Liger: RENACIMIENTO. Sucumbir en el deseo, fue lo más sencillo de hacer; y más de la manera tan delicada, Kail tomó una de sus piernas; y la puso sobre uno de sus hombros abriéndole un poco más para él, su intención era acomodarse mejor entre ellas. Ángela arqueó más sus caderas, buscando de manera descarada más de su toque. Cuando él dejó un par de besos húmedos; en la parte interior de sus muslos. —Voy a devorarte entera —anunció con voz grave, no le estaba pidiendo permiso, solo era un hecho. Antes de posar sus masculinos labios en su sexo. La malvada boca de Kail; mordisqueó los delicados labios vaginales sutilmente. Por encima de la tela de las bragas que llevaba puestas. Usó sus dientes una vez más, para luego buscar con la lengua su núcleo. El roce de la tela de algodón humede

