Abril
Me hubiera gustado decir que duramos exactamente cuarenta y cinco minutos recogiendo a los niños y almorzando, pero la realidad fue que demoramos un poco más de una hora y media haciendo todo eso, luego de buscar a los niños Chase tuvo la amabilidad de llevarnos a comer un restaurante de clase media y pagar todo, yo obviamente me negué por qué una cosa es que yo dejara que mis padres pagarán todo, por qué eran mis padres y otra cosa es dejar que un chico que hasta ahora puedo decir que es un amigo pague todo, y no solo mi comida, sino la mis hermanos, pero el es una persona muy persistente y termino pagando la cuenta.
De regreso iba atendiendo un llamada de trabajo mientras que yo intentaba que los niños se mantuvieran en silencio, una misión casi imposible.
-Mila Dean un camionshito lojo.- se intenta para sobre el mueble pero lo detengo.
-No es dojo Adan es velde.
-Es lojo.
-Es velde.
-Shhh niños por favor hagan silencio.- los detengo cuando intentan empezar una pelea de el que grite más duro gana.
-Pelo es que Adan no she shabe los cololes.
-Ninguno de los dos se los sabe, el camión es amarillo.- les digo en un intento por qué paren de discutir pero lo que ocasiono es que ambos se unan para ir en mi contra.
-Vamos a jugar un juego.- Chase tapa el micrófono de su teléfono y aprovecha que el semáforo se pone en rojo para girarse a míralos.- el que dure más en silencio tiene la razón.
-Yo yo.
-No te veo en silencio.- Dean hace silencio de inmediato y ambos niños inflan sus cachetes como si estuvieran conteniendo las palabras.- ahora sí, veamos quién ganará.
Me mira por el retrovisor y me guiña un ojo antes de colocar el vehículo en marcha, el interior de la camioneta queda en completo silencio, Chase vuelve a colocar el teléfono en su lugar y se disculpa antes de seguir hablando.
Cuando llegamos a la empresa son casi las dos, en el estacionamiento se arma otra pequeña pelea por ver a quién voy a cargar, ya que ambos
se asustan al ver el lugar tan obscuro.
-Yo shoy el mash pequeño calgame a mi.
-No yo shoy el más pequeño.
-Ninguno de los dos es más pequeño que el otro, ambos nacieron al mismo tiempo.- parece que a Chase le va mejor que a mí en el papel de mediador de peleas, llega y se para a mi lado esperando que los nos bajen de la camioneta.
Le lanzó una pequeña mirada por qué aún que esté mintiendo me ayuda que lo haya hecho, por qué si es muy obvio que no nacieron al mismo tiempo, Dean es el mayor nació diez minutos antes que Adan, pero no tienen porqué saberlo, de hecho creo que usaré esa mentira más seguido, por lo menos hasta que sean mayores y sean un poco más maduros.
-Eso es cierto.- asiento.- así que lo mejor será que no cargue a ninguno.
-Nooo.- ambos se unen a la hora de gritar.
-Puede habel un moushtro ahí.- Dean señala con su pequeño dedo el lugar más obscuro y Adan asiente de acuerdo con su hermano.
-Entonces lo mejor será que nos demos prisa.- Chase se adelanta un lado y toma a Adan, lo sube en su hombro como si fuera un bulto de papas y mientras el niño ríe se para a mi lado y me hace señas para que tome a Dean.
Obviamente yo no tengo la fuerza para cargar a Dean en mi hombro, pero el lo entiende y simplemente se conforma con que lo cargue como normalmente lo hago espero a que Chase asegure la camioneta, caminamos hacia el elevador y baja a Adan cuando llegamos a el segundo piso que es donde se encuentra la guardería.
-Bueno pequeños, nos vemos ahora.- se despide de ellos, yo los tomo de las manos y salgo de el ascensor.
-Chao.- se despiden con sus manitas.
Las puertas se cierran y camino con ellos hasta la entrada de el lugar, desde afuera puedo ver un par de pequeñas mesas y un pequeño parque, se ve un lugar muy limpio y ordenado, hay dos muchachas con el uniforme de la empresa y un pequeño grupo de niños.
-Buenas tardes.- llamo la atención de una de las chicas.
-Buenas tardes en que la puedo ayudar.- es muy amable a la hora de saludar.
-Soy la secretaria de el señor Chase.
-oh si, está en la lista, ¿son dos niños no?
-Si, son ellos.- la chica los miray les sonrie ambos se apenan un poco y se ponen colorados.
-Que niños tan guapos, sería tan amable de firmar aquí.- me tienen una carpeta en donde hay varios nombres, busco el mío y firmo.- el horario es hasta las seis.
-Esta bien, a esa hora pasaré por ellos.
Me despido de cada uno pidiéndoles que se porten bien, me apresuró a tomar el ascensor y rápido hundo el botón de el último piso, cuando las puertas se abran me encuentro con Macarena dandome una mirada reprobatoria la miro mal de inmediato ¿Quien se cree para mírame así? camino hasta mi puesto y me acomodo, coloco mi bolso en la mesa y saco mi labial para retocarlo, debía hacerlo después de comer pero con los niños encima mía es muy difícil, saco un pequeño espejo y me espanto cuando veo que el labial se fue por completo, empiezo a pintarme los labios de nuevo pero me detengo cuando escucho que hacen un sonido de disgusto con la boca, me giro hacia la espantapájaros y la encuentro todavía mirándome.
-¿Se te perdió algo?
-Nada.
-¿Entonces por qué me miras tanto?
-Lo que pasa es que llegas cuarenta y cinco minutos tarde, y además llegas a puro maquillarte, deberías ponerte a hacer más bien tu trabajo, si el señor Collins te ve te va a despedir.
Abro la boca indignada de que se crea con derechos para hablarme con ese tono, ella, una don nadie.
-Para tu información el señor Collins ya está informado de mi llegada tarde.- omito el decir que de hecho estaba con el por qué una de sus normas fue comportarnos como jefe y empleada en la empresa, y tal vez le molestaría si le digo a sus empleados que me dejo llegar tarde solo porque andaba con el.- y lo del maquillaje es necesario para estar presentable, deberías tenerlo presente, no creo que a la gente le guste llegar y ver qué la que los atiende parece una vagabunda.
-En eso ganas un punto.- una voz masculina habla desde la entrada al elevador.- ya te he dicho Macarena que debes intentar venir un poco más presentable a trabajar.
-Si señor.- baja la mirada y sonríe nerviosa, miro extrañada cómo se empieza a sonrojar.
Si el tipo es guapo pero no tanto como para quedar como un tomate.
-Mucho gusto tu debes ser Abril la nueva secretaria de chase.- el hombre se acerca a mi y me tiende la mano.- mucho gusto mi nombre es Ryan, soy el vicepresidente de esta empresa.
Me sonríe coqueto.
-Mucho gusto señor.- me pongo de pie con total seguridad y le doy un apretón de manos firme que lo deja sorprendido.- Abril Reimons.
-Me pareces como nos llevaremos bien.- yo creo que no pero como es uno de los jefes prefiero no decir nada.
-Eso espero.