Capítulo 82

773 Words

En esas horas difíciles, de incertidumbre, de vacío, en medio de sombras y la oscuridad de la duda, estuvo Jimmy. Me esperaba temprano en la oficina, me servía café, me contaba chistes, se entusiasmaba con los casos que nos contrataban y ponía bonita música, bailable, en su PC que me hacía mover los hombros afanosa y cadenciosa, entusiasmada, incluso bailábamos en medio de la oficina, ante la mirada curiosa del puerquito de Yolanda que parecía seguir nuestros culebreos, cimbreándose también, tosiendo en forma continua y parando sus orejitas y moviendo su rabito. Y Jimmy me besaba, además. Con insistencia, con pasión, con encono, con fuego en los labios. Me encantaban sus besos tan dulces. Se recreaba con mi boca, lo sentía tan varonil y dominador que me desarmaba por completo. Mis brazos

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD