-FELIZ AÑO NUEVO- Gritamos todos a las 1:00am para celebrar la llegada del día primero del año.
Abrazo a mi familia emocionada mientras vemos las luces en el cielo.
-Por un nuevo año de prosperidad y dicha- El tío Félix levanta su copa y todos lo seguimos.
Después de terminar de celebrar juntos la primera en caer dormida fue Sasha, luego mi tío que ya estaba muy borracho y por ultimo yo. Pueda ser que volví a tomar de más pero la celebración lo amerita,
-AÑO NUEVO VIDA NUEVA- Grito subiendo las escaleras para entrar a mi habitación y caer rendida.
A las tres de la tarde despierto con un terrible dolor de cabeza, pero estoy feliz es año nuevo y yo sigo aquí. El dichoso Alemán no ha vuelto a aparecer en mi preciosa vida así que ojala se le haya congelado el trasero como pedí. Aunque el maldito se quedó con mi cartera donde tenía mis identificaciones y también se quedó con mi celular, pero no me importa eso lo puedo reportar como robado y obtener nuevos no quiero verlo en mi vida.
Bajo a la cocina pero no hay nadie, en el refrigerador hay una nota que mis tíos dejaron avisando que iban a hacer unas compras. Cojo un vaso con jugo de naranja y me quedo un momento con los ojos cerrados esperando que esto alivie mi dolor de cabeza. Abro los ojos con el ceño fruncido cuando tocan la puerta.
-FELIZ AÑO NUEVO MI AMOR- Carter se abalanza sobre mi provocando que caigamos al suelo el pasa sus brazos sobre mí para que no duela la caída.
-Feliz Año nuevo Carter- digo sonriéndole -¿Qué haces aquí? Creí que estabas con tus abuelos- pregunto aceptando la mano que me ofrece para levantarnos.
-Tengo buenas noticias- dice jalándome hasta la sala. Cierro la puerta de una patada y lo sigo.
-Mis papa ha sido transferido a Canadá y de la empresa que trabaja me han ofrecido una beca para jugar soccer- ¿Se ira?-Vámonos juntos a Canadá así no tendrás que vivir con el tipo Alemán- toma mis manos y las besa.
¿Irme con él? Guardo silencio y pienso las cosas, ¿irme con él? Dominik no se ha aparecido por aquí así que quiero pensar que no vendrá por mí. Hace más de dos semanas que no sé nada de él y no es que quiera saber.
-Carter, él no ha regresado así que supongo que ya me dejo en paz- Digo respondiendo tras un silencio su mirada empieza a entristecerse.
-Nena, no quiero dejarte aquí, quería casarme contigo pero el tipo se llevó tus documentos, ahora podemos huir juntos y no quieres - Es que no puedo además ¿irme a Canadá? Lo que no quiero es deja Inglaterra pero eso significaría ¿ya no ver a Carter?
-Es que yo...No quiero dejar Inglaterra y Carter te extrañare mucho pero no puedo irme contigo- Su mirada se apaga y yo acaricio su mejilla y el hace una mueca en forma de sonrisa.
-Entonces me quedare aquí contigo, dejare que mi familia se vaya sola y trabajare para poder pagar mis estudios-
-Carter, esa beca es algo que te beneficiara mucho podrás jugar y estudiar, tu familia estará muy orgullosa de ti y sobre todo podrás madurar- digo riendo y el igual.
-No quiero dejarte- acaricia mi mejilla.
-Te quiero ¿si?- le doy un beso.
Después de seguir conversando con él por un par de horas y comer una pizza se fue de casa para arreglar su maleta tendría que viajar pronto a Canadá, no rompimos y decidimos dejarlo al tiempo pero si le prometí que hablaríamos siempre. Carter es buena persona y lo quiero mucho cometió un par de estupideces en el pasado pero salimos adelante con nuestra relación es un completo inmaduro pero al momento de conocerlo más es muy buena persona, a veces puede ser un insoportable pero me he divertido de buena manera con él.
Mi familia se ha tardado demasiado ahora que lo pienso, así que decido marcarle a mi tía Sarah.
-Carrie cariño ya vamos hacia casa- dice con la voz nerviosa.
-Muy bien aquí os espero- contesto y cuelgo.
Decido salir a dar un paseo así que me pongo un jeans, tenis, abrigo y gorro hace mucho frio fuera. Camino por las calles solas de Manchester, todos de seguro aún siguen dormidos de la borrachera de ayer, porque el parque se encuentra solo, sigo caminando de manera lenta. Al pasar por un callejón siento que alguien me persigue, saco un espejito de mi abrigo y veo a un tipo venir tras de mí, acelero el paso para poder salir corriendo pero el tipo es enorme y me toma de la cintura para estrellarme en la pared, maldita sea porque tenía que sucederme algo así a mí.
-Hola, preciosa- dice sujetándome fuerte para intentar besarme.
-Suéltame maldito- Le golpeo la entrepierna y
-Estúpida- Grita y me suelta para después retorcerse del dolor, aprovecho para salir corriendo pero
-Espera que te alcanza-El tipo comienza a perseguirme trato de correr todo lo que puedo el tío es demasiado rápido.
Yo corro más pero me alcanza.
-Te tengo- dice pasando su cara por mi cuello, me da un terrible asco y trato de soltarme pero es imposible el maldito ha puesto todo su peso sobre mí para que no me mueva.
-Suéltame por favor- digo y las lágrimas que trate de contener empiezan a correr por mis mejillas.
Una camioneta frena de golpe justo en frente de nosotros y Dominik sale de ella hecho furia. Toma al tipo del cuello y lo tira al suelo para después soltarle un golpe que hasta a mí me dolió pero se lo merece por malnacido.
-No te han enseñado a tratar a las señoritas con respeto- le suelta otro golpe mientras el tipo que grita lo siento, yo no puedo dejar de llorar en verdad estoy muy asustada. Los guardaespaldas de Dominik lo sujetan y yo caigo en el suelo llorando, Dominik me observa y se acerca hacía mi con el rostro molesto, pienso que dirá algo estúpido pero lo que hace es ayudarme a levantar para después cogerme en brazos y abrazarme, yo me apego a Él y lloro sin control sobre su pecho envuelto por una camisa azul.
-Tranquila Ya estoy aquí- dice y besa mi cabello.
Eso me tranquiliza un poco aunque me parece muy extraño de su parte logra estabilizar mi corazón.
-Tranquila, vamos a casa- dice y me lleva abrazada hasta la camioneta negra. Los guardias ya no están y por un momento siento lastima del tipo que me ataco lo han de estar golpeando, ese pensamiento me da un poco de horror que reflejo en una mirada que Dominik comprende.
-No lo están matando- dice conduciendo. Cada vez que me mete a esta camioneta termina dejando a sus guardaespaldas tirados ¿eso es ético? Me pregunto pero no quiero preguntarle y lo ignoro.
-¿A que has venido?- pregunto temiendo su respuesta.
-He venido por ti ya es tiempo de irnos- dice. No, no y no maldición creí que se había olvidado mi existencia y sobre todo creí que estaría con el trasero congelado. Rio ante mi pensamiento.
-¿De qué se ríe señorita Snow?- pregunta observando con el ceño fruncido. Me hace recordarle el beso que me dio en el cabello.
Es algo que haría por cualquier chica en apuros Carrie no le des vueltas al asunto y síguelo odiando.
-Nada- digo.
Alemania, no quiero ir a Alemania. Podría ser que acepte la idea de ir con Carter a Canadá, por lo menos estaría en el extranjero con una persona que quiero.
-Tienes mis cosas- digo
-Iba a dártelas pero tú te fuiste del hotel- se coge de hombros mientras estaciona frente a mi casa. ¡Ha! Menudo mentiroso. Una faceta nueva del Alemán un mentiroso.
-Gracias- digo y el me mira serio.
-Hablaremos sobre eso después- dice y yo salgo ignorándolo. Es que le cuesta dejar de ser un puto hielo.
Entro a la casa hecha furia, sobre todo por haberme mostrado tan débil ante él.
-Carrie, ¿qué sucede? ¿Por qué estas con los ojos hinchados? - mi tía se acerca a mí con rostro preocupado.
-Un tipejo se quiso pasar de listo per...- el timbre suena. -No abras- le digo a mi tío que ya está abriendo.
-¿Por qué?- dice viéndome para luego ver al trajeado que está en las puertas.
-Buenas Tardes- dice con una voz caballerosa. –Señorita Snow- me mira con una sonrisa. Que le den. Camino hacia las gradas ignorándolo.
-Entre por favor- mis tíos los reciben mientras yo me encierro en mi habitación.
Lo dicho esta ¡Me voy a Canadá! Comienzo a preparar una maleta con una sonrisa me iré a Canadá por unos días y regreso cuando este tipo ya se haya perdido. Abro una de las gavetas donde tengo mi pasaporte pero no lo encuentro maldición. ¡¡No esta!!
¡Ha! Perfecto, sin pasaporto no hay modo de que salga del país. Con una sonrisa en el rostro bajo hacia donde está el Alemán y mi familia.
-Os tengo una mala noticia- digo entrando con una sonrisa, atrayendo la mirada de todos.
-¿Que sucede?- Tío Félix me mira con la ceja enarcada.
-Tal parece que parece que hice mi maleta por gusto-Dominik me mira serio-No tengo pasaporte- Dominik me mira con una sonrisa. ¿Este es bipolar o qué?
-Carrie, yo...- mi tía habla incomoda.
Ahora que mierda, Dominik se rebusca algo en su chaqueta.
-Yo creo que no habrá problema- dice mostrando mi pasaporte,
De donde demonios lo ha sacado.
-Se lo dimos hace unas semanas y no necesitas pasaporte en Europa, no seas bruta. - Mi tío habla nervioso - No te enojes Carrie, tienes que entender que es algo que queremos por tu bien-
-Si Cariño es una gran oportunidad- dice mi tía.
-Como ya has dicho que tienes la maleta lista es hora de irnos- Dominik se levanta para acercarse a mí con una sonrisa.
-Te odio- le digo apretando los dientes.
-Me vale poco- dice con voz baja-Ve por tu maleta, ¡Ya!- ordena.
-Yo me iré a Canadá con Carter- digo retándolo. Pero lo no se inmuta.
-Hija, hazlo ¿si?- La tía me hace una cara de súplica.
Resignada subo a mi habitación para coger mi maleta, unas lágrimas anuncian que quieren salir pero las evito a toda costa. La cojo y miro mi habitación por última vez.
-Aquí estaremos esperándote- dice Félix acercándose hacia a mí para abrazarme.
-vendré pronto- digo.
-Obedécele, es un buen tipo- dice mi tía llorando.
-Me iré a despedir de la Sasha- digo soltándome para no llorar frente a ellos, camino hacia la habitación de Sasha que está dormida.
-Nena, despierta- le digo suave. Ella se remueve y comienza a abrir los ojitos.
-¿Que sucede?- pregunta.
-Tengo que irme- le digo-Y quería despedirme.-
-¿Con el Alemán odioso?- pregunta.
Yo asiento abrazándola
-Te extrañare pórtate bien- le digo.
-No te dejes de ese ricacho Alemán- dice y me besa.
Nos despedimos y bajo hacia donde Dominik me espera. Antes de salir vuelvo a abrazarlos a todos con lágrimas.
Dominik toma mi maleta y subimos a su camioneta donde ya están los tipos de regreso, ¿cómo lo hacen tan rápido? Llegamos al aeropuerto y sigo sin dirigirle la palabra a Dominik que solo me observa serio de vez en cuando. En el avión ya que no quiero conversar con el decido dormirme, eh imaginar que no estoy con él y mágicamente lo logro.