ExplorandoMiSexualidad

919 Words
. Pov. Jade Me encuentro con mi mejor amiga en nuestro dormitorio, viendo a escondida de las monjas, videos con contenido s****l. No entiendo por que los mayores siempre quieren limitarnos a explorar nuestra sexualidad entiendo que es algo normal siempre y cuando se haga con responsabilidad, ¿Cierto? —¡Vamos a probar! – le digo a mi mejor amiga, Liliana. —Jade, ¿¡Estás loca!?, ¿No podemos hacer eso? – ella me dice mientras vemos como en un video una mujer le practica sexo oral a otra. —Liliana, según revistas de psicología; las adolescentes solemos experimentar nuestra sexualidad con nuestras amigas – es cierto, leí que el 45 %, prefieren tener estos encuentros con alguien conocido, sin importar el sexo. —No sé si lo pueda hacer, así como ellas – me dice. Mi amiga es muy tímida. Ambas tenemos 18… bueno, 17 años, en unos meses cumpliremos los 18. Nuestros padres son asquerosamente ricos, en especial el mío, Samuel Brown, el inversionista más importante de este siglo, según Forbes. Desde pequeña estoy en un internado, aunque mi padre siempre ha estado pendiente de mí, según él me tiene encerrada aquí para que nadie pueda hacerme daño; en eso va incluida mi madre. Soy extremadamente curiosa todo lo quiero ver, tocar, saber la razón de porque funciona de esa manera. No creo que sea pecado explorar mi sexualidad con mi amiga, digo no estamos en la calle buscando un pervertido para que nos enseñe hacer ciertas cosas. Es lo que pienso. —No tiene que ser como ellas – le digo. Estamos sentadas en la cama, le doy un pequeño beso en sus labios – Yo empezare ¿Sí? – ella asiente. Son las 12 de la madrugada, a esta hora todas duermen, claro, menos Liliana y yo. Ella se acuesta en la cama, yo le bajo el pantalón de su pijama junto con sus grandes pantis, bueno, es que aun no compramos ropa interior sexi. Cuando queda sin nada de la cintura hacia abajo, cierra sus piernas. —¡Lili! – le reprocho. Ella floja las piernas, yo las separo. Dudo un poco en hacerlo, pero de igual forma lo hago. Llevo mi boca a su entrepierna, y al sentir mis labios, grita. — Shh, nos escucharán, has silencio – le ordeno. —Perdón, es que, es que, hace cosquillas – eso me hace reí. Vuelvo a hacer lo de antes. Esta vez intento ser como las chichas del video. Vi cómo una usaba la punta de su lengua para jugar con el botón rosa de la otra, así que hago lo mismo, haciendo movimientos circulares. Mi amiga contiene las ganas de gritar, se remueve en la cama, y arruga las sábanas con sus puños, creo que le está gustando o en su defecto le desagrada, en cuanto a mí, me está gustando. Ahora uso toda mi boca y la muevo en su intimidad como si estuviera besando la mitad de una papaya. Unos cuantos minutos después, ella derrama un líquido espeso y lechoso que toca mis labios. —¡Wow! Lili, tuviste un orgasmo – observo como el líquido gotea en su abertura. La anatomía y fisiología humana es fascinante, por eso quiero estudiar medicina y no negocios, como quiere mi padre – ¿Me escuchaste? – le pregunta. La miro, y tiene los ojos cerrados, está como en un trance. Yo comienzo a besar su vientre, luego su cuello. Mi amiga es muy hermosa, no creo que sea lesbiana, solo me gusta ella. Lili tiene la piel color melocotón, cabello rubio oscuro y corto, en su rostro tiene pequeñas pecas, sus labios son delgados y sus ojos son grisáceos. —Lili – vuelvo a llamarla mientras tengo mi rostro entre su cuello. Ella me abraza. —Si te escuche, ¿Qué fue eso? - me pregunta. —Fue un orgasmo, ¿¡Que sentiste!? - le pregunto con curiosidad. —No sé, cómo describirlo, es como un corrientazo por mi cuerpo – me dice – ¿Sabe bien estar allí abajo? —En realidad, no me desagrado. Es salado, ¿Quieres probar? -asiente. Uno nuestros labios dándole a probar de su esencia, ella me corresponde el beso. Sin darnos cuenta estamos frotando nuestras partes íntimas, ¡La sensación es grandiosa! Ella separa aún más las piernas, yo apoyo mis manos de la cama, no recuerdo si vi esto en el video, solo lo estoy haciendo de forma automática. —¡Oh! Jade, eso... eso se siente tan bien - me dice. Ella también me sigue mis movimientos. —¡Lo sé! - cierro los ojos cuando siento un cosquilleo por todo mi cuerpo, luego percibo como sale de mí el mismo líquido – Lili yo acabo de correrme - detenemos nuestros movimientos. Miro hacia mí si entrepierna y efectivamente tuve un orgasmo – Somos buenas en esto. —Yo quería hacerte correr - me dice decepcionada. —Tú me hiciste correr - le doy un corto beso - Además tenemos toda la noche, para seguir probando. Me alegra poder experimentar esto con ella, a los adultos se les olvida disfrutar de las cosas; de explorar, de vivir de sentir. Se ponen tantas restricciones, y se niegan aprender cosas nuevas. Espero siempre tener la mente abierta para descubrir todas las cosas divertidas que hay en este mundo. Por nuestra parte, continuamos disfrutando de nuestro encuentro, donde ambas logramos llegar a nuestro éxtasis, donde nos olvidamos que existe más allá de las dos.
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