Sorpresas al aterrizar

1887 Words

SAANVI La voz metálica del piloto llenó la cabina con un murmullo educado: “Nos preparamos para el aterrizaje, ajusten cinturones…”. Abrí los ojos despacio, como quien no quiere que el sueño se acabe, y lo primero que vi fue su rostro. Liam. Dormía profundamente, con las cejas relajadas y los labios entreabiertos, como si por fin el mundo le hubiera dado un respiro. Su brazo pesado me rodeaba la cintura, su calor era una manta más eficaz que cualquier otra en el avión. Me quedé quieta, observándolo. Había algo hipnótico en ver a un hombre como él —tan fiero, tan peligroso para todos los demás— rendido al descanso, confiado solo porque me tenía en los brazos. Sentí un nudo en la garganta. Nunca nadie me había abrazado así. No como quien vigila un objeto valioso, sino como quien se aferra

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD