Después de irse de su casa, Catherine había estado recibiendo las llamadas incontables de Marcus, una tras otra. No podía responderle; tenía en mente lo que pasaría, conociendo lo que era capaz de hacer Joseok. En el instante en el que ella respondiera, él la rastrearía, dando con su ubicación en segundos. No sería tan ingenua en ese momento; debía ser más cuidadosa. No podía arriesgarse. Prefirió apagar su celular y darse una ducha extensa. Lo necesitaba con urgencia. Lo que sí quería era olvidarse de cómo había dejado a su esposo después de hacerle el amor. Le dolía en el alma, porque tal vez después de esto no la perdonaría, pero era necesario para realizar su cometido. Suspiró de nuevo mientras se encontraba en la tina y se relajaba un poco. Todo empezaría mañana; sería el gran d

