¿Y dónde está mi novia?

1208 Words
Después de la petición de la mano de Ian a Alicia, los tortolitos estuvieron haciendo planes para la boda. Alicia tenía que organizar un encuentro de su familia con Ian y sus futuros suegros. La chica había solicitado un permiso de su trabajo para viajar a la provincia de sus padres y organizar el anhelado encuentro. —¡Hola amor!... Perdona que te llame algo apurada, pero voy camino a casa, hablar con mis padres y tener todo listo para el encuentro. —¿Cómo así Alicia?...¿Te vas ahora mismo? —preguntó Ian — Si amor, estoy aprovechando unas millas para volar a mi pueblo. Perdón estoy en migración, no te preocupes cuando llegue te confirmo que todo está bien. Ian escuchaba de lejos el típico sonido que se dan en los aeropuertos, pero le pareció un gasto innecesario viajar así, cuando podían ir en carro o tren y ahorrarse ese dinero. Sin embargo, confió en la decisión de su futura esposa. Al día siguiente recibió un sencillo mensaje de que había llegado a casa, pero que la señal de internet estaba algo débil. Las semanas pasaron, Ian estaba tratando de tener todo en orden con la empresa y sus clases de la universidad. Aquella carta de Mystic Aquarium seguía sin abrirse, Ian evitaba todo lo que podía relacionarlo con la arqueología marina. Aquel gusanito de seguir en grandes proyectos de investigación moría poco a poco mientras se enfocaba en su casa y su vida familiar. —¿Ian cuándo vamos a conocer a los padres de Alicia?—preguntó su madre. Ya han pasado varias semanas y no ha dado indicios de tener todo listo. —He tratado de contactarla, pero dice que hay mala señal. La última vez que hablamos fue bastante cortante, mamá. Me preocupa que tenga algún problema familiar que no quiera contarme. —Hijo, es mejor salir de la duda. No puede ser que algo tan sencillo se complique. ¿Tienes alguna idea para la boda?... ¿Escogieron la iglesia?... ¿Dónde se celebrará la boda legal?. Puedo ayudarte en lo que desees, pero creo que Alicia tendrá sus planes para el evento. —El único plan mamá, era visitar a sus padres. Después de eso íbamos a organizar la boda. Voy a tratar de llamarla esta noche, otra vez. La contestadora del móvil de Alicia era la única respuesta que Ian recibía cada vez que llamaba. Aquella situación ya le estaba pareciendo extraña. Decidió buscar entre la gran cantidad de agendas y cuadernos de apuntes el número de la casa de los padres de Alicia, suponiendo que la señal de celular estaba dando problemas, tal vez, el teléfono fijo de la casa sería la mejor solución. —¿Señora Corona, hola es Ian?. Me alegra poder comunicarme por fin con ustedes. ¿Cómo está? —¡Hola Ian!... Tiempo sin saber de ti hijo. Me alegra tanto escucharte. ¿A qué debemos tu llamada? —Estoy tratando de comunicarme con su hija, me podría comunicar con ella. —¡Oooh, Alicia!... Querido no hemos sabido de ella desde la última vez que nos visitaron, eso fue hace un año y medio. ¿Ella viene en camino, entonces? Ian no podía creer lo que estaba escuchando, Alicia no estaba con sus padres. —¿Ian, hola?. ¿Cuándo llega Alicia?—preguntó extrañada la madre. Podemos irla a recoger a la estación. —Señora Corona, voy a investigar si Alicia tuvo algún contratiempo en su trabajo. Ha tenido días de mucho movimiento, ya conoce a su hija. Ella me dijo que iba a viajar después de un importante negocio con unos clientes extranjeros. Ian cortó la llamada. Estaba en shock, ¿Dónde estaba Alicia?. Su prometida estaba desaparecida y él sin tener la menor idea si algo le había ocurrido. Por la hora, la tienda ya estaba cerrada, así que se calmo y decidió que mejor se presentaba en la tienda al día siguiente. El hombre tomó su café y una tostada. No quería comer mucho solo quería saber si algo le había ocurrido a Alicia. Al llegar a la tienda, se dirigió a la administración para que alguien le diera noticias de Alicia. —¡Hola Ian!—le respondió una de las asistentes de Alicia. —¡Rebeca, que bueno verte!... Algo le pasó a Alicia no he tenido comunicación con ella desde hace semanas, en varias ocasiones mis llamadas cae en la contestadora. Rebeca, estaba algo extrañada de que Ian no se ha podido comunicar con Alicia, tampoco sabía exactamente si él o Alicia tuvieron algún tipo de fricción y ella decidió alejarse sin decirle nada. Pero observaba a un Ian algo asustado por si su mujer le había ocurrido algo grave. —Bueno, con ella todo está bien, hombre. Ella ha cerrado un importante contrato en Dubai. Lleva varias semanas allá. Tal vez, su poca comunicación por las múltiples reuniones la han alejado de su móvil. Ayer en la tarde nos envió por correo los contratos y las marcas que vamos a manejar. Así que no te asustes, ella ganó el viaje con varios accionistas al más importante evento de perfumería y joyería. Estaba detrás de varias marcas exclusivas y de alta gama para la tienda. Dubai… Accionistas… Varios días de negocios. Cada una de esas respuestas fueron una puñalada mental para Ian. Su mujer, su prometida, la que estaba encantada por que ellos unieran su vida, se había decidido viajar a Dubai a concretar un negocio. Sin decirle una sola palabra sobre ese tema. ¿Había algo turbio en la historia?. ¿Por qué no decírselo?. La mentira no era necesaria, Ian creía en el éxito laboral de su pareja y la apoyaba. ¿Por qué la mentira? Ian se sentía un estúpido en ese momento. ¿Qué pensarían aquellas personas de él?. Lo habían tomado de tonto su mujer o era un obsesivo y controlador de su pareja. Ian estaba pensando en una respuesta que dar para salir bien librado de esa incómoda situación. —Perdón Rebeca, mi celular ha estado funcionando mal. Creo que debo cambiar de móvil, solo recibo mensajes, las llamadas no entran. Me desesperé y por eso vine hasta acá. —Se entiende, Ian. Además, ella ha estado bastante ocupada en la feria de Dubai. No dan respiro allí. Es casi todo el día. Ganar esa cuenta era su más grande sueño, se le había convertido en una obsesión. No solo para ella, todos los vendedores de la tienda queríamos ganarnos la oportunidad de viajar, pero ella fue la privilegiada. Ian se retiró del lugar, trato de mantener la calma. Lo grave para él, era la mentira y como decirle a sus padres lo que había sucedido. Su mente de regreso a casa no dejó de elaborar un montón de conjeturas sobre la decisión de su mujer. Alicia llevaba semanas en Dubai, cuando él pensaba que estaba con sus padres, haciendo planes para el compromiso. Su gran sueño era eso, estuvo zambullida en ganar esa oportunidad. Ian desconocía ese deseo de su prometida. No quiso ir a su casa, prefirió ir a un bar que estaba cerca de casa y allí ponerse a reflexionar hasta ahogar su mente pensante en alcohol.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD