UN ALFA SIN OLOR.

2645 Words
-     Señorita Lua, ya levántese, se le va a hacer tarde para el colegio – hablo Helena mi dama de compañía – no me diga que se siente mal de nuevo. -     No, yo solo me dormí muy tarde – le sonreí mientras me levantaba. -     ¿Fuiste al bosque, a visitar a las hadas? – pregunta con un susurro. -     Sí, pero no digas nada, por favor – dijo sonriendo. Entre al baño, para ducharme y arreglarme, termino de ponerme este horrible uniforme, pero necesario para el colegio; falda azul con rayas blancas y negras, un chaleco n***o, con el logotipo de la escuela, dos lobos dorados, también un chaleco azul, con el mismo logotipo. Salgo a la recamara y me siento en el tocador para que me ayude Helena, mi amiga y dama de compañía, por orden de mi madre. -     Hoy tendrás un buen día – dice Helena mientras me ayuda a peinarme – recuerda que tienes biología, así que, si te hacen abrir otra rana, recuerda que no tienes opción. -     Si ya aprendí, además ya les pedí permiso a las hadas, duendes y a las ninfas – dije suspirando – se rieron de mi – dije con pucheros. -     Bueno es normal – ríe – ellos saben que lo hacen para aprender un poco de la naturaleza – toma una broca de maquillar. -     Pero para mí no es normal – dije aun con pucheros – recuerda que les tengo un poco de nervios al verlas. -     Lo sé – dice Helena – pero recuerda que no está mal saber un poco más. Deje que Helena terminara conmigo, bajamos al comedor donde estaba mi madre, ya con sus alimentos a la mitad del plato, y mi prima Lea. -     ¡Buenos días Lua! – saludo mi prima - ¿Cómo amaneciste? -     Buenos días – regrese el saludo, con un beso en la mejilla – bien, mucho mejor – le sonreí – buenos días madre – la salude un poco sin ánimos. Ella ni siquiera se dignó a contestarme, bueno ni se giró a mirarme. -     ¿Sabes dónde está mi hermano? – pregunte un poco afligida al no verlo. -     No, solo sé que salió muy temprano, un problema en la manada. -     Está bien – suspire – espero verlo en la tarde, tiene más de un mes sin verlo – dije mientras me llevaba el bocado – lo extraño. Luego de ese desayuno sabroso e incómodo junto a mi madre, me levante para regresar a mi habitación, entre al baño a lavar mi boca, agregue labial, tome la mochila y baje las escaleras para salir de la mansión y entrar a la camioneta. Pero antes de entrar a la camioneta Helena me detuvo. -     Lua – me llamo muy bajito – el Alfa Mael me pidió avisarte que irá por ti a la escuela, en la hora de la salida – dijo con una sonrisa. -     ¿De verdad? – dije con una sonrisa que apareció en mi rostro. -     Si – asintió con la cabeza – solo que no quería que supiera su madre. -     Entiendo, gracias – le sonreí y me decidí a subir a la camioneta. El chofer arranco la camioneta y avanzo hacia el colegio, ya que íbamos tarde, y no podemos llegar tarde, al menos no una Alfa. Llegamos al colegio, bajamos de la camioneta y agradecimos a nuestro chofer; atravesamos las rejas y todos los estudiantes giraron a vernos. Cabe mencionar que este colegio es enorme, está en un lugar neutro, esto quiere decir que, en este país, está dividido en dos manadas, una es la nuestra “TYRELL DOWNS”, y la otra “THE WEBSTER”. Así que estamos en la única preparatoria en donde las dos manadas mandan a los jóvenes a estudiar, ya que es la única, y un trato entre las dos manadas. Caminamos hacia en edifico de 3 pisos, los chicos se van haciendo a un lado para dejarnos pasar a Lea y a mí, llegamos a nuestros casilleros, sacamos nuestros cuadernos, cerramos el casillero y nos despedimos, ya que no compartimos las mismas clases, camino hacia el salón de biología, visualizo a Martin (Hombre Lobo, con lentes, cabello n***o, ojos color avellana), al igual que a Jossh (también es un Hombre Lobo, es alto, cabello castaño, ojos color miel, bromista, inteligente, muy bueno para hacer medicinas con plantas); los saludo de beso, entramos al salón, ellos ocupan su lugar, yo camino al mío, que para mí desgracia estoy sola, no me pregunten porque pero para mi mejor. -     ¡Buenos días! – saluda el maestro, mientras acomoda sus carpetas – entren rápido, – dice mientras apresura a mis compañeros – bien espero hayan estudiado la fotosíntesis – da un aplauso – tendremos un experimento, será con las plantas – sonríe – verán en sus... – lo interrumpen, con un toquido en la puerta. -     Disculpe – habla un chico de cabellos dorados, con ojos verdes como las esmeraldas, tez blanco y muy alto, veo como varios chicos se levantan, hacen una reverencia hacia él; y ahora me doy cuenta que no son de mi manada – la directora me mando a este salón – dice mientras extiende un papel – soy Elinar. El profesor toma el papel, se dirige a su escritorio, donde toma su Tablet, empieza a mover la pantalla, se quita los lentes y le regresa el papel al chico. -     ¡Bienvenido a mi clase de biología! – exclama el profesor – Alfa Elinar. Esperen dijo Alfa…de que me perdí; volteo a ver a mis amigos quienes automáticamente alzan una libreta con un texto:      “Futuro Alfa de la manada The Webster”   Así sin más me quedo sorprendida, la verdad ni se quiénes son, no los conozco, nunca había visto la cara de la familia de la manada vecina, y eso que su hermana es mate de mi hermano. -     Bien, pues te tocara compartir clase con tu compañera – me señala con su mano – siéntate con Sub Alfa Lua – dijo mientras se volvía a poner sus lentes y tomaba unas hojas. El chico camino hasta mí, puso su mochila arriba de la mesa, pero aún no se sentaba, se quedó mirándome por varios segundos hasta que se sentó. -     Bueno chicos como les decía – hablo el profesor – tendremos un experimento sobre la fotosíntesis – empezó a repartir sus hojas – como verán tiene en sus mesas una planta, uno para cada quien, así que – hace una pausa – tendrán que cuidar de ella, regarla, sacarla a la luz del sol o de la luna, anotar como va evolucionando, como crece, si le salieron tallos, cuantos y como son. – dice mientras se queda parado en nuestra mesa – Sub Alfa – me hace una reverencia, ya que el profesor es de mi manada – Alfa Elinar, tendrán que compartir el trabajo, ya que no sabía de su cambio de clase. Sigue caminando a su escritorio y saca un libro de este, empieza a dar explicaciones y a resolver preguntas que mis compañeros tienen. -     ¿Por qué no tienes olor? – sentí su rostro, dentro de mi cabello y cuello – si eres una Alfa, ¿Por qué no tienes olor? – sigue intentando encontrar un olor en mi – hasta un humano convencional lo tiene. -     Yo…yo no sé – dije un poco nerviosa – solo sé que no tengo loba – cierro mis ojos al sentir su respiración en mi cuello. -     Aun no tiene sentido – gruño - ¿tramas algo? – pregunto. -     No…no, yo solo…soy diferente – tragué saliva – nadie me puede dar una explicación – empecé a hipear. El chico no dejo de verme de vez en cuando debido a mis movimientos, como si fuera poco no dejaba de gruñir, creo que hasta en un momento vi que una vena de su cabeza empezó a brillar. Al salir de la clase llevaba la planta entre mis brazos, ya que decidimos tenerla una semana uno, una semana otro, los chicos mu ayudaron cargándola, ya que teníamos clase de literatura, y se nos hacía tarde. A la hora del almuerzo, Martin se fue a hacer fila para comprar los almuerzos, mientras Jossh y yo encontrábamos a los chicos para sentarnos a comer, una vez en la mesa, Jossh se fue a ayudar a Martin. -     ¿Es cierto lo que dicen? – pregunta mi prima – que al Alfa Elian te beso el cuello en la clase de biología – dice susurrando. -     Estas locas – dije con ojos de sapo – claro que no – bufe – es cierto que se me acerco de más, pero no me beso, el solo intento encontrar mi olor. -     Aja si – bufo mi prima – y tu paleta ¿De que la quieres? -     No me interesa si no me crees – dije muy seria – ambas sabemos que no estoy destinada a tener mate. De pronto se escuchó un estruendo en la fila del comedor. -     ¿Qué no te das cuenta? – se escuchó un chillido. -     ¡Lo siento, no fue mi intención! – esa es la voz de Martin. -     Pagaras por esto – bufo la chica - ¿Qué no sabes cómo tratar a tu futura Luna? – grito. Me pare sin pensarlo y camine a toda prisa hasta llegar al lado de mi amigo, que se encontraba apenado, enfrente de él estaba una chica muy histérica, y con una mancha café enorme en su uniforme, y sin contar el puré de papa en su cabeza. -     Martin – lo llame para llamar la atención - ¿Qué sucede? -     ¿Qué sucede? – grito la chica bañada en comida – que este chico lobo tonto ensucio mi uniforme, a mí, a su futura Luna. Luna, pero si ella no es la mate de mi hermano, lo conozco por fotos, y créanme no tiene nada de parecido, esta que se cree. -     ¿Disculpa? – dije muy sorprendida - ¿Dijiste futura Alfa? -     ¡Esto es inaudito! – volvió a gritar - ¿Cómo es posible que no conozcan a sus gobernantes? – bufo. -     No sé de lo que me hablas – dije con toda tranquilidad – pero te pediré de la forma más atenta que no le vuelvas a gritar a mi amigo así – pause –tal vez te hayas equivocado y tú no sepas quienes son los habitantes de tu manada – señale a todo el comedor – pero por si no te das cuenta, no todo el instituto pertenece al lado de los “The Webster”. -     ¿Cómo dijiste? – dijo aún más enojada – todo esto es nuestro territorio, que ese tal Mael interfirió, es otro problema – apretó sus puños – pronto todo el territorio será nuestro de nueva cuenta. -     Vaya, así que en pocas palabras me has alertado – sonríe – te lo agradezco…. -     Fanny – se escuchó decir a lo lejos a un compañero. -     Fanny, te agradezco que me hayas alertado sobre su ataque – mencione muy tranquilamente – le diré a mi hermano Mael – pronuncie su nombre muy fuerte – le diré al Alfa Mael, sobre su pequeño atentado – sonreí. Sus ojos se le agrandaron, no podía sacar sus palabras, estaba en shock, creo que nunca creyó poder enfrentarse a mí, o algo parecido. Di vuelta para regresar a mi mesa, pero con lo que me encontré fue sorprendente. Al mismísimo futuro Alfa Elinar, con la cara de enojo, sus ojos estaban muy brillosos, el ceño fruncido. Pase a un lado de el sin tomarle importancia, camine a mi mesa, las chicas ya habían tomado las cosas, así que nos dispusimos a salir y comprar algo en los carros de comida del patio. Luego de ese evento repugnante, todos nos fuimos a clases, que para mí colmo me toco ser compañero de Elinar en todas, así que tengo que prepárame mentalmente. Me despido de mis amigos, agradeciendo por la ayuda de la planta, mi prima y yo caminamos hacia la salida, a simple vista se ve la camioneta y el Mercedes Benz n***o de mi hermano, estoy por echarme a correr, cuando siento una mano detenerme, ya que la poso en mi muñeca. En ese preciso momento sentí una electricidad, en todo mi cuerpo, de echo era mi energía acelerarse. Gire para ver al causante, créanme no me gusto lo que vi, de verdad Diosa Luna este es mi calvario, tener que verlo a él; ahora con que me saldrá el chistosito futuro Alfa Elinar. -     Lo siento – dijo soltando mi mano rápidamente – yo…solo quería pedirte disculpas por lo que paso en la cafetería – dijo mientras miraba hacia otro lado – Fanny no sabe controlarse. -     Pues controla a tu mate – dije muy seria – aquí y en china sabemos el acuerdo mutuo entre manadas, somos Hombres Lobos con sangre única – pause – y eso nos hace poseedores de un don infinito, el que hayamos dejado ATHABASCA SAND DUNES,  por un tiempo, no significa que lo hayamos olvidado, éramos muy chicos, sin experiencia y nuestro padre dio la vida por la manada, incluida la tuya, porque su Alfa y su Luna no estaban en ese momento – pause – mantén a tu mate y los asuntos de tu padre lejos de nuestro territorio y explícale las reglas. Sin más gire sobre mis talones y camine hacia el carro de mi hermano, quien era el espectador del show. -     ¿Sucede algo Lua? – pregunta mi hermano (tez blanca, alto, ojos verde olivo, cabello n***o y barba de candado) -     No, nada sin importancia – le sonreí – vámonos. -     ¿Puedo ir con ustedes? – hizo un puchero mi prima. -     Creo que ser para la otra – dijo mi hermano – tengo algo muy importante que hacer con Lua – la tomo de los hombros – prometo recompensarte. -     Más te vale – lo amenaza – o ya verás. -     Trato echo – dijo mi hermano, chocando los cinco con ella. Subimos al carro, para luego colarnos por la carretera, pronto el carro giro en una intercesión, donde se veía todo el hermoso paisaje, de hecho no conozco muy bien todo nuestro hermoso bosque, no me culpen he vivido por mucho tiempo en California, y este último año de preparatoria mi hermano decidió que era mejor que la pasar aquí, ya que habían muchas especulaciones en la manada que Lea era su hermana, y como claro mi madre no lo desmintió, ya todos le decían Sub Alfa Lua. Eso le molesto a Lea y a mi hermano, así que tuve que venir a pasar mi último año de preparatoria aquí, y al menos para que la manada me conozca, y sepan quién es la verdadera Sub Alfa. Aunque aún no puedo entender porque mi madre nunca me trato como su hija, solo se acercaba más y más a Lea, a mí solo me dejaba de lado, el único que se la pasaba conmigo era mi hermano Mael; o más bien aún sigue haciéndolo, aunque no muy seguido, porque como lo mencionamos él es Alfa y tiene mucho trabajo, incluido el de la empresa. -     ¿A dónde me llevas? – le pregunte mientras veía el camino. -     Ya verás Lua – dijo sonriendo – te va a gustar. -     Eso espero – lo voltea ver – madre aun no me habla, ni si quiera me voltea a ver. -     Lo sé – suspiro – aún no sé porque es así contigo, lo averiguare, lo prometo – sonrió.
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