Verónica. Era la primera vez que escuchaba un nombre como ese. Todavía podía sentir las imágenes vívidas, lo sentimientos más puros que jamás haya podido imaginar, el rostro demacrado de Lucius mientras sepultaba el c*****r de verónica en el patio trasero de su casa, sosteniendo a la bebé, acunada entre sus brazos mientras le prometía que iba a protegerla. Sabine sufrió un golpe repentino de realidad cuando abrió los ojos, la primera persona que vio a su lado era Dorian, estaba dormido apoyado sobre la camilla mientras le tomaba de la mano, Sabine tardó varios minutos largos en asimilar dónde estaba y por qué. Sin embargo el característico aroma de las medicinas le dio rápida respuesta a sus incógnitas. — ¿Sabine…? — Dorian se levantó lentamente cuando ella retiró su mano, él se sorp

