No soy tan bueno

2052 Words
Me encuentro frente a la antigua escuela de danza donde Mia bailaba, espero que Marcus salga de su clase. Solo pienso en una cosa, hacer feliz a mi bajita, siempre quiero hacerla feliz. Aun cuando eso solo me llevé a hacer trato con mis enemigos y pedir favores que jamás me imaginé pidiendo. —¡Jeffy!—me saluda mi primo, mi hermano. Marcus—¿Qué te trajo por aquí? Mía te ha soltado la correa. Quiero meter a todos los pelotudos que me dicen eso en una caja y asfixiarlos. —¿No puedo solo visitar a mi hermano?—digo y me hundo de hombros. Él niega con la cabeza y levanta una ceja—Bueno, tengo algo que pedirte. —Dilo—dice sonriendo triunfante. —Mía, me ha pedido que baile con ella. Él larga una carcajada y yo levanto una ceja enojado—Olvídalo, tal vez Justin es mejor opción. —Vale, Jeff no seas marica ¿sí?—dice cruzado de brazos—Tú eras mejor que yo en el pasado, puede que sólo necesites recordar lo básico. —¡Fue hace tiempo!—exclamo, si en el pasado fui un gran bailarín, pero sólo tenía trece años. Esto es diferente—Además solo tenía trece años. —Tengo la teoría de que, si bailar es lo tuyo, siempre podrás hacerlo no importa cuánto tiempo haya pasado. Lo miro con el ceño fruncido en confusión. —Te oyes igual a Mía ¿se han estado viendo?—digo bromeando. —Está bien, Jeff—se da la vuelta entrando de nuevo—Ven. Lo sigo detrás mirando la antigua escuela de Danza de mi novia, todas las veces que habré venido a verla o aquella vez cuando pregunté por ella después de nuestra primera separación. Nos metemos dentro de un salón, el espejo enorme, la barra y los casilleros para guardar las zapatillas de punta o pertenecías. Era un niño, nunca lo voy a lograr. —Mía, quiere que bailes con ella ¿verdad? Asiento—¿Qué se supone que van a bailar? —No lo sé Marc, solo sé que necesito aprender a bailar. —Está bien. Mi celular comienza a sonar, es un número desconocido 'Hablaré con mi hermana' —¿Hola?—digo rápido, esperando oír una voz femenina. —¿Jeff Lenin?—dice definitivamente una voz femenina—Habla Cloe, la hermana menor de Justin. —Oh, estaba esperando tu llamado—le hago una seña a Marcus que me esperé un minuto.—Me ha dicho que necesitas el trabajo, yo puedo ayudarte ¿Te parece almorzar ahora? —Si, me encantaría—digo sonriendo como tonto—¿Dónde? —¿Dónde te encuentras ahora? —En la Universidad—miento mirando el lugar, si a Justin lo echaron del negocio familiar por ser bailarín. No quiero me vea saliendo de aquí. —Paso por ti en cinco minutos. Cuelga, salgo corriendo de salón. —Luego te explico, Marc—grito mientras corro de regreso a la universidad, paro un taxi y agitado le digo que se apure. Que tengo una clase importante y debo llegar temprano. Cuando me bajo corro hasta el salón de clases en busca de Mara. Ella aparece atrás de mi con una sonrisa burlona. —Has ganado la carrera me imagino—dice riendo y tocando con apenas un dedo mi camisa sudada. —¿Has visto a Byron? ¿Qué trae puesto?—le pregunto al ver que por primera vez en la vida Mara trae una camisa de mujer puesta. Siempre le gusta usar las de hombre porque con su cuerpo, le queda hermoso. —Te volviste detective de moda y no me enteré ¿Qué mierda te importa lo que tiene puesto? Pongo los ojos en blanco, no tengo tiempo de darle explicaciones a Mara, corro buscando a Byron afuera, ella va atrás de mí preguntando que me pasa. Cuando lo veo, me acerco tan rápido que por un momento piensa que voy a golpearlo. —Necesito tu camisa—le digo apurado. Él no entiende nada, se la quita rápido, me pongo su camisa blanca y él la mía sudada. Mi celular comienza a sonar, es el número desconocido de nuevo, me manda un mensaje diciendo que está afuera. Suspiro y camino tranquilo hasta la entrada. Una chica rubia de ojos azules me espera parada junto a una limusina, me río por dentro pensando en lo que Justin dejo pasar por ser un bailarín. —Cloe—dice con una sonrisa enorme y blanca. —Jeff.—me presento con la sonrisa más encantadora que puedo dar—Jeff Lenin. —Sube. El chófer abre la puerta y ella entra primero, una vez adentro no puedo evitar sentirme halagado de poder pasear en limusina con ¿Cómo se llama? Cloe. No soy bueno recordando los nombres de las mujeres ¿o sí? —Bien—dice sirviendo un poco de vino blanco en una copa, me da la copa, la acepto sonriendo amablemente, aunque a veces eso me cuesta un poco, ella sirve otra para ella—¿Jeff Lenin? He escuchado tanto de ti. —Justin habrá dicho cosas de mí que... —No—dice largando una carcajada—Justin no ha dicho nada de ti, excepto cuando me pidió que te ayude, dijo que eres un buen muchacho. Frunzo el ceño confundido—¿De dónde escuchaste de mí? —Se cuenta el pecado no el pecador, amigo—dice. Me siento molesto, pero intento fingir que no, odio que no me diga quién hablo mal de mí—Se oyen rumores, me han dicho que eres un mujeriego, que te gusta divertirte y que te gusta enamorar a las chicas, pero no enamorarte. —¿Qué?—digo confundido y enojado. No entiendo de donde salió todo eso, si era así en el pasado, pero no entiendo que tiene que ver con el trabajo—Creí que esto era una entrevista de trabajo, no una entrevista sobre mi pasado. —¿Pasado?—pregunta y cruza su pierna bebiendo un poco del vino. —Sí, pasado—digo seguro y la miro con el rostro serio o enojado, cualquiera está bien. —¡Dios! Cuando le diga se va a querer morir. —Tú y quien sea tu amiga, están locas, muy loca—digo dejando la copa a un costado—Chófer pare. —No puedes hacer parar a mi chófer. —¿Tú quién mierda te crees? Has parar o me tiro. —No te vas a tirar. —Oh, claro que sí—nos miramos desafiante. Y luego comienza a reír.—Ahora entiendo que te vio, eres...un hombre. —¿Te debo un premio por el descubrimiento? Veintidós años de mi vida sin saber si era hombre. Ella pone los ojos en blanco—¡Bien, Jeff! Me caíste bien, hablare con mi padre, pero debes hacer una cosa por mí. —No voy a tener sexo contigo. Ella vuelve a reírse—No campeón, no tienes tanta suerte. —¿Entonces? —Todavía no te lo diré, sin embargo, esto no es gratis, me debes este favor. Empiezas el lunes, siete y media—saca una tarjeta y me la da—Esa es la dirección, no me falles. La limusina para y la miro una vez más antes de bajarme, todo fue tan fácil que me hace pensar que el favor que le voy a deber es algo grande. Por otro lado, todo eso de la investigación me suena muy extraño, ¿y si es un plan de Mía para descubrir si le soy infiel? No creo, ella no esta tan loca. ¿Quién será su amiga? Hubo tantas mujeres en mis tiempos de conquistador. —Estás loca—digo bajando. Esa mujer en serio está loca, quiero saber quién le contó sobre mi pasado, que tiene que ver esa persona en mi vida. Regreso a la academia, Marcus se ríe cuando le cuento lo que me paso y no recuerda a ninguna Cloe que haya estado en alguno de nuestros juegos absurdos. —Entonces te ha intimidado una chica. —No me intimido, idiota. Me paro junto a la barra, siguiendo las indicaciones que Marcus me da, no puedo concentrarme, no puedo bailar, ya no soy bueno para esto. —La postura, Jeff. —A la mierda con la postura Marc—digo cayendo al piso—No soy bueno para esto. —Mañana te conseguiré una calza y unas zapatillas de punta. —¿De punta?—me quejo. —Si, te ayudará bastante. Lo miro extrañado, no quiero usar zapatillas de punta, acepto la calza, pero no las zapatillas—Ahora vete a casa y descansa junto a tu chica. +++ Mía come sin parar de contar todo lo que hizo en la academia, yo en cambio, pienso en Cloe, en las zapatillas de punta y en todo lo que hago por esta mujer. —Tu cena se enfría, cariño—dice devolviendo mi mente a la realidad.—Sí. —¿Estás bien? Asiento—No se nota, has desaprobado, no es el fin del mundo, Jeff. —No es eso, bajita, solo estoy cansado—me levanto de la mesa caminando a la habitación. No quiero que piense que estoy enojado con ella, pero a veces necesito estar solo. Me acuesto en la cama, detrás de mí aparece ella apoyada en el marco de la puerta, tiene puesto su vestido del pijama, luce sexy, pero no tengo ánimos de tener sexo hoy. No sé qué me sucede, no puedo quitarme de la mente a Cloe, a su favor y a la persona sin rostro que le contó mi 'pasado'. Se acerca para acostarse a mi lado, la abrazo y queda su cabeza apoyada en mi pecho. —No me pasa nada, bajita. Ella asiente y me abraza con fuerza.—Entiendo que te presionó mucho, Jeff termina esto, Jeff lo otro. Lo siento bebé. Sonrío negando con la cabeza, sé que lo hace para que sea una mejor persona, no es como si quisiera cambiarme ¿o sí? Ya cambié demasiado por ella. —Está bien, bajita te amo igual—digo sonriendo y acariciando su hombro—Histérica o no. +++ Enzo se sienta frente a mí esperando su café, tiene esa mirada perdida como si algo le sucediera, no me importa para nada, pero quiero saber si alguien por lo menos está peor que yo. —¿Te pasa algo?—le digo. El asiente rápido—Creo que me gusta una chica. —A ti te gustan todas, solo dile y cuando te aburras pasa la página—le digo sonriendo. —Es difícil ella, ella...es imposible. —¿Imposible? Imposible sería Mía o Mara, las demás... Me quedo en silencio un minuto cuando veo su cara de incomodidad—¿No es Mía? —No. —Oh—me río unos minutos hasta que él muerde su labio en disgusto—¿Mara? ¿En serio? —Eres mi mejor amigo, sabrías si te miento ¿no? Asiento suspirando y pensando cómo llegó a este punto—Mara está casada. —Sí, por eso es imposible Jeff—pone los ojos en blanco. —¿Cómo paso eso?—le pregunto seriamente. —Me venía pasando hace ya varios años, en el último año ella estaba con Matías y lo entendí. Creí que al pasar el tiempo lo superaría—me mira esperando que mi cara de sorpresa cambiará a la de comprensión, pero seguía estando sorprendido—Ayer vino a quedarse en casa porque peleo con Chris, no quería molestarte a ti porque las cosas con Mía han estado tensas. Asiento—Eres su mejor amigo, sabes que ella nunca me haría caso. —Ambos son mis mejores amigos—le digo frunciendo el ceño en confusión por no saber cómo ayudar y por haber preguntado que le pasaba. Me di cuenta que me importa las demás personas. —No sé cómo dejar de sentir lo que siento. —No se puede Enzo, no se puede. Creo que no soy bueno dando consejos. Y no quiero serlo tampoco.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD