café. —Espera, que sean dos tazas. Fruncí mi ceño por notar que estaba sola, pero pensé que seguro esperaba a alguien. —Está bien, dos tazas. Fui a la cocina y dejé la comanda en un lado, al ser algo sencillo yo misma las serví. Regresé con la chica y seguía aun sola, miré a todos lados y nadie estaba cerca, el restaurante estaba algo solitario. Bien, si quería dos tazas, dos tazas traje. —Aquí está su pedido. —Una taza es para ti —dice agarrando una de las tazas. —¿Eh? —Sí, siéntate a tomar una taza de café conmigo. —No, pero yo no puedo hacer eso. —¿Por qué? —Mi padre no me lo tiene permitido. Miré hacia un lado y mi padre estaba asomado en la puerta. —¿Él es tu padre? —Sí, es mi padre y el chef del restaurante. La mujer se pone de pie y levanta sus brazos. —¡Señor! ¡señor! ¿Será que su hija puede tomarse una taza de café conmigo? Es mi cumpleaños y no tengo a nadie con quien compartir ni un vaso de agua. —Oh, claro. Está bien. Mi padre asiente con su cabeza para que haga lo que la chica pide, debo admitir que fue extraño. Halé la silla hacia atrás, acomodé mi delantal y me senté. —¿Cuántos años cumples? —pregunté para romper el hielo. —No es mi cumpleaños, solo no tengo a nadie con quien hablar. La chica toma un sorbo largo de su café. —Soy buena escuchando personas, quizás puedo quedarme un par de minutos más dado que el lugar está solo. —¿De verdad? Asentí y ella por fin sonríe. —Bien, me resulta extraño contarle esto una persona que recién conozco, pero siento que contigo puedo desahogarme. —Soy todo oídos. No es que sea la mujer perfecta, la más correcta y con la mejor vida, pero soy buena escuchando y dando consejos. Aunque constantemente mi vida es un caos, pero al menos ayudo a otros a que no sean como yo. —Toda mi vida es un dilema, a mis 27 años empiezo a encontrarme y pensé que cuando ese momento llegara a mi vida sería feliz, porque encontraría esa pequeña cosa que me haría sentir completa. Lo que no pensé es que eso tan pequeño que me hacía falta, se convertiría en mi mayor problema. La historia de la chica parecía interesante, tomé un sorbo de café y la seguí escuchando. —Mi abuelo es un hombre poderoso, me ama más que a su propia vida y me cuida de una forma obsesiva porque soy todo lo que tiene; mi abuela y mi madre fallecieron en un accidente del que yo me salvé de milagro. Por eso comprendo que sea así conmigo. —¿Cuál es el problema? ¿exceso de amor por parte de tu abuelo? —No es eso, la verdad es que me he sentido llena de muchas responsabilidades. Él siempre fue un hombre estricto que siempre marcaba las rutas por donde yo debía ir, por lo que hemos tenido ciertas diferencias porque no pude moldearme a lo que él quiere. Pero sabes, aun así, me apoya en mis sueños, al final cede para que esté feliz. —No comprendo, me he perdido en tu historia, ¿Qué hay de malo entonces? —Que me gustan las mujeres —suelta de repente—. Acabo de descubrir que me gustan las mujeres, por eso era infeliz en las relaciones que intentaba tener. Vaya, eso no lo veía venir. Pero no tiene nada de otro mundo, está dentro de lo normal hoy día. —¿Y que con qué te gusten las chicas? Creo que lo que importa es el amor, después que se quieran, se amen y se respeten, no hay más que pedir a la vida. —Eso nunca lo entenderá mi abuelo, un hombre religioso que espera me case pronto con algún hombre importante de la ciudad. —Oh, eso parece complejo. —¿Ves a lo que me refiero? —Pero… —dije levantando mi dedo y aclarando mi garganta para dar mi sabio consejo—. Debes contarle la verdad, si te ama aceptará esta bonita condición. Debes decirle que el amor no tiene color, clase, estratos, s*x*. —Eso nunca, ni en mis sueños más retorcidos. Empiezo a creer en la idea que me resignaré a tener que llevar un peso en mi alma. —Creo que lo haces ver más trágico de lo que es. —Es que es complejo de explicar… —ella pausa un momento y enchina sus ojos—. ¿Cómo es tu nombre? —Oh, soy Sarah, Sarah Jessica Alian. —Un gusto, Sarah. Soy Marion, Marion Foster. Nos dimos un apretón de manos, con sonrisas incluidas. —En fin, como te contaba —dice ella para continuar el tema—. Le he mostrado a mi abuelo el tipo de vida que quiero para mí, le mostré lo buena que soy en el mundo de la fotografía y le propuse abrir una agencia, que por cierto está muy cerca de aquí. Hace un par de día se inauguró y todo fue con su ayuda, no sabes lo feliz que estaba por lo que él había hecho por mí; pero él mismo se encargó de apagar mi dicha. —Oh por Dios, ¿Qué pasó? Ya había terminado mi café y rezaba para que nadie más llegara en ese momento. —Me dijo que era hora de casarme, que ya él me había cumplido un sueño, ahora faltaba que yo le cumpliera el suyo; el maravilloso sueño de verme casada con un hombre encantador y darle nietos adorables. ¿Qué se supone le debía decir? Sentí que estaba decepcionando a la única persona que da todo por mí —Marion tapa su rostro al sentir que podía llorar en cualquier momento—. Yo no escogí esto, de verdad que me siento entre la espada y la pared. Intenté ponerme en su lugar y sí, tiene razón; vive un dilema bastante complejo. —Sarah, llegaron clientes —dice mi padre en forma de aviso para cortar la plática. —Oh, Marion, creo que tengo que irme. —Sí, ya ha pasado más tiempo del que creí. ¡Oh! No sabes lo bien que me siento ahora, cuanto necesitaba encontrar a una persona que me escuchara y que… que no me juzgara. —Eso nunca, no soy quien para señalarte. —Sarah, creo que hace mucho necesitaba a alguien como tú en mi vida. Prometo venir más seguido. —Sarah, los clientes esperan —dice mi padre. —Muchas gracias, señor. Por permitirle a su hija compartir conmigo, es el mejor cumpleaños de mi vida. ¡Mañana vendré! La chica parecía otra, se notaba más feliz. Fue a la entrada y le dio un sopetón a la puerta. Miré a mi padre y este tenía toda la cara arrugada. —¿Quién era? Yo levanté mis hombros en señal de “ni idea” Y así fue, ella volvió al día siguiente, luego al otro día y al otro, hasta la luz de hoy que ya nadie la saca de la cocina de mi padre. Los últimos días me levanto temprano para mi presentación final de la escuela de leyes, al terminar le ayudo a papá, luego llega Marion en cualquier momento… —¡Buenos días! Ya está aquí. —Que rico olor, vengo muerta de hambre. —Quisiera saber si en tu casa no te dan comida —responde mi padre—. ¿A dónde va todo lo que comes? —Ejercito mi cuerpo, señor Wilson. —Ven, te hice un sándwich de pollo, tal como te gusta. Sonrío por lo que escucho, él finge que no le cae bien; pero se extraña cuando no aparece para molestarme. —¡Oh, que delicia! ¿seguro que no quiere adoptarme? —No Marion, seguro. Ya estás muy vieja para eso. —¿Cómo que vieja? Salí de mi habitación para saludarla, la vi atragantarse el sándwich por lo que supe que algo no estaba bien. Siempre intenta encontrar refugio en la comida cuando su corazón está lastimado. —¿Quieres acompañarme afuera? —le dije señalando la puerta trasera. Ella va tras de mí con una sonrisa que desaparece cuando ya estamos solas. —¿Qué te pasa? —Otra vez mi abuelo… Siento mucha empatía por ella, he querido ser su apoyo y hacerle sentir que aquí es comprendida. Después de escuchar todo lo que tuvo que pasar, le dije que tuviera calma, yo ahora más que nunca estaba dispuesta a ayudarle con esa absurda cita. —Calma, quiero que hables con tu abuelo y hagan las pases, sabes cómo contentarlo, en la noche viaja con Luna y disfruta de su cumpleaños que yo iré a esa bendita cita después de sustentar. —¡Gracias! —grita Marion rodeándome con sus brazos—. Te debo demasiado Sarah, que sería de mi vida sin ti. —Ya, cambia esa cara y ve a trabajar, espero que me traigas el mejor recuerdo de marruecos. Marion se va con su sándwich, me hace feliz verla así. También tengo mucho que agradecerle porque por ella las ventas han mejorado, hizo unas fotos increíbles y creó una página que han ganado seguidores, lo que ayuda a los ingresos de la tienda; eso se lo debemos a ella. Hice mi turno incompleto, pues debía prepararme para lo que sería el momento más importante de mi vida; no me refiero a la cita, me refiero al cierre de mis estudios. —¿Cómo me veo? —Como toda una abogada —responde mi madre con orgullo. —Que tengas mucha suerte, hija. Mis padres me dan un abrazo de esos recargados de energía y salgo de casa a la estación de bus para irme a la universidad, estaba muy nerviosa; pensaba en todo, hasta en Marion, ya debe estar viajando en este preciso momento. Espero que la pase muy bien, se lo merece. Me parece un poco triste que deba viajar a otros lugares para poder vivir su amor de la forma que quisiera. Llegué a la universidad más rápido que Forest, mis compañeros ya estaban esperando por mí, fuimos muy pacientes y supimos controlar nuestros nervios. Los turnos estipulados se extendieron hacían rondas de preguntas, lo que me preocupaba porque hoy tengo una cita a ciegas. —Turno del grupo número 8, adelante por favor. Mis compañeros y yo entramos en un trance de cuarenta y cinco minutos, solo sé que nos fue bien porque la puntuación que obtuvimos fue de las más altas. Pero no recuerdo muchas cosas, estaba tan nerviosa que pensé que me haría en el pantalón. —Debemos ir a celebrar —dice uno de mis compañeros, —Oh, quisiera, pero tengo un compromiso y ya se me hace… —miré la hora y ¡Carajo! —. Me voy, tengo que irme.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD