bc

La historia de una quimera

book_age12+
127
FOLLOW
1K
READ
adventure
fated
decisive
brave
inspirational
drama
mystery
spiritual
like
intro-logo
Blurb

Es una historia real, inspirada en sucesos reales pues cada personaje es real en la vida de Linda.

Esto permite describir muy bien lo que cada personaje piensa y siente, y como fué cada relato vivido.

Es la historia de una joven que fué marcada desde antes de nacer para cumplir un propósito que por muchos años no entendió, en este proceso encontraremos momentos de romance, suspenso, drama y aventura. Y para lo que algunos les parecerá fantasía es en realidad muestras del mundo espiritual que no todos vemos.

chap-preview
Free preview
Capitulo 1: El inicio de una quimera
Dicen que los 18 años es la edad para sentirlo todo son miedo, así sucedió con esta joven pareja. Era una tarde común entre amigos, sentados en la acera unos hablaban, otros jugaban algún juego de mesa y otros se miraban, tan sencillo y decisivo, fué amor a primera vista, entre Marco y Rossi, bastó una sonrisa para prometerse amor por siempre y desde ese entonces empezaron a verse todos los días, podían conversar por horas y desnudar el alma, podían mirarse sin hablar y sentir que decían más que mil palabras, podían enojarse y sonreír al mismo tiempo, podían entregarse el corazón el uno al otro, los sueños de ir a la universidad ya se construían juntos con la promesa de nunca separarse. Pasaron los meses y los besos se hicieron cada vez más íntimos, más cercanos, con más necesidad, hasta que sintieron en su corazón estar listos para entregarse por completo, el deseo se hizo más grande que los consejos de sus padres que le habían recomendado estudiar hasta ser unos profesionales, y bajo el crepúsculo se encendió una llama de mucha pasión, sus cuerpos se entrelazaron en fuego y amor, con voz ronca Marco susurró: - Ven y seamos uno, no dos, sino tú en mí, tú en mi piel, en mis deseos, mente, sueños y anhelos, sé uno conmigo, derrite cualquier barrera con tu amor, con el fuego de tu amor. Y con esas palabras todo se volvió diferente, podían sentir estar sobre el mismo sol y aún él no ardía con la pasión de estos jóvenes, fue la mejor experiencia para ambos, con la mente en blanco su piel hablaba por ellos, se unieron en amor y entrega sincera. Y los días pasaron, la sensación siguió, los encuentros entre ellos fueron de menos palabras y más expresión, los cambios no tardaron en llegar, el cuerpo de la joven fué cambiando y un frío miedo se fué colando entre ellos, ¿dónde quedarían los sueños de universidad? Una tarde conversando con sus amigas les abrió el corazón. - Chicas, creo que estoy embarazada. - Dijo Rossi sin más. - ¿QUÉ? ¿CUANDO? ¿COMO? Bueno, ya sabemos cómo. - La respuesta sonó al unisono. - Fué hace unos meses, bueno, la primera vez, porque también fué ayer, y antes de ayer y cada día desde ese momento, pero eso no es lo importante, chicas, tengo miedo, ¿que hago? - Su voz se escuchó quebrarse. - ¿Ya él lo sabe? - Respondió una de las amigas. - No, creo que le diré hoy, cuando llegue, no sé que me dirá, nos amamos, sí, pero no sé, esto es grande, literalmente es grande, ¡es una mini persona creciendo dentro de mí! Justo en ese momento se acercaba Marco, y la conversación llegó hasta ahí, sus amigas entendiendo el momento se fueron a otro lugar. - Amor, necesitamos hablar, creo que... - Su voz se cortó. - ¿Qué pasa, cielo? - La voz de Marco sonaba preocupada. Ella respiró hondo y dijo: - Estoy embarazada. - Dios. Mío. ¿De verdad? - Dijo Marco mientras se dibujaba una sonrisa en el rostro. - ¿Estás riendo, como de felicidad o pánico? - Dijo Rossi con voz de sorpresa. Marco la alzó en un abrazo. - ¡De felicidad, cielo, de absoluta felicidad. Será un reto, lo sé, pero te amo y eso es suficiente. Rossi dejó escapar un suspiro y una lágrima, - Amor, pero, ¿y nuestros sueños? ¿Nuestros padres? ¡Van a matarnos! Marco la envolvió en sus brazos con fuerza y le dijo al oído: - Cielo, te prometo que todo estará bien. Vamos ahora mismo, digamos lo que está pasando. - Okey. Fué todo lo que Rossy alcanzó a decir. Frente a sus padres, ambos temblaban de miedo, les habían dicho que necesitaban a hablarle a los cuatro y ya con eso el ambiente estaba tenso. Marco fué el primero en hablar: - Estamos embarazados. Dijo de golpe. Su mamá se levantó y casi gritando le dijo: - ¿Estamos? No, cariño, ella lo está. Tú tienes planes, estudiarás y serás grande, no te arruinarás la vida con un embarazo a esta edad, ¡ni siquiera sabes si realmente es tuyo! En este punto ya Rossi estaba llorando y aún así habló: - Señora Margo le aseguro que es de él, yo lo amo, es el hombre de mi vida ,por eso me he entregado a él. - Niña, no es personal, solo ni puedo permitir que le arruines la vida a mi hijo. - Margo respiraba furia. - Mamá, yo la amo, de verdad la amo, y estoy dispuesto a cuidar de ella. - La voz de Marco era firme, estaba cargada de amor. - Nosotros les apoyaremos, cuando jóvenes nadie nos apoyó y no permitiremos que nuestra hija pase por lo mismos, será difícil, les advierto, pero de seguro que será una bendición. - Dijeron Katty y Orland, mientras abrazaban a su hija. - No me conmoverán con esto, Marco, despídete, esto se acabó, no seguiré permitiendo que... Margo se vió interrumpida por su esposo José: - Hijo, estamos contigo, yo hablaré con tu mamá. Todo estará bien. Admito que no me lo esperaba pero eres nuestro único hijo y no te perderemos por un error, y discúlpame si le llamo así es solo que justo ahora se ve así, sin embargo, tienes mi apoyo, estamos contigo. - Gracias, papá. - Respondió Marco mientras se acercaba para abrazar a Rossi. Y en ese abrazo se dijeron que todo estaría bien, se amaban y era suficiente. Fue una transición difícil, pasaron de tener un bolso lleno de cuadernos, lápices y libros a cargarlo lleno de pañales. ¡Que cambio! Por tan solo un instante de pasión, aunque aseguraban estar enamorados de por vida y ser felices. Los meses pasaron y el reloj marcó 4:00am del mes de febrero del año 1994, mientras que en el infierno se escuchó: ¡Es mía! - Rugió Satanás. Había sembrado en la mente de aquella joven pareja la idea de marcar a su hija y dedicarla a Satanás, la llamarían Yurubi en honor al demonio que lleva ese nombre. Pero algo pasó, en el cielo se escuchó una orden: - ¡No! Con ella tengo planes, es mía, retrocede, Satanás. Y con esto se desató la guerra entre el ejército de Dios y las tinieblas, los ángeles de Dios tomaron la delantera, empezaban a descender sobre aquel pueblito llamado Yaracuy, ya era el tiempo de alegría porque aquel lindo ser que esperaron por nueve meses por fin nacía, los dolores se hacían intensos, las contracciones aumentaban, y cuando se asomó la cabeza de esta criatura, los seres celestiales y de oscuridad estaban presentes, todos estaban expectantes de lo que sucedería, ¿ganarían las tinieblas poniendo una marca de ocultismo en su nombre o el Rey pondría su sello? Ya no luchaban solo esperaban, pasarían solo minutos pero para estos seres angelicales parecerían horas, el demonio llamado Yurubi ya celebraba, había hecho trabajo arduo para convencer a los padres de que ese era el nombre ideal, él alardeaba diciendo: - Me servirá por siempre, torturaré su vida, cambiaré su identidad y al final estará tan desesperada que se hundirá en brujería, y cada palabra que ella pronuncie será un eslabón más de las cadenas que la atarán. Aún hablaba Yurubi cuando se escuchó la voz del padre de la niña, anunciando el nombre de la niña: ¡Linda de Jesús! La habían sellado como posesión de Jesús. En segundos se escuchó el rugido del infierno, y la voz de Satanás decir: - ¡Idiotas, seres humanos! Sufrirán caro no haberme obedecido. Cada demonio ardió, gritó y chilló, habían perdido una batalla, sabían que no era la guerra, pero para ellos perder no era un opción. Y mientras esto sucedía, en el cielo había una escena de celebración por la llegada de aquella mujer que sería usada para reformar la iglesia, el infierno temía, mientras que Dios solo podía alegrarse de lo que haría aquella princesa. Ese día Satanás se marchó y citó a su ejército para una reunión macabra, planearon que harían durante el desarrollo de aquella bebé, no se quedaría tranquilo, sabía que aún había mucho por hacer, sabía que tenía como lograrlo, se dijo así mismo: - Un nombre no es nada, la atormentaré hasta hacerla enloquecer, me servirá, es mía, Linda es mía. ¿Qué es esto? ¿Quién me está mirando? Alguien o "algo" me está mirando, puedo sentir como un espeso escalofrío recorre todo mi cuerpo, esa mirada penetra tan profundo, llega hasta lo escondido de mi mente, es como una garra que me asfixia, sé que me estoy agitando, creo que ya no puedo más, el aire no puede entrar, la respiración se me hace cada vez más lenta hasta que se vuelve un suspiro y de pronto un grito me despierta, soy yo, estoy gritando, estoy sudando un frío tenebroso, y estoy soñando de nuevo, es un tormento. Esta vez se sintió más real, porque la sensación sigue, "él" no se va, sin darme cuenta estoy corriendo a la habitación de mis padres, escucho mi propia voz decir tan rápido que creo que no logran entenderme. — ¡Está aquí, está aquí, ese horrible animal está aquí, me quiere llevar! Puedo verlo tan claramente, es como un perro gigante, más alto que yo, tan oscuro como la oscuridad misma, sus dientes están tan cerca de mí, y puedo escuchar sus pensamientos en mi mente: —Hoy te vas conmigo. Comienza a abrirse la tierra debajo de mis pies y no sé de que aferrarme, mis latidos se están reduciendo, el frío recorre mi cuerpo, siento caer tan profundo... Y caí, caí y caí, lo sé porque el aire comenzó a faltar, mi cuerpo cayó en algo extraño, se siente como estar sobre una nube, pero que puede asfixiarme, adherirse a mí para robar mi aliento y neutralizar cada músculo de mi cuerpo con un intenso terror, intento aire hondo y percibo que huele mal, no tengo el valor para abrir mis ojos, ni la fuerza para moverme, ¿dónde estoy? ¿caí a La profundidad? ¿Estoy en el lugar que todos temen? ¿Cómo saldré? O peor, ¿Saldré? - Sí, lo harás, después de hablar conmigo. Alguien habló, suena como un rugido tenebroso, como garras afiladas sobre una pizarra, ¿que quiere? ¿por qué estoy aquí? Donde sea que sea esto. - Porque eres mía, sin importar lo que te digan, eres mía, por siempre, de aquí nadie escapa al menos que yo te envíe con una misión, y hoy tendrás la oportunidad de escoger, entre morir lentamente, casi de forma eterna en la cama que he preparado para ti o servirme, ambas opciones son tentadoras, lo sé, escoge bien. - Dijo está extraña voz. ¿Que será servirle? Lo que sea por salir de aquí, tengo tanto miedo, creo que estoy justo en el miedo, como si fuese un ser pensante y real, seguro sí y me ha tragado. - ¡Escupeme! No puedo más, por favor. - Dije con voz ronca. - ¡Ay, llegamos a las súplicas! ¡Me encantan! Siento que estamos llegando a hacer el trato, aunque sinceramente pensé que darías más batalla, pero creo que ya la cama que te preparé está clavando las espinas del pánico en ti, así que avancemos, como te decía, eres mía, así que despertarás, bueno, si quieres creer que estás soñando, ja, ja, ja, disculpa mi risa, te ves tan mal que produces extraordinario placer; como te decía, escucharás siempre mi voz y obedecerás, solo eso puedo decirte, necesitas un pequeño sí y este momento inquietante terminará, entonces ¿de acuerdo? - ¡Calla! ¡Suéltala! ¡YA! - Dijo otra voz. Sonaba como muchas cascadas de agua refrescante golpeando sobre roca, producía seguridad y reverencia. - ¿Qué haces aquí? ¡Arg! ¡Te odio! No te la daré, podré soltarla un momento pero volverá, estará aquí las veces que sea necesario para tenerla de rodillas a mis pies. - Lucifer, calla. Tú y yo sabemos que estás vencido, que te engañas a ti mismo y que toda esta pantomima desaparece con chasquido de mis dedos, así que suéltala, ahora mismo, no lo repetiré. - Respondió la voz de cascadas. Ahora sé algo, la voz tenebrosa es de Lucifer y creo que no tiene tanto poder como dice porque estoy sintiendo aire, algo se está despegando de mi cuerpo, mis músculos adoloridos se están moviendo, estoy sudando frío pero al menos me estoy moviendo, y todo fué por la voz de cascadas, ya puedo mover mis cuerdas vocales, necesito saber su nombre. - ¿Quien eres? No imaginé nunca encontrarme con unos ardientes ojos de fuego derretido, impactantes sí, pero daban seguridad. - ¡Te amo! - Solo eso dijo y fué suficiente para comenzar a correr, casi volar, debí salir de aquí, me salvé, algo me salvó, no algo, alguien, espero conocer su nombre, por ahora correré hasta encontrar salida, mis piernas arden de dolor, mis rodillas están perdiendo fuerza, creo que he caído y ya voy a rapeo sobre lo que parece agua con veneno, pero siento dentro de mí que falta poco, me adentro en este mar y rápidamente el aire deja mis pulmones, está pasando de nuevo, caigo, floto, y me voy, no sé a dónde pero me voy, cada latido de mi corazón es un ¡auxilio! por favor, solo, ayuda, debo buscar ayuda, nadar, debe haber luz, aunque sea poca, subo, no caigo, me alzo me extiendo y siento que alguien me toma de las manos, es mi papá y no sé de que forma todo está retrocediendo, estoy de nuevo en la habitación de mis padres, las lágrimas queman en mi garganta y mi cuerpo colapsa en el cansancio de esta pesadilla, bueno si es que puedo llamarle "pesadilla". Cuando mi papá me toma en sus brazos me lleva nuevamente a la cama, era justo ahí donde no quería volver, no quería estar sola así que empecé a patalear, llorar y llorar, con un llanto desgarrador, si estuvieran mis abuelos no estaría sola, era el pensamiento que vagamente tenia, pero los gritos seguían, de seguro mis vecinos escucharon, mi padre se asustó así que me llevo con él, ahí me abrazó y yo sentía lo mismo cuando aquella voz me dijo: ¡Te Amo! No entendía de donde venia tal sentimiento, pero una vez podía entender que había un ser majestuoso que me cuidaba. Aquella noche mi corazón estaba sobresaltado, sentía que aún me observaban, sentía una pelea que no acababa, ¿podría seguir así? Aún en medio de mi corta edad yo estaba segura de que tenía un protector, aunque en esa noche oscura sentía que me quería quitar el “De Jesús” es que sentía vergüenza por tener un hombre de varón, no entendía porque no me pusieron otro nombre, me sentía tan llena de furia, peleaba en mi mente con la idea de quitarme ese nombre, pero no lo entendía. ¿De dónde nacía este deseo? Incluso tuve una charla con mis padres al amanecer, necesitaba saber de donde surgía ese nombre, ellos solo me expresaban que era en honor de mi bisabuela que ya había muerto, eso me llenaba de mayor furia, que fuera alguien que ni siquiera conocí, pero sin embargo mi corazón sentía que era algo mayor que no entendía, yo seguía percibiendo que detrás de ese nombre había algo oculto que no lo podía entender. Cuando llegue a los 6 años todo se volvió difícil, llegue a una etapa muy rebelde de mi vida, yo no entendía donde había dejado lo “buena niña” que solía ser, en esa edad peleaba con muchos niños, ellos cuando me mordían y llegaba así a mi casa mis padres me pegaban por dejarme de otros, así que fuí creando un instinto de pelea, para que mis padres no me pegaran en casa, eran días duros pero aprendi a defenderme, ya mi mamá dejo de ir a la escuela a reclamar porque me habían hecho algo y empezó a ir porque la citaban por la agresividad que poseía, obvio al llegar a casa solo me felicitaban por no dejarme golpear de nadie. Y así fue pasando el tiempo mientras Marcos Lancaster el abuelo de Linda no cesaba de orar por ella, conocía que había algo especial para ella, no importaba si sus padres estaban constantemente de fiesta, él no dejaba de cubrir su vida y la de toda la familia en oración, su ejemplo era tan palpable de lo que era vivir un evangelio, desde aquel día en su cuarto cuando el Espíritu Santo le habló nunca fue el mismo, sintió como los dioses de yeso no tenían poder y ese quién le hablaba era El verdadero. Desde entonces se convirtió en uno más del ejercito de Dios, a toda su familia le mostraba los prodigios, señales y los grandes milagros que El verdadero podía hacer. Estaba decidió que podría transformar el mundo con acciones pequeñas, así que un día invitó a mis padres a una iglesia a la cual obvio no entré, permanecí rebeldemente fuera del lugar hasta que me obligaron a entrar, y ahí dentro podía sentirme rara, mi cuerpo comenzaba a sentir un fuego extraño, sentía fuego pero a la vez había algo que me refrescaba, cuando escucho a alguien decir: - ¿Quién quiere aceptar a Cristo? Yo no quería moverme, pero hubo algo extraño que me atraía, sentía esa misma sensación de mi última pesadilla, ¿Qué será esto? Siento hasta ganas de llorar, ¿Quién es? Sentía una emoción extraña, sentía escuchar una fiesta pero también sentía como alguien rugiendo, no entendía mucho, a lo que comienza a dolerme mucho la cabeza, y sentía un abrazo que me recubría, era del ser que había aceptado en mi corazón, la verdad sentía que era un caballero, pero era muy extraña la sensación, sentía que amaba aquel instante de amor que duró todo mi camino a casa donde de repente empezó esa extraña sensación de querer hacer las cosas a mi manera, quería seguir gritando a mis padres, ellos lo merecían por no estar conmigo y dejarme siempre, mi papá me cambiaba por sus muchas mujeres y mi mamá siempre estaba trabajando, en ocasiones la oía llorar quejándose de lo que vivía, pero de seguro las cosas comenzarían a cambiar porque si mi papá comenzaría a tener esa sensación extraña de no hacer lo malo, bueno sería cuestión de días que lo dejaría. Con estos pensamientos volví a casa, sentía una esperanza nacer en mi corazón, quizá solo quizá las cosas podrían cambiar, se iría la persecución constante que siempre siento y cesarían los gritos, esos que me abruman, las constantes peleas de mis padres, no siempre había sido así pero últimamente eran el pan de cada día, extraño las historias, de como se conocieron, cuando se enamoraron, como cambié sus vidas, esas historias que le daban sentido a estar viva, me hacían creer que no era un error, porque hasta ahora todo ha sido problemas, físicos o espirituales, pesadillas, gritos, despertarme por la noche en pánico y temblando de miedo. - Necesito despejarme. - Le dije a mis padres y salí a jugar con amigos. Al verles, quería decirles lo que había vivido, esa sensación de esperanza, quería decirles que era real, que podia ser real para ellos también, pero una voz interna me calló y preferí seguir siendo la niña mala, porque sino llegarían quienes me harían daño, decidí decirle a aquella presencia tan hermosa que se apartara, es que no podía hacerlo, no esta vez, quizá me arrepentiría de las consecuencias, pero era demasiado para pensarlo todo. El sonido de un balón sobre la calle interrumpió mis pensamientos, era hora de ser normal, me dije a mí misma, por el rabillo del ojo ví o sentí no estoy segura, que alguien me observaba con deseos de matarme, pero ya no importaba, estaba cansada, solo quería ser como cualquier niña de mi edad.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Príncipe Reagan

read
20.0K
bc

El Rey Alfa es mi segunda oportunidad como compañero

read
155.7K
bc

La Esclava Del Lobo Alfa

read
11.6K
bc

El llamado de la bestia: ¿Mi luna es una humana?

read
10.1K
bc

Nunca seré tuyo

read
30.0K
bc

Embarazada después de una noche con el rey Lycan

read
6.3K
bc

Esposa olvidada

read
17.0M

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook