Encanto o Demonio: Ian Aslán

1190 Words
Ian Aslan es un hombre de gran altura y de presencia imponente, su piel que cuando nació era clara ya es morena y curtida por el sol (el resultado de ser buzo). De pelo oscuro y fuerte contrasta con el destello de sus ojos grandes y de color verde. Nacido en Granada, España y de padres de raíces turcas y árabes hacen de Ian un amante de la cultura y la historia. Desde niño acompañaba a sus padres a sus expediciones. Su padre es arqueólogo y su madre historiadora. Ian es su hijo único. Su madre siempre le decía que ella y su padre tenían pasiones más grandes que agrandar la familia. Pero Ian no dudaba del amor que se profesaban sus padres, creció viviendo con padres amorosos y consagrados en sus profesiones. Cuando sus investigaciones los llevaban a viajar a varios puntos del planeta siempre incluían a Ian dentro de sus expediciones. El niño poco a poco creció entre aviones, hoteles y lugares interesantes que sus padres visitaban. Ian creció rodeado siempre por sus padres, una familia de tres unida para bien y para mal. Admiraba que ambos estuvieran juntos en cada travesía, respetando el espacio e interés del otro e incluyéndolo a él cuando a veces le tocaba a uno cuidarlo a él. Hablaba fluidamente varios idiomas como el español, catalán, inglés, turco, árabe y tenía conocimiento de alemán y griego. Su habilidad por los idiomas era algo que sus padres admiraban muchísimo. Se considera un ciudadano del mundo ya que por sus constantes viajes con su padre ha permanecido más tiempo en otros países. Cuando terminó la escuela no dudó en dedicarse a la geología marina. Su fascinación por Jacques Cousteau y Robert Ballard lo llevaron a hacer del océano su mejor amigo. Adicional a sus estudios de los océanos se capacitó para ser un buzo profesional y así participar en expediciones en donde se requería un experto en el mar. Sus padres volvieron a establecerse en Granada, España debido a un accidente que sufrió su padre en una expedición. Los viajes fueron suspendidos mientras su padre se recuperaba y acompañaba a su madre. Sin embargo, el veredicto final de los médicos al sugerir una vida más tranquila a su padre, hizo que el hombre tomara la decisión de por fin establecerse. Por un tiempo Ian decidió acompañar a sus padres en su ciudad. —¡Feliz Cumpleaños!—los padres de Ian al unísono. —Gracias viejos, ustedes siempre hacen un carnaval cada año de vida. —Ya son treinta y siete años. —le recordó la madre. Aún estamos esperando los nietos, aunque cambiando de chicas a cada rato eso complicó un poco que seamos abuelo. —Pero sale con esa jovencita, cómo es que se llama. —pregunta su padre. —Alicia, papá. Se llama Alicia Corona y es una mujer de veinte y ocho años, no es tan jovencita como la pones. —Hijo, llevas casi cinco años saliendo con ella—interrumpe la madre. Tal vez ella quiere formalizar lo de ustedes y le sigues dando largas a formalizar. Ian miró a su madre y pensó que tal vez tenía razón. Aunque sabía que para Alicia la idea de ser madre no era algo que le atrajera mucho, pero si viajar y junto a él. Alicia es la administradora de una tienda de lujo en la ciudad, algo que probablemente no ayuda mucho a que esté activa en su trabajo si viaja con Ian. Para Ian, una mujer que estuviese en el mismo ambiente que él podría ser más cómoda su relación y comprendería largas ausencias o las exigencias de una expedición. Aunque estaba loco por Alicia, una mujer muy guapa, elegante y emprendedora. Al rato tocan el timbre y la señora Aslan se dirige a la puerta. —Hola Alicia, te estábamos esperando para salir a celebrar el cumpleaños de mi hijo. Alicia saludó cariñosamente a los padres de Ian y se dirigió a su hombre para darle un beso en los labios y entregarle una bolsa que contenía una caja hermosamente decorada. —Gracias amor. ¿Qué será?... —comentó Ian al tratar de adivinar de que se trataba el regalo. —Ábrelo después—le dijo Alicia. Vamos al restaurante, hice una reservación en uno de los mejores y que muchos han comentado sobre la excelente atención y comida. Después de una opípara comida, llegó un hermoso pastel con el cual le cantaron a Ian. La pareja dejó a los señores Aslan en casa para seguir la rumba a solas. ¡Plop! Ian descorcho una botella de champán que vertió en dos copas. Brindo con Alicia por tener un año más de vida. —Gracias bebe, por todos estos detalles. Ambos bebieron hasta terminar la botella para luego empezar a acariciarse e iniciar la otra celebración. —Voy al baño, cariño. Te tengo otro regalito especial—le dijo Alicia. Ian la detuvo y le dijo que primero quería ir al baño para asearse y ponerse más cómodo. Alicia salió del baño con una bata muy sexy de color n***o. Debajo de eso tenía una lencería muy sexy que hacía juego con la bata. —¡Te ves increíble!... Ya sé porque las mujeres se compran esa ropa sexy, la verdad que es excitante verlas así. Alicia camino hacia su hombre que la esperaba en la cama. Se trepó encima de él y empezó a acariciar su cuello, pecho mientras lo besaba apasionadamente. Bajaba poco a poco hasta llegar a su m*****o el que empezó a acariciar con sus manos. Le dio varios masajes y movimientos con su mano a su pene hasta que una vez bien excitado se lo metió a la boca. —¡Mmmm!...¡Mmmm!... ¡Mmmm!... Ian gemía de placer mientras Alicia metía y sacaba de su boca lentamente su polla. Mantuvo por varios minutos la felación a su órgano. El hombre la agarró y la volteo en la cama para empezó a acariciar a su mujer, metía sus pechos en la boca para chuparlos, primero uno y luego el otro, mientras metía su mano en el genital de la chica para acariciar su clítoris. Después de varias caricias al clítoris, Ian introducía sus dedos para estimular la v****a de Alicia cuando ya estaba bastante húmeda entonces metía su polla. —¡Aaah! … ¡Ah!... ¡Ah! —cógeme Ian, cógeme rico. El hombre penetraba una y otra vez. Estaba encima de ella, hacía ciertos cambios de posición para hacer más profunda la penetración. Después de varios minutos ya estaba listo para terminar. —Me voy a venir. Lo haré fuera de ti. —Como quieras amor—jadeaba Alicia. —¡UGH!...un largo suspiro saco Ian al poder eyacular después de una faena s****l con Alicia. Ian se levantó de la cama y fue a lavarse, seguido fue Alicia que se metió junto a él en la bañera para abrazarlo y acariciarlo. Se fueron a la cama y estuvieron varios días en el hotel. Ian de vez en cuando pensaba en lo que su madre le pedía. Que debía formalizar con Alicia.
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