TODA LA VERDAD.

2279 Words
  POR ELINAR. Estoy impactado, nunca en mi pequeña vida, en la que tengo mi propia memoria conocí a una persona igual a mí, Aldara (tez, acaramelada, cabella castaño rizado, ojos avellana y alta), mi hermana, dice que siempre hay un alma más fuerte y reacia, que no conocemos, llena de misterios y encantos, llena de locura y sentimentalismo. El hecho de que me cambiaran de clases, es solo precaución y en parte porque no quería estar con Fanny, es muy empalagosa, celosa compulsiva, se cree por todo, intimida a los demás. No sé, como mi madre acepto el compromiso, si como escucharon compromiso, y no, no es mi mate, a pesar de tener 118 años, y que me siga viendo como un adolescente, no es fácil, mi hermana es más chica que yo, y se ve como si tuviera 25 años. He hablado mil veces con mi padre, para romper esa promesa política, ya que no tenemos que pelear por un territorio que no fue, es o será nuestro; al contrario, debemos estar agradecidos, por lo que hizo el “Alfa” de esa manada, que en paz descanse, dio su vida por guiar no solo sus tropas, si no las nuestras para pelear, pudo salvar cientos de vidas, aunque la suya no pudo ser. Ahora que me he topado con Lua, es necesario hablar con mi padre, no sé cómo le sacare la información, pero necesito saber qué es lo que pasa con mi cuerpo y poder, no pueden seguir ocultándomelo o de, lo contrario, sé que será fatal. Después de perder en mi campo de visión a Lua en ese inmenso bosque, decidí regresar a mi territorio, buscar, aunque sea respuestas de mis dones o lo que sea que tenga en mi cuerpo. En cuanto atravesé el enorme portón de la mansión, vi como salía a mi encuentro Fanny, que horror, bajé de la motocicleta y entre sin siquiera mirarla, a pesar de sus incesantes gritos, no volteé, y gracias a la hermosa Diosa Luna, ella no es Mujer Lobo, así que no puede alcanzarme si me echo a correr, y eso fue lo que hice, corrí a mi habitación, cerré la puerta, entre al baño, en donde enciendo el celular poniendo algo de música, subiendo a todo volumen la bocina, para no escuchar los gritos y golpes en la puerta. Luego de una linda ducha en la bañera, me vestí, unos vaqueros, una polera negra y Vans negros, peine mi cabello con mis dedos; salí de la habitación con dirección a la cocina, tengo hambre ya son más de las 12 del mediodía, al entrar visualice a mi madre en la cocina, me prepare mentalmente, para recibir su regaño. -     Hola cariño – sonrió, se acercó y me recibió con un abrazo y un beso. -     ¿Hola? – dije un poco confundido. -     ¿Qué sucede? – dijo apartándose de mi - ¿Ahora no te puedo abrazar? -     Pensé que me regañarías...por lo de Fanny – tragué grueso. -     A eso – dijo mientras volteaba a servir un plato con comida – lo he pensado bien…y será mejor pedir disculpas a su padre, sé que es muy tarde, pero no se comporta, es muy … - se quedó pensativa – hay no me sale la palabra – suspiro – en caso de que ella no es buena para ser la futura Luna de esta manada – sonrió, mientras me ponía un plato lleno de comida frente a mí – eres mi orgullo y no necesitas a personas así, para ser una Luna, debes de entender a los demás, primero están ellos. -     Se…que al principio te caía bien – pause – pero de eso se trataba, de ganarse a los suegros – suspire – no hace ni siquiera contacto con los de la manada – y ahora piensa que todo Canadá, será nuestro – pause – le echó en cara a Sub Alfa Lu, que muy pronto seremos dueños de todo el territorio. -     Esa muchacha me va a oír – dijo mi madre muy enojada – no puede ser, esto tiene que parar – suspiro pesadamente. -     ¿Qué tiene que parar? – se escuchó la voz de mi padre. -     Querido – hablo mi madre acercándose a él, para darle un beso - ¿Dónde has estado? – le sonrió mientras servía otro plato de comida, para él. -     Checando unas pólizas de seguro, facturas, ya sabes esas cosas – dijo alzando sus hombros – dime hijo… ¿Dónde has estado toda la noche? -     Por ahí – dije alzando mis hombros – el bosque guarda muchos secretos. Mi padre alzo las cejas en forma de confusión - ¿Dime que no te has enamorado de una Ninfa? – sonrió. -     Claro que no – fruncí el ceño – si son muy hermosas, pero no son mi tipo- dije mientras daba un sorbo a mi agua – pero, a decir verdad, me gusto su licor de frambuesa – sonreí. -     ¿Dónde las encontraste? – pregunto mi madre – son muy difíciles de encontrar – suspiro – no confían en los Hombre Lobos, ni en los vampiros – son muy poderosas. -     Lo sé, son muy amigables – dije mientras seguía comiendo. -     ¿No me dirás donde las encontraste? – dijo mi madre. -     No, confórmate que te dije que las conocí – sonreí – aunque para ser sinceros, ellas se dieron cuenta de mis venas – los mire muy expectantes. -     ¿Cómo es que se dieron cuenta? – dijo mi padre con ojos de sapo. -     Solo se me acerco la jefa – dije muy pensativo – tomo mi brazo y apretó mi vena, dejando ver el brillo de mi sangre. -     Eso no puede ser – dijo mi madre muy asustada – nadie sabía de tus…venas – suspiro – es un secreto… - la interrumpí. -     Hablado de secretos…no creen que es hora de que me cuentes como es que tengo unas venas brillosas y este aspecto de Dios Griego. Mi padre y mi madre solo se miraban entre sí, suspiraron pesadamente. -     Es justo, estoy por cumplir mis 119 años, seré muy pronto Alfa, y tengo que buscar a mi Mate, ¿Cómo le diré a mis hijos sobre como llegue a cambiar mi aspecto? O peor aún a mi mate y a la manada. -     Te lo diremos, pero aquí no – dijo mi padre asomándose a la puerta. Una vez que acabamos de comer, levantamos los trastes sucios, limpiamos la isla de la cocina y decidimos salir por la parte trasera de la mansión; pasamos el enorme jardín de esta, hasta llegar a la zona de entrenamiento, seguido de la comunidad que vive aquí, la casa de guerreros y asamblea, la pequeña aldea de varios hechiceros aprendices llegamos a los limites donde empieza el bosque. Empezamos a transformarnos en nuestras formas lobunas, mi padre con un lobo llamado Clark, con pelaje color gris, ojos color ámbar y un tamaño de al menos 3.5 mts de alto; mi madre con su loba llamada Zusan, con su pelaje color café y ojos negros con la misma altura de mi padre y por ultimo mi lobo, Gilbert, mi pelaje es blanco como la nieve, y sus ojos azules, con 4 mts de alto. Dejamos que nuestros lobos tomaran el control, corriendo y saltando por todo nuestro territorio, hasta llegar a Ryan Island, donde teníamos una casa de seguridad, al menos quedaba unas 5 o 6 horas de la manada, hasta acá, así que nadie nos encontraría fácilmente. Nos volvimos a transformar en humanos, entramos a la casa, en donde subimos a las habitaciones para ponernos algo de ropa, claro que me iba a vestir, no quería que mis padres me vean medios desnudos, y yo a ellos claro, no claro que no, que asco. Una vez cambiados, y sentados en la sala nos pusimos a platicar. -     Bien soy todo oídos – dije mientras me acomodaba en un sillón. -     Ten un poco de paciencia – dijo mi padre – no sabemos cómo empezar. -     Hijo – hablo mi madre – todo esto es muy doloroso, la Diosa Luna y el Dios Sol, saben por todo lo que pasamos – suspiro – sufrimiento, desesperación, angustia – pauso – no podíamos dejarte morir. -     Cuando tenías 3 años y medio de edad - hablo mi padre – fuimos atacados por unos vampiros – todo el mundo lucho, por acabarlos, pero cuando nos dimos cuenta ellos solo fueron una fachada – pauso – quería entrar a la casa, para poder matarte, ese era su plan – suspiro – pero no lo lograron, aunque hicieron que tu alma penara…te inyectaron una bacteria negra, para que consumiera tu cuerpo, lo que no sabían era que tu madre tuviera poderes – le sonrió y le dio un beso en la nuca. -     Detuve esa bacteria, matándola, pero aún seguía el poder maligno dentro de ti – dijo mientras empezaba a llorar – por más que miles de hechiceros, curanderos venían, no podían encontrar cura – pauso – un día una Ninfa de nombre Dafne vino personalmente con muchas igual a ella, hadas y duendes, también estaban – suspiro – hizo un hechizo para que tu cuerpo entrara en coma, mientras buscaba una solución. -     Estábamos desechos, porque se tardó 100 años en encontrarla – dijo mi padre – pero ahora le debemos mucho, al saber que ella tenía la razón. -     Nos dio un lugar y a quienes buscar – hablo mi madre con un suspiro pesado – viajamos a Chile, buscando al pueblo indígena “Mapuches” – rio – invocaron a espíritus para poder auxiliarte; y apareció el mismísimo Lucifer – negó con la cabeza – el mismo te quito la bola de energía negativa y pidiendo que hacer para curarte – sonó su nariz – te metimos en un rio lleno de flores, en donde el Dios Sol te toco, para llenarte de su energía, por eso tus venas y cabello son muy dorados, tus ojos se volvieron verdes, por el poder de las plantas y ese color pálido llego por no tener ese fluido de energía negativa – pauso – eres como una aguja en un pajar, eres único – suspiro – nadie tiene el poder y don que tú tienes y tienes que esconderlo. -     No, no lo hare – dije un poco serio - ¿se dan cuenta, que con este poder podre ayudar a mucha gente? -     ¡No, no lo harás! – grito mi madre – tuve suficiente con 100 años, no soportaría que te alejaran de mi lado una vez más. -     Detente Jess – hablo mi padre para tranquilizarla – somos sus padres sí, pero lo que quiera o no hacer con su don, es solo cuestión de años para que todo ese poder salga o se hará daño – pauso mi padre – lo sabes, explotara, si no usa sus poderes acumulados. -     Solo con una condición – se giró a verme -  iras con esa ninfa que has conocido, y le pedirás que ella te enseñe a usarlos, nadie más. Asentí con mi cabeza y me acerqué a abrazarlos, tenía mucho que pensar, no solo en lo que me han dicho, sino en todo este poder acumulado en mi ser y cuerpo, no puedo pensar en cómo Lu, obtuvo sus poderes, pero más en cómo serán los de ella. Necesito salir de aquí y descansar, has sido días largos y difíciles, pero más allá de esto que me contaron mis padres, necesito hablar con Lu, a lo mejor ella sabe un poco como usar sus poderes o al menos que entrenemos juntos. Después de esta reunión familiar, decidimos regresar a la mansión; una vez dentro me despedí de mis padres y decidí subir a mi habitación a descansar, pero para el colmo en cuanto me acerqué a mi puerta, olí el horrible olor de Lavanda, si ese olor solo era de una sola persona Fanny. Entre a la habitación y como siempre encuentro a una Fanny semi desnuda, ya muy dormida entre mis sabanas, detesto que haga esto, giro sobre mis talones y decido entrar a la habitación de mi hermana, vaya ella está en Rusia, así que no creo que se moleste porque me duerma aquí por una noche, me aviento a sus sabanas las cuales hueles a ella Melocoton con Vainilla, no esta tan mal, hasta a mí me gusta este aroma, ahora que lo pienso, la extraño mucho, extraño las peleas entre hermanos, las risas causadas por las travesuras y sus enormes quejidos de eres un imbécil, no sabes tratar a las damas o eres un estúpido, no colmes mi paciencia, a tu edad ya tenía más de 20 novios. Era muy terca, linda, odiosa, sin filtro y muy fuerte, a pesar de que yo soy el más grande, ella lo es para mí, me cuido en cuanto supo de mi coma, mis padres dicen que ella siempre me leía cuentos para dormir, o cepillaba mi cabello, me ayudaba a cambiar mi ropa y cosas así. La amo, así que no saben cuánto espero que regrese a casa, aunque sea por un mes, ya que está comprometida con Mael, el Alfa de “Tyrell Downs”, y será la próxima Luna de esa manada…buena surte Mael. Bueno ya los dejo porque mi sueño, esta que pide a ruegos por Morfeo, solo espero poder hablar con Lua, para saber un poco de su historia.
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