MILAGROS
Mientras caminaba hacia casa, estaba sumida en mis pensamientos.
No puedo creer que haya perdido mi trabajo, todavía me parece un sueño. Recuerdo que esta mañana me desperté para prepararme para ir al trabajo.
No puedo creer que ya lo haya perdido solo por culpa de esa zorr# de Alicia. De camino a casa, vi un parque y decidí sentarme un rato a pensar.
*
HACE UNAS HORAS
Entré en el edificio y fui directamente a mi oficina antes de que Yésica entrara en mi oficina para informarme de que la señora Smith, mi jefa, quería que fuera a su oficina Inmediatamente, pensé que quería mi diseño, así que cogí mi cuaderno de bocetos y me lo llevé a su oficina. Llamé a la puerta y esperé a que me dijeran “adelante”. y entré. La vi en su escritorio, tecleando furiosamente en su ordenador. Maldit# sea, esto no pinta bien. Finalmente levantó la vista y me miró con ira en los ojos. Oh, mierd#, estoy frita. Por favor, llamen al 911. ¿Cómo de malo puede ser? Quizás no entregué mi diseño a tiempo.
—Señora. Parker, está despedida. Quiero que vacíe su oficina antes de que acabe el día—, dijo con calma, pero con ira en su voz. ¿De qué está hablando? ¿Despedida? Estaba a punto de llorar. No pueden despedirme, necesito este trabajo. Debe de estar bromeando. Me acerqué a ella e intenté explicarle.
—Señora, no puedo ser despedida...—. Me interrumpió con un chasquido de manos antes de que pudiera terminar mi frase.
—No puedo creer que traiciones la confianza de la empresa—, dijo mientras se levantaba de su silla, ardiendo de ira. —Eras mi empleada favorita y le has hecho esto a la empresa, ¿cómo has podido?—, dijo golpeando la mesa con la mano. No tenía ni idea de qué estaba hablando.
—No sé de qué estás hablando—, intenté explicarle, porque si esto era un sueño, más me valía despertar. Ella gritó:
—Quiero que salgas de este edificio antes del mediodía o tendrás la culpa. Ahora lárgate de mi oficina.
Salí rápidamente de la oficina llorando, sin poder creer que me estuviera pasando esto.
Ahora estoy en el parque, sumida en mis pensamientos, pensando en cómo voy a pagar mis facturas y la matrícula de Teresa. Lo peor de todo es que tengo que pagar el alquiler.
Estaba esperando mi último sueldo y ahora no lo voy a recibir, mis ahorros no van a ser suficientes para pagar todas mis facturas, incluso si consigo un nuevo trabajo.
Me echarán de mi apartamento antes de que reciba mi sueldo, todo por culpa de esa zorr# de Alicia. Sé que piensan que la estoy culpando sin pruebas. Escuché su conversación por teléfono mientras estaba en el baño de mujeres antes.
—Por fin conseguí que despidieran a esa zorr#. Se cree tan genial solo porque tiene “un poco” de talento, —dijo enfatizando la palabra “un poco”, dijo con una risa maníaca
—Y fue demasiado fácil, la zorr# ni siquiera sospechó nada. Oh, es tan tonta—, dijo con una risita.
—Yo puse ese disco duro en su ordenador El disco duro contiene información de la última línea de moda que hemos creado para el desfile de moda de la empresa. Había utilizado su ordenador para enviar el contenido del disco duro a nuestros rivales, que copiaron nuestro diseño e hicieron que la empresa perdiera una enorme cantidad de dinero, por lo que la señora Smith cree que Milagros es la espía de la empresa—. Ella se rió entre dientes
Por eso estaba en mi oficina ese día.
—Nadie se enterará nunca de esto. ¿Sabes lo difícil que me resultó robar el disco duro? Adiós—. Se rió y cortó la llamada. Salí del baño de mujeres antes de que pudiera verme. No tengo fuerzas para enfrentarme a ella.
Alguien se sentó inmediatamente a mi lado en el banco en el que estaba sentada en el parque, pero no me molesté en mirar al desconocido. Entonces oí una voz sexy y familiar que decía
—¿Qué ha entristecido a la reina gruñona?
Me giré tan rápido que pensé que se me iba a salir la cabeza y vi que era el mismo desconocido que me había hablado de mala manera cuando casi me atropella con su coche. Al darse cuenta de la sorpresa en mi cara, empezó a sonreírme con sorna.
Sí, ¿puede este día mejorar aún más? ¿Has captado el sarcasmo?
*
LORENZO
Ese día volví a casa y pensé mucho en el trato. Finalmente decidí casarme con Milagros.
Pero le haré firmar un contrato en el que tendremos que divorciarnos después de un año. No puedo atarme a una mujer a la que apenas conozco.
No sé por qué mi abuelo tiene que elegir el matrimonio. En serio, ni siquiera se compadeció de mí, su nieto favorito.
Ahora estoy en mi oficina. Antes llamé a mi mejor amigo Antonio para que me diera todos los detalles sobre ella. Mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando sonó mi móvil. Miré quién llamaba y vi que era Antonio.
Rápidamente contesté:
—¿Qué pasa? ¿Alguna novedad?—, le pregunté con impaciencia, porque quería saber todos los detalles sobre esta chica para poner en marcha mi plan. Él se limitó a reírse ante mi pregunta.
—¿Qué tiene tanta gracia?—me pregunté confundido.
—Alguien se muere por saberlo todo sobre la futura señora Awwwww. Qué bonito—, dijo con voz aguda.
Puedo asegurar que el tipo está sonriendo ahora, no me preguntes cómo lo sé, simplemente conozco al tipo como la palma de mi mano, ese idiota está tratando de irritarme.
—Ya voy de camino a tu oficina—, dijo antes de colgar inmediatamente. En ese momento, oí un golpe en la puerta y al idiota gritar “¿Puedo pasar, señor Juárez?”, con una voz molesta y afeminada.
Ese idiota, que normalmente irrumpe en mi oficina sin llamar, ¿a quién intenta engañar?
—Mueve el cul# y entra aquí y deja de molestarme—, grité pasándome las manos por el pelo.
Antonio entró con un expediente en las manos, que supuse que contenía los detalles sobre ella, y una sonrisa tonta en su molesta cara.
Se sentó y cruzó las piernas sobre mi mesa. Ya estaba pensando en diferentes formas de asesinarlo cuando chasqueó los dedos delante de mi cara. Y luego se rió.
—Deja de hacer eso y cuéntame ya los detalles sobre ella—, le espeté golpeando la mesa con la mano.
—Tranquilo, no me digas que ya estás “enamorado”—, dijo y dibujando un corazón con las manos.
Lo miré con una de mis famosas miradas asesinas, que significa “me has cabreado muchísimo, cállate o prepárate para morir”, e inmediatamente cerró su boca.
—No eres divertido, amigo—, se quejó mientras me entregaba el expediente y yo lo hojeaba rápidamente para ver la información básica.
Nombre: Milagros Parker Simons
Edad: 25 años
Ocupación: diseñadora de moda
Nombre del padre: Sam Parker Simons (fallecido)
Madre: Zoyla Parker Simons (fallecida)
Hermana: Teresa Parker Simons
Lugar de trabajo: Moda Universal (recién despedida)
Así que la acaban de despedir, interesante, eso me beneficia.
—Oye, ¿cómo sabías que la acababan de despedir?—, le pregunté sorprendido.
—Acabo de añadirlo ahora mismo, según mi fuente, la futura señora acaba de ser despedida esta mañana—, dijo con una sonrisa burlona.
Ignorando su última afirmación, cerré el expediente y lo guardé en el cajón de mi escritorio.
—Por cierto, ¿tienes una foto de ella?—, le pregunté mientras guardaba el expediente.
—Sí, aquí la tienes—, dijo mientras la sacaba del bolsillo de su traje y me la daba.
La cogí y la miré fijamente, y la reconocí inmediatamente: era la misma chica a la que casi atropello con mi coche, la que me había insultado. Sonreí con aire burlón mientras miraba la foto que tenía en la mano.
—Es hora de vengarse—, me dije sonriendo para mis adentros. —Va a desear no haberse metido conmigo.