Emily Parecía que me dirigía con mucha paz hacia algún lugar, a donde tenía mucha expectativa por llegar, cuando de repente, escuché a lo lejos unos golpes que llamaron mi atención. Miré hacía atrás y aunque no veía de dónde provenían, percibí que se tornaban más altos cada vez. Mi alma supo que estaban llamando mi atención. Pero visto que me traía un gran deleite llegar a donde iba, vacilé. Miré hacia adelante, tratando de decidir, si seguía o si regresaba, Pero miré otra vez hacía atrás, ya que el llamado se hacía insistente a medida que iba adaptándome al trance de regresar mi alma a mi cuerpo, lo cual creo que no me agradó mucho por la cara de disgusto que puse, al entender que lo que pasaba era, que alguien estaba tocando a la puerta de mi habitación, obligándome a despertar, mient

