Katherine.
Mientras las demás se preparaban para dormir, me tocaba alistarme para mi encuentro con el rey.
Ria me ofreció diferentes pelucas, elegí una de color azabache y me la puse.
—No creo que necesites eso— Clear lo asegura en mi cabeza.
—¿Por qué no? Me gusta...
—Al parecer no entiendes nada ¿verdad?— decido ignorarla por que simple hecho de que no me interesa su opinión, mucho menos la del rey.
Me despido de Anna y Clear con pesar, trato de alargar los segundos para nunca salir.
Ria se cansa de tanta vueltereta y me obliga a salir.
Caminando por los pasillos no puedo evitar deslumbrarme con los lujos que nos rodean.
Gracias a ello, termino chocando con una castaña pálida de ojos carmín.
Una vampira, supongo.
—Que hermosa...— se acerca, toca mis labios a su antojo y me estremezco.
Cada vampiro puede hacerte perder la cordura.
Ella debe ser importante, la escoltan soldados y Ria no objetó cuando la vampira me tocó.
Su mano continuó acariciando mis labios hasta descender a mi cuello deteniéndose en mi escote.
Lo.acaricia suavemente, me gustaba sentir sus manos mimando mi piel, pero debo ser fuerte y resistir ante los encantos diabólicos.
—Dime tu nombre— demanda metiendo su mano dentro de mi escote.
—Katherine— muerdo mi labio conteniendo un jadeo que me delate.
—Te quiero en mi habitación— susurra en un tono áspero.
La verdad me tomó por sorpresa su descaradez.
—Soy propiedad del Rey— le quito la mano de mi escote, un poco apenada pero furiosa sobre todo.
Si piensa que soy una prostituta se equivoca.
Tampoco pienso cumplirle los caprichos a una vampira malcriada.
—Lastima, siempre tiene a las mejores— acaricia su barbilla, me da una última mirada y se va.
Al instante, Ria me toma del brazo continuando nuestra caminata.
—Es mejor que no te acerques a la princesa, tiende a encapricharse con cualquier sexo— me advierte.
Con que una princesa...
Eso explica lo atrevida que fue.
Debo decir que la realeza es muy provocadora por el momento.
No tardamos en llegar a los aposentos del rey.
—No faltes el respeto a su majestad— me advierte y se va.
Afronto mi destino con tal de sobrevivir.
Golpeo la puerta hasta escuchar un "adelante" de él.
Con cuidado abro la puerta. Cuando entro, la cierro y lo busco de inmediato.
Casi me atraganto con mi propia saliva cuando lo diviso en el balcón sin camisa, bebiendo una copa con un líquido rojo.
Diría vino, pero es un vampiro, no creo que eso sea vino.
La luna alumbraba su cuerpo perfecto.
¿Qué se sentirá recorrer sus cuerpo bajo la luna?
Doy un brinco cuando los pensamientos se dispersan y él voltea a mirarme con una sonrisa radiante.
Extiende su mano pidiendo que me acerque, hago caso y tropiezo con cualquier cosa.
Llego en aceptar su mano que me envuelve y no tarda en hablar.
—¿Qué es esa cosa horrible en tu cabeza?— con un deje de ira me quita la peluca y la tira por ek balcón.
—Eres un...— sin terminar la frase, instintivamente cubrí mi boca con mis manos.
Aún soy joven para morir.
Pese a mi maldita estupidez, no me reprendió.
Con sutileza me planto a su lado contemplando la hermosa luna.
Tanto que me obliga a callarme cuando sus brazos rodean mi cadera mientras ubica su cabeza en mi cuello.
Aspira el aroma de mi cuello, luego sigue con mi cabello.
—Hueles a rosas...
—Ah, pues, bueno...— sus brazos se aferran más, vuelve a poner su cabeza en mi cuello y lo lame de golpe.
Me muevo por la sorpresa, ejerce fuerza impidiendo que huya y sigue lamiendo.
Siento escalofríos, mis piernas flaquean y que no termine de lamer me vuelve loca.
Como su lengua recorre mi cuello provoca que mi sexo se despierte.
—No digas nada, me vuelves loco— sigue detrás mío, no podemos vernos, quiero decir lo vulnerable que me volví y entonces...
Clava sus colmillos en una zona lamida. Con un mano tapa mi boca evitando un chillido.
Era doloroso, pero a su vez placentero.
La forma en como succionaba mi sangre me encendía. Ni hablar del impacto de sus labios contra mi piel.
Va aflojando su mano poco a poco hasta sacarla de mi boca.
Suelto suspiros cargados de placer y dolor. Una mezcla extraña pero adictiva.
Gruñe cuando me escucha, separa sus colmillos de la zona perforada y me voltea.
Veo como mi sangre se le escurre por sus labios, pierdo mi razonalidad cuando me acerco a sus labios y lamo mi propia sangre.
Es salada, me dio asco, pero quería ver su expresión.
Al hacerlo, con desespero sello mis labios contra los suyos, dándome de probar más de mi propia sangre.
Correspondo al beso y la necesidad de que me posea crece cuando mi lengua se tropieza con sus colmillos.
La atención de su lengua contra la.mía era perfecta. Tenía el poder, la sometía a su antojo.
Se separa de golpe, me sorprendo de que lo haya echo.
Ambos estábamos disfrutando...
Vuelve sus orbes a los orificios donde goteaba un poco de mi sangre. Lame la zona mientras me aferro a su cabello.
Que su lengua humedezca mi piel es algo asombroso.
—Eres tú, estoy seguro— dice en un momento. No le doy importancia, ahora mismo lo que quiero es otra cosa, y no que me diga cosas lindas al oído.
Se percata de mi desesperación cuando aprieto su cabello para que siga lamiendo donde perforaron sus colmillos.
Soy tirada a la cama por él.
Bendito sean los vampiros, amén.
Llevo mi cabeza hacia atrás ofreciéndole completo acceso a mi cuello para que lo muerda, lama y haga lo que guste a su antojo.
Desafortunadamente, como si algún ser superior no quisiera que pueda ser complacida carnalmente, una opresión en mi pecho me obliga a detenerlo.
Lo hago a un lado y me levanto de la cama haciendo señas para recibir su ayuda.
—¡Cómo te atreves a escapar!— se exalta sin entender lo que me ocurre.
De verdad estaba deseando sentirlo por todo mi cuerpo, pero el aire me falta, el pecho me duele y no lo nota.
Camino desesperada, suelto un gemido de doloe y finalmente cae en cuenta.
—¡Espera, quédate quieta!— llega a socorrerme, rompe el corsé permitiendo que el aire me llegue.
Pase por alto el hecho de estar desnuda frente suyo, ahora me concentro en respirar.
Mis párpados se cansaron, estaba a punto de caer rendida...
—¿Cuál es el nombre de mi Rey?
—Ethan— me contesta—Me llamo Ethan.
Una vez que lo escuché, caigo y me sostiene entre sus brazos.
Grita pero no lo oigo.
¡ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO!
¿Qué opinan de la hermana del Rey? Ya saben, es vampira que manoseó a nuestra potra (caritadeenojada)
Sigan atentossss❤️