Iban camino a rumbo desconocido, Manuel notó varias cosas en Sajir.
Tenía un temple suave, inspiraba confiar en él, a la vez era de rostro rudo mezclado con una belleza majestuosa, a simple vista era parecido a Greco, pero acercarte y mirarlo, te dabas cuenta enseguida que él era un hombre distinto y distintivo.
Manuel siempre escuchó hablar a Greco, sin embargo lo que salía de su boca era halagos para él mísmo.
Muy diferente a esta persona que finalmente él tuvo la oportunidad de acercarse, gracias a que el mismo Sajir lo invito a conocer, "algo importante"
Después de un largo silencio, Manuel Miranda finalmente preguntó.
—¿Que es lo que el señorito quiere mostrar? —Trabajé más de cinco años para su hermano, no quiere decir que hasta el día de hoy terminé de desear renunciar...hace mucho lo quería hacer.
—Yo no ...
Manuel Miranda fue interrumpido de pronto por Sajir.
El le dijo.
—¡No estoy compitiendo con mi hermano! Greco siempre se ha equivocado al pensar que así es.—Añadió.
—Si no peleo las empresas de mis padres y sus negocios, no es porque yo sea débil, solo no me hace falta estar peleando para quedármelos.
—Pero, eres el hijo de los Bruno también. Eres el otro hermano, mereces parte de esa fortuna.
—Manuel, es relativo esa afirmación, acerca de que si también tengo derechos o no.
—Realmente mis padres son los dueños y si a ellos les complace dárselos a Greco Bruno, bien por mi no hay problemas con eso. —Hizo silencio largo.
Para Manuel Miranda descubrir esta realidad era bastante.
Nadie en su sano juicio renunciaba a los bienes y riquezas a las que tenia derecho o el acceso a ellas.
—¿De verdad piensas renunciar a todo?
—No a todo.
—Ah, ya me lo suponía—Dijo Manuel riéndose.
—Supones mal. Me interesa la relación con mi abuelo, mis abuelos fueron muy amables conmigo y desde mi niñez estuve estrechamente vinculado a ellos, así que es a él a quien quiero en mi vida.
—Por que hoy descubrí que ya es un caso perdido tratar de conectarme con mi hermano Greco.
—El y yo somos polos Opuestos.
—¡Cuánto lo siento! —Dijo Manuel. Él era un testigo de esa verdad. Sabía que su anterior jefe no quería ver ni en pintura a su propio hermano.
—Realmente no los entiendo—Dice de pronto Manuel —¿Que es lo que no entiendes? —Pregunta Sajir a Manuel.
—Que yo daría Incluso mi vida para tener conmigo a mi hermano, pero no se puede, y quienes pueden estar con su hermano no lo desean.
—Asi es señor Miranda—Dice Sajir mientras aparca el vehículo en el estacionamiento de un edificio de cien pisos.
Manuel sigue algo intrigado, pero no hace preguntas. Lo sigue hacia el interior.
En la recepción la recepcionista, una joven hermosa y elegante les saluda con mucho respeto a Sajir y le da la bienvenida.
Mientras otro hombre con vestimenta elegante hace lo mismo y saca una tablet de tamaño regular y empieza a agendar e informar a Sajir acerca de los últimos movimientos, a lo que Sajir solo levanta su mano para hacer que se detenga de hablar, le dice :
—En un momento continuaremos.
—Si señor. —Responde el subordinado.
Al entrar al ascensor, ve la comodidad y el lujo con que se ha mantenido este edificio, uno de gala y de primera calidad.
Manuel Miranda frunce el ceño, está algo impactado, pero no dice nada, por el día de hoy él ya se siente lo suficiente asombrado por entrar al mundo de uno de los gemelos Opuestos.
—Te preguntarás qué lugar es éste, ¿no es así? —Manuel Miranda asiente con algo de ansiedad.
—Esta Empresa lleva por nombre "Gold Company Tecnologic Business.
Soy su director general, pero aún no encuentro un presidente para manejarlo. Resulta que estaré saliendo fuera del país muchas en muchas ocasiones, lo cual me hace pensar que "tu podrías ser esa persona idónea"
—¿Quiere decir... este quiere decir que tú eres el dueño? —Ante la reacción de Manuel, Sajir saca su mano y se pone a contar con sus dedos, hace mención de que él aún está aprendiendo a contar.
—Pues si haber empezado todo de cero y llevar estos años tres años funcionando en el mercado con una demanda por arriba del 90 por ciento, asi sin problemas, si, yo creo que si aprendí a hacer algo en la vida. Soy sobreviviente, ¿verdad?
—¡Wow tú eres el responsable detrás de Tecnologic B. S.A. —La mirada de Manuel se volvió brillante y llena de admiración.
—No sabes, ¿Tu hermano siempre ha dicho que quiere hacer tratos con esta Empresa nueva, y sin saber que tú eres el dueño.
—Lo sé. —Responde Sajir.
No he querido darme a conocer por que apenas hace unos tres meses estoy estableciendo en esta ciudad, esta empresa echó sus raíces en el extranjero, solo decidí empezar aquí por que ví interés de mi... hermano Greco, pero será mejor si ámbos continuamos paralelos sin rozarse, ¿no crees?
—Lo creo, no veo para nada salir algo bueno de la sociedad que Greco quería de esta nueva empresa.—Dice Manuel Miranda.
—Igual cuando sepa que tú estás detrás de estas nuevas empresas exitosas, su argumento para odiarte será la envidia, por que ayer le pregunté de el por qué te odiaba y me dijo que era por que eres su copia barata, que por que no haces nada para sobresalir.
—Excusas.
—Si, excusas y más excusas.
—Dejemos de hablar de don Greco Bruno y hablemos acerca de lo que quiero de ti.
La cara de Manuel Miranda se llena de asombro, a la vez de felicidad.
—¿Que quieres de mí?
—Quiero que tú seas el presidente de Company Tecnologic Business S.A.
—¿Qué? —¿Yo?
—¿Porque yo sí?
—Por que yo vivo fuera del país, solo vendría para reuniones semestrales.
—Y necesito a alguien de mi confianza.
—Y por último, tú necesitas un empleo.
Las emociones de Manuel Miranda salen a flor de piel.
No hubiera creído todo esto ayer, hasta ayer ante los ojos de todos, Sajir era un don nadie.
Que gran sorpresa se llevaría su hermano Greco al saber esta verdad, por que él solo se sentó en la silla presidencial de los negocios de la familia y se volvió jactancioso.
En cambio Sajir levantó un imperio tecnológico por sí mismo, y aún quiere seguir en el anonimato.
—Acepto trabajar en esta empresa, no me lo preguntas, pero me especialicé en esta rama.
Lo sé —Afirma Sajir con una sonrisa en sus labios.