—Esta es tu habitación. Me detengo fuera de una de las habitaciones en la planta superior de la casa de Con. Fue un poco difícil subirlas, así que supongo que esté restringida al menos por un par de días. —La habitación de Greta estará en frente. —Si no te molesta, me gustará tenerla conmigo. —Necesitas estar tranquila. —Créeme, estaré tranquila con ella cerca de mí. Por unos segundos me mira en silencio antes de asentir de mala gana. —Además, la cama es lo suficientemente grande para ambas. —¿Miedo de que pueda asaltarte en medio de la noche? Bufo. —No seas ridículo —me alejo un poco. —Esto es como un tiempo de paz entre los dos, no te equivoques. —Soy consciente. Es una especie de tiempo fuera. —Exacto —lo miro con atención. —No me subestimes. —Nunca lo hice y no lo haré

