Maldición nunca creí que tener que cuidar a la hija de Joseph sería tan difícil. No entiendo porque esta chica es tan complicada, cualquier mujer de su edad estaría emocionada con la idea de ir al extranjero a estudiar en una de las Universidades más caras, o el simple hecho de vivir conmigo debería de agradarle un poco ¿no? Tengo dinero y puedo darle lo que quiere, pero en vez de estar agradecida me pone el mil y un peros de que no quiere irse, si sé que tiene sus amigos pero venga que ese niñato que tiene por novio es un completo imbécil, y eso puedo demostrárselo no puedo dejar que se case con un imbécil como él.
Conduzco de manera acelerada de regreso hacia el hotel, estoy hecho una furia no puedo creer que una mujer me traiga así, a parte tengo que volver de inmediato a Alemania y estoy en un cien por ciento seguro que Carrie no querrá venir conmigo, le dije que la dejaría aquí hasta el día de navidad ha esto solo le falta una semana pero no me puedo quedar a esperar.
Estaciono el auto y ella sale corriendo.
Maldición que va a pensar la gente que la quiero secuestrar. Salgo del auto corriendo hasta atraerla hacia mí la tomo de la cintura y ella trata de soltarse, me muerde el hombro pero esta vez no sucederé, solo hago una cara de dolor pero no la suelto.
-Carrie, tranquilízate que ya me has acarreado muchos problemas para que ahora piensen que quiero secuestrarte-
-Pues que lo crean por c*****o, quien crees que eres para mandar a tus brabucones a buscar a Carter, que parte de MI NOVIO, no te quedo claro Dominik-
Oh vaya es la primera vez que dice mi nombre.
-Crees que te dejare que estés con alguien que no te respeta- le digo
Se empieza a calmar y comienzo a bajar la fuerza con la que la tengo agarrada no sin antes percatarme que no se escape. Me observa con la mirada hecha furia.
-Lo que paso ayer, fue porque estábamos muy tomados, Carter nunca haría algo que yo no le permita-
¿Así? Pues te tiene muy engañada Señorita Snow.
-Vamos a la habitación- le digo. Se da la vuelta y comienza a caminar hacia el ascensor furiosa.
Ambos entramos al ascensor de manera silenciosa, la miro de reojo y noto que su enfado es de completo odio hacia mí. Maldición que he hecho para que me odie.
Tratarla como si fueras el rey del mundo...
Obligarla a hacer lo que no quiere...
Meterte en su relación...
Mi subconsciente empieza a atacarme haciéndome ver como el enemigo pero lo único que quiero es cumplir la promesa que le hice a su padre. Sé que Joseph no hubiera querido que su hija cometiera una estupidez como la que estuvo a punto de hacer ayer.
Al llegar a la habitación me mira desafiante.
-¿Por qué me odias tanto?- pregunta molesta.
-No te odio- contesto secamente.
-¿Por qué quieres alejarme de mi familia? Mis amigos, mi novio- Se da la vuelta sujetando su cabeza exasperada por un momento pienso que va a llorar pero en sus ojos solo logro ver vacío y templanza.
-Carrie solo estoy haciendo esto porque tu padre congio en mi para que te cuidara, él y yo éramos muy cercanos y sé que hubiera querido que yo te ayudara así como él lo hizo conmigo- Le hablo tratando de acercarme a ella.
Joseph me ayudo en la peor etapa de mi vida él fue el que me ayudo a salir de tanto lio en el que me metí y es por eso que estoy en deuda con él y quiero ayudar a su hija.
-Si mi papa confiaba en ti es porque eres buena persona- dice-Pero yo no puedo confiar en alguien que amenaza a las personas para que se aleje de mi.-
Hay vamos otra vez con el asunto del niñato ese... No puedo decirle que el tipo le ha engañado porque estoy segura que me odiara más.
-Ese chico no te conviene- digo
-Nos casaremos- dice con voz segura.
Según ella dejare que se case con alguien como él.
-No vas a casarte con un tipo como el, en una semana te vas conmigo a Alemania así que no puedes hacerlo, haremos lo que ya está dicho- digo tratando de mantener la calma.
-Tú no parece que ya estoy grande para poder decir que hago con mi vida- dice molesta.
Aprieto los dientes para no levantar la voz pero es casi imposible, esta chica es una cabezota.
-Deja de comportarte como una cría y deja de decir tonterías no te casaras con ese chico- le digo más que enfadado.
-Y tu deja de comportarte como un gillipollas y déjame en paz- grita.-Espero que te vaya bien en tu jodido viaje y espero que se congele el trasero en Alemania- dice molesta saliendo.
¿En serio? ¿Trasero congelado? Por un momento quiero reír pero al verla salir la sigo.
-No me sigas- dice sin mirarme.
- Björn te llevara a casa- les digo.
-Puedo tomar un taxi- habla frunciendo el ceño.
-¿Tienes dinero?- pregunta sabiendo que yo tengo todas sus cosas.
-No- responde mordiendo su labio.
No responde y camino delante de ella. Ella me sigue sin protestar después de todo aceptara que Björn la lleve. Salimos del hotel y el carro ya espera con ella, se sube sin volverme a ver.
-Que tengas una Feliz Navidad- le digo de manera amable-
-Frohe Weihnachten, Arschloch- Me dice sin volverme a ver cuándo el auto se pone en marcha.
Escucharlo de su boca con un Alemán muy bien aprendido me provoca una sonrisa si hubiera omitido el idiota quizá no hubiese sonreído como lo hago ahora. Regreso a la habitación a recoger mis cosas, en unos momentos tengo que viajar a Alemania por los asuntos pendientes.