Una final emocionante La noche caía lentamente sobre la ciudad, iluminada por las luces vibrantes del estadio. El ambiente era eléctrico, cargado de expectativa, y las gradas estaban repletas de familias, amigos y aficionados listos para presenciar la gran final. El olor a pasto recién cortado se mezclaba con el murmullo ansioso de la multitud, mientras los jugadores hacían sus últimos ejercicios de calentamiento. A un lado del campo, Ale ajustaba la pizarra táctica mientras observaba a Daniel calentar junto a sus compañeros. Ambos compartían una mirada cargada de determinación y complicidad. —Papá, hoy la rompemos —dijo Daniel con una sonrisa confiada mientras se ajustaba las medias. Su voz tenía ese tono juvenil lleno de seguridad, pero también de nervios disimulados. Ale asintió, dev

