“Sí, el amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más alta. Realmente nada hay en el mundo más noble y raro que una amistad verdadera.” Oscar Wilde
Bastian Cox
El domingo, es el día que dedico por completo a mi abuelo, desde que tengo memoria, me encanta pasar tiempo con él, pero entre mi exigente trabajo (soy el socio mayoritario del bufete) Cox & Asociados… Y mi vida libertina, no queda mucho tiempo para nada más.
Solo a mi abuelo se le ocurre salir un domingo a las cuatro de la mañana, cabe destacar que no he dormido muy bien, estuve esperando hasta y tarde que Adriana se dignara a llamarme, tal vez nuestra única noche, no fue tan memorable para ella como lo fue para mí, eso me tiene mal–
No puedo creer que haya accedido a esto ¿Por qué no se le ocurrió un juego de gol?, de verdad que estoy de mal humor, preparo un termo de café de medio litro, para despabilarme un poco, bostezo, me estiro y nada, me siento viejo.
Me tomo una taza de mi café, mientras me paseo en bóxer por la casa, me llega un mensaje y salgo corriendo como un niño, para ver si es Adriana – ¿Me vas a tener todo el día esperando gilipollas?–Pregunta mi abuelo bajándome de las nubes.
–Ya estoy en camino. – Le miento descaradamente.
–Me baño, a la velocidad de la luz, tal vez me quedo jabón en una parte donde o da la luz, pienso colocándome, mis jean más viejos, mi abuelo los detesta dice –Parece que los mastico un burro. –porque son rotos, como está de moda, casi no me los pongo, los compre para estarlo jodiendo ya que en cuanto la gente los comenzó a usar los critico.
Un playera negra, una chaqueta cubierta, y un sombrero, con el abuelo no se a que asqueroso lugar lleno de mosquitos me quiero llevar esta vez me pregunto ¿Cómo fui capaz de aceptar esta tortura?–
Diez minutos después salgo a la dirección que me dio a veinte minutos…Desde lejos, le veo con una chica al lado de él sentados en una banca, en absoluto silencio
–Ya llego por quien llorabas. – Le digo a modo de saludo, y todo esta aun a oscuras
–No me hagas pasar vergüenza con Ana, te comportas okey. – Me dice acercándose al auto, me bajo para subir el bolso que contiene las cañas de pescar. –
– ¿Quién es ella?– Pregunto viendo a la chica que ve hacia el suelo
–Ana ya habíamos hablado de ella. – Me susurra él, cuando yo pregunte en voz alta.
– ¿Cuándo?– Pregunto, estoy harto de que mi abuelo intente buscarme novia.
–Es la chica de la que te hable ayer ¿Estás enfermo?– Pregunta y yo respondo
–No, estoy bien. –
–Ana, te presento a mi nieto, favorito, Bastian Cox. –
–Bastian, te presento a Ana, es hija de uno de mis mejores amigos Julio Montezuma
–Un placer Ana susurro. – Mientras estrecho una mano muy helada.
– ¿Porque me esperaron allí?– Les pregunto.
–Estábamos frente a la casa de ella. –
–Ok– Respondo mientras subimos al auto, ella detrás y mi abuelo y yo adelante, la observo a través del retrovisor, y esta se coloca unos auriculares para escuchar música sin prestarnos atención.
– ¡Una chica emo!, ¿te has vuelto loco?– Le pregunto, esta toda vestida de n***o y su maquillaje igual de oscuro.
–Después que la conozcas te va a encantar. – Me responde el viendo hacia atrás, sin disimular que estamos hablando de ella, que ni nos presta atención.
El camino duro, dos malditas horas, reviso mi celular y no tengo cobertura– ¡Va a ser un largo día!– me quejo y mi abuelo se carcajea en mi cara
– ¿De qué te ríes?, para mí no es gracioso lo que hiciste. – Le respondo.
–O buscas manera de enseriarte con alguien, o esto va a ser más frecuente de lo que estas acostumbrado. – Me dice descarado
– ¿Es en serio?– Pregunto indignado
–Jamás hable más serio en mi vida. – Responde el
Nos rentan un bote a la orilla de un lago infestado de mosquitos, y subimos solo ella yo, el abuelo invento un montón de escusas para no subir, cuando nos alejamos lo suficiente, le pregunto a ella – ¿Qué edad tienes?–
–Tengo…No te importa. – Responde grosera
–Solo trato de ser amable. – Respondo
–Desde que me viste, lo hiciste como si fuese un bicho raro, créeme no quisiera estar ahora con un cuarentón desesperado en un bote. –
–No soy un cuarentón desesperado. – Respondo picado
– ¿Por qué necesitas que tu abuelo te busque novias?– Responde burlándose de mi
– ¿Quién te dijo que busco novia?–
–O por Dios eres gay y tu abuelo no lo sabe. – Dice tapándose la boca.
– ¿Estas mal de la cabeza?– Le pregunto
–Tal vez, sabes pudo ser muy peligrosa. – Dice ella con una maquiavélica sonrisa
–De eso no tengo la menor duda ¿De qué hospital psiquiátrico te saco, mi abuelo?–
–Era vecina de habitación de tu madre. – Responde, riéndose en mi cara.
–Mi madre está muerta. – Respondo, molesto.
–Lo siento dice ella con las mejillas coloradas. –
–La verdad mi padre me obligo a venir, también me vive molestando con el mismo tema, de buscarme pareja me tiene harta. – Responde a punto de llorar
–No entiendo ¿Por qué te presionan a ti eres joven?– Respondo
–Debo asumir el mando de la empresa, y no confían en mí, porque no me importa. – Dice con rabia.
–Ana, tú no quieres nada conmigo ¿cierto?–
–Noooo. – Dice de inmediato.
–Yo no quiero nada contigo, es perfecto. –
–Está bien, que estemos claro, pero mañana ya nos tendrán preparados otras citas ¡Estoy segura de eso!– Dice apretando sus manos entre si
–No si nos hacemos “novio”. – Respondo
– ¡Estás loco!– grita haciendo que nuestra pesca sea imposible.
–No, así nos dejan en paz y cada uno hace su vida como mejor le parezca. –
–Eres el tío, más inteligente que he conocido en mi vida. – Expresa emocionada, se levanta y me abraza, el bote se mueve haciéndonos perder el equilibrio y caemos en el agua helada
Enderezamos el bote, mientras temblamos, ella tiene el maquillaje corrido por todos lados, parece que salió de una película de terror, llegamos a la orilla tomados de la mano done mi abuelo está esperando con el desayuno
–Sabía que no pescarían nada. – Se queja mi abuelo.
–Si pescamos. – Dice ella empapada
–Un resfriado. – Termino por ella, y ambos reímos ante la mirada atónita de mi abuelo.
–Gracias por presentarme a Ana, es la chica más hermosa que conocí en mi vida. – Le digo a mi abuelo mintiendo de forma descarada
Ana se carcajea de lo que digo, ven te prestare algo de ropa para que tú no te resfríes
–Gracias. – Dice ella con una sonrisa, mientras entra a mi auto y se cambia allí con mi ropa, cuando sale mi ropa le queda gigante, pero lo que me sorprende es ver su rostro limpio, en realidad si es bonita, pero no me impresiona como cierta peliroja.
–Gracias mi amor. – Responde ella entregándome una toalla.
Y mi abuelo nos ve como si nos hubieran salido tres cabezas.
Reviso el celular, y está muerto, –Maldición, si Adriana llama ¡Estoy perdido!...
Adriana Levine
Me quedo literalmente con la boca abierta al encontrarme con Bastian en la cafetería, es tan dulce y tiene los mismos gustos en la comida que tengo yo, me dejo temblando como una adolescente después que se despidiera ¡con semejante beso!
En la cafetería todas se quedaron viéndome con envidia, luego de eso me fui a la casa sola, cruzo por la casa debatiéndome en lo llamo o no lo llamo.
Lo voy a llamar, me digo a mi misma ¿Es enserio? Me respondo antes de hacerlo, debes dejar por lo menos pasar unas horas, vas a parecer desesperada…Me digo es un debate interno que tengo, casi no logro comer nada.
–Bastian. – Saboreo su nombre mientras me acuesto queriendo gritar de felicidad por ese encuentro tan rápido.
– ¿Y si es como Armando?– Me pregunto con miedo.
–Tengo pavor de ser herida de nuevo, –No tiene que ser así, ya no eres tan inocente para dejar que alguien te arrastre al estado en que llegaste. – Me doy fortaleza yo misma.
– ¡Me dieron de alta! ¡Pero creo que estoy medio loca aun!– Me digo frente al espejo.
Voy a hacer yoga, o algo para matar el tiempo, no puedo llamarlo aun sin parecer que me volví loca o estoy muy necesitada…
–El sexo con él, fue lo más increíble que me pudo suceder. – Pienso mientras voy adoptando las posiciones de yoga.
No puedo despejar la mente, de él, en traje se ve impresionante y con ropa casual a la luz del día, es el hombre más atractivo e interesante que he visto en mi vida y lo más increíble es que puso sus ojos en mí, habiendo tantas mujeres esa noche, jóvenes y hermosas me vio a mi…
Hoy sin los sentidos nublados por el alcohol, su beso fue aun más extraordinario, cuando me doy cuenta estoy acostada en la alfombra tocando mi boca.
Son las seis y voy a llamarle cuando suena el timbre de la casa, dejo el teléfono donde está y voy a atender a quien llama.
– ¡Chantal!– Digo emocionada.
–Hola, tengo muchas cosas que decirte. – Me dice ella con brillo de emoción en los ojos. Y yo decido que es momento de hablar de mi amante de una noche.
–Yo también. – Le digo, mordiendo mi labio inferior haciéndola pasar.
–Tu video alcanzo millones de vistas en cuestión de horas. – Suelta tomándome las manos.
–Que bien. – Respondo sin entender a su emoción, era para que lo viera la gente…
– ¿No entiendes las r************* ?– Pregunta.
–No mucho. – Respondo.
–Puedes vivir de eso, la gente te ama. –Me revela, dejándome con la boca abierta.
¿Eso es un trabajo?– Le pregunto y su respuesta es una carcajada mientras asiente tapando su boca.
– ¡Es maravilloso!– Expreso olvidándome de Bastian por un rato, la vida me ha enseñado a ponerme en primer lugar, y no es ser egoístas me lo merezco.
–Pasamos el resto del día ideando, marketing y todo lo que vamos a hacer dentro del canal, que va a estar dirigido a mejorar el aspecto y autoestima de las mujeres mas tips de belleza y errores comunes que hacemos mientras nos maquillamos.–
Chantal se va muy tarde, y ya no puedo llamar a Bastian, lo hare mañana en la mañana…
Es domingo, me despierto temprano por costumbre y espero que sean las nueve de la mañana el tiempo, pasa muy lento, mientras espero hago todos los quehaceres de la casa y me decido llamarlo a las ocho cuarenta y cinco.
Repica varias veces y una contestadora con su profunda voz responde –Hola soy Bastian, en este momento no puedo atenderte, deja tu mensaje después del tono. –
Tal vez es temprano, aun que vergüenza, le repico a las diez con el mismo resultado, luego a las doce y pasa exactamente lo mismo.
Dejare de insistir, no voy a rogar nunca más por la atención de un hombre, medito decepcionada, así este hombre este como le da la gana…