22

760 Words

Nos dirigimos al comedor. En todo ese tiempo el señor Davies no me quitaba la mirada de encima, su atención excesiva empezó a incomodarme. Ni siquiera durante la cena. —¿Estás bien, cariño? —susurró a mi oído. Los bártulos temblaron entre mi dedos. Después forcé una sonrisa para indicarle que todo estaba bien. Si David no me mirara tanto… —La comida italiana es exquisita y éste Fettucini ha quedado excepcional —halagó alternando la mirada en nosotros. Amanda se llevó los trastes y minutos después trajo el postre. Un considerable trozo de pastel de queso para cada uno. —Se han tomado la molestia de hornear un delicioso pastel, es mi favorito. Muchas gracias. Nos miró a ambos con una enorme sonrisa. —Queremos que se sienta como en casa. El pastel lo ha hecho mi esposa y la sirv

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD